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Electrificación del transporte

Han pasado casi dos décadas y media desde que Colombia sufrió el razonamiento energético en los años noventa.

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agosto 28 de 2017
2017-08-28 08:39 p.m.
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Han pasado casi dos décadas y media desde que Colombia sufrió el razonamiento energético en los años noventa. Fue un doloroso momento que obligó a repensar al sector, a tomar una serie de medidas, que como la apertura a la inversión privada en el ramo eléctrico fue un acierto. Gracias a ello, hoy Colombia cuenta con una de las matrices energéticas más confiables del mundo y es ejemplo regional en este campo.

Sin embargo, para seguir conservando este estatus de liderazgo es oportuno plantearnos cuáles son los retos a futuro que enfrenta. Son muchos, y este espacio no sería suficiente para exponerlos todos, de manera que me referiré a uno que las empresas agremiadas en Acolgen consideramos esencial: la electrificación del transporte de manera masiva.
Dado el consumo per cápita de electricidad del país, que hoy es considerablemente bajo, cobra importancia una estrategia que permita aprovechar las bondades del sector eléctrico a todo el sector energético, a través del incremento en la participación de los energéticos primarios de la electricidad con medidas como la movilidad eléctrica.

Aunque el Gobierno ya ha dado pasos en la dirección correcta y se han expedido leyes y decretos para tal fin, Colombia puede ser más ambiciosa en la masificación del transporte eléctrico, y para ello es necesario definir una estrategia articulada de transporte eléctrico público y privado entre las diferentes entidades del Gobierno para lograr obtener los beneficios del país en materia de eficiencia energética, rebaja de costos de operación, mejora en la calidad del aire, reducción de la contaminación auditiva y disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.

En este sentido, en los próximos años, el país debe dar las señales necesarias para el impulso de un mayor consumo de la electricidad en el sector transporte, bajo un esquema de competencia. Para el cumplimiento de este objetivo, consideramos que se deben desarrollar, por lo menos, las siguientes líneas de acción: I) incentivos tributarios y financieros para los compradores de vehículos eléctricos; II) licencia verde, que les proporcione a los conductores de vehículos eléctricos incentivos como acceso a carriles exclusivos, exención del pico y placa o estacionamientos preferenciales; III) incentivos a la eficiencia en el transporte, de manera que aquellos carros con uso de combustible más eficiente puedan tener algunos beneficios; IV) infraestructura de recarga, que es un factor clave para acelerar la adopción de vehículos eléctricos y que los usuarios tengan disponibilidad de puntos de recarga tanto en espacios privados como públicos; V) promoción de la electrificación del transporte y educación al consumidor; VI) desarrollo de los sistemas de transporte masivo eléctrico en las ciudades y; VII) política integral que garantice la articulación del trabajo del Gobierno Nacional y municipal.

Otros países ya han avanzado exitosamente por ese camino y demuestran que si Colombia decide fomentar este tipo de medidas, promoverá un círculo virtuoso que le permitirá aportar al crecimiento económico nacional e impulsar la competitividad, la diversificación de la matriz energética y la integración de las energías renovables no convencionales en el Sistema Interconectado Nacional.

Ángela Montoya Holguín
Presidenta Ejecutiva de Acolgen

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