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Los empresarios y la paz

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abril 13 de 2016
2016-04-13 08:58 p.m.
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Una paz duradera solo se logrará con el compromiso de toda la sociedad de contribuir al desarrollo sostenible del país, o, en otras palabras, con el compromiso de que cada una de nuestras acciones sean éticas. Como lo ha mencionado Fernando Sabater, “la ética es una reflexión sobre las acciones humanas. Las empresas son acciones humanas, acciones colectivas, con unos intereses comerciales y también con unos intereses de servicio público”, por lo que los empresarios, quienes ejecutan una de las más importantes acciones humanas, están llamados a liderar este compromiso, creando modelos de negocio éticos que hagan posible la dignidad humana y el cuidado del medioambiente.

Aunque aún existen voces que manifiestan que los negocios son una amenaza para el bienestar social y ambiental, es claro que, como lo declaró el World Business Council for Sustainable Development, “los negocios son parte de la solución para el desarrollo sostenible, y este es un medio eficaz, a largo plazo, como estrategia de crecimiento de las empresas”. Si esto lo entendemos en Colombia, los empresarios deben estar al servicio de la paz, haciendo del desarrollo sostenible una parte indispensable de su estrategia para alcanzar su éxito.

Es por eso que en las últimas décadas han emergido diversos conceptos que fundamentan el rol de los negocios en el desarrollo sostenible. Sin embargo, la adopción de estos por parte de la empresa privada aún se percibe, en algunas ocasiones, como oportunista, pues se adopta el concepto de moda solo para lograr objetivos comerciales o reputacionales.

El principal de estos conceptos es la responsabilidad social empresarial, el cual no ha escapado de críticas, ya que se ha entendido como un enfoque en el cual la empresa se limita a administrar sus impactos sobre la sociedad y el medioambiente, y a realizar prácticas filantrópicas.

Posteriormente, llegó el concepto de negocios inclusivos, descrito como iniciativas de mercado económicamente rentables, ambiental y socialmente responsables. Más recientemente, el premio nobel de paz, Muhamad Yunus, empezó a promover su concepto de negocios sociales, describiéndolos como una nueva dimensión del capitalismo para atender las necesidades más acuciantes de la humanidad. Así mismo, los profesores de Harvard, Porter y Kramer, propusieron el concepto de valor compartido, que promete “la reinvención del capitalismo liberando una oleada de innovación y crecimiento”. Otros movimientos han emergido en este sentido, como el comercio justo, capitalismo consciente, empresas B, o inversión de impacto, entre otros.

Que los empresarios colombianos adopten cualquiera de estos conceptos es muy positivo. Todos estos y muchos otros que no se han mencionado en estas líneas, contribuyen a sensibilizar a todos los actores de una compañía y a entender el rol de cada negocio en la construcción de una sociedad más responsable, próspera y justa. Lo que es negativo es cuando se utilizan los conceptos para alcanzar fines exclusivamente comerciales o reputacionales. Lo importante es que los empresarios, independientemente del concepto o enfoque que escojan, usen toda su energía, recursos, conocimientos y capacidad para construir modelos de negocio éticos, cuyo principal propósito sea hacer posible la dignidad humana para todos, y a cuidar el medioambiente. Esa sería la mayor contribución del sector empresarial para alcanzar una paz duradera en Colombia.

José Mauricio Cano
Gerente de Fundes en Colombia
jmauriciocano@gmail.com

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