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Buenas perspectivas para el 2017

Estabilización del dólar alrededor de los $3.000, la reducción de la inflación y el avance de las 4G permiten confiar en un año con más crecimiento.

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enero 09 de 2017
2017-01-09 05:40 p.m.
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Arranca el 2017 con buenas perspectivas. El que se acabó fue un año de ajuste, después del choque petrolero que afectó la actividad económica, los ingresos del Gobierno y los flujos de divisas, la tasa de cambio y la inflación.

Hacia adelante soplan vientos favorables. Durante el 2016, el déficit en la cuenta corriente se redujo dos puntos para ubicarse en 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y los pronósticos apuntan a que la economía habría cerrado el año con un crecimiento del 2 %.

En el contexto de la región, al tercer trimestre, una vez se excluye al sector mineroenergético, Colombia mantiene su lugar de liderazgo junto con Perú, y cerca a México.

La transición de la economía ha estado soportada en el dinamismo de sectores como la industria, la construcción y el sistema financiero. Se trata de actividades intensivas en trabajo que han permitido mantener la tasa de desempleo en niveles de un dígito.
El repunte de la industria es una señal de que la actividad productiva con potencial exportador coge cada vez más fuerza.

Al descontar petróleo y sus derivados, las exportaciones han experimentado una aceleración que ya completa 12 meses, y desde agosto del 2016, muestran variaciones anuales positivas. Solo en noviembre crecieron 18,4 %, que al descomponerse por tipo de producto, se observa un incremento del 14,9 % en las agropecuarias, alimentos y bebidas, y de cerca del 5 % en las manufactureras.

Durante el 2016 se logró controlar la inflación y proteger el poder adquisitivo de los colombianos.

El fenómeno de ‘El Niño’ elevó la inflación de alimentos y de algunos productos regulados como la energía y el gas en la primera mitad del 2016. La depreciación del peso, también encareció los productos importados. Sin embargo, el año terminó con una inflación de 5,75%. Cayó más de un punto frente al 2015 y se espera que se mantenga controlada y alrededor de 4 % para el 2017.

En diciembre, después de un proceso de dos años que comenzó con la creación de la Comisión de Expertos, se aprobó la reforma tributaria estructural. Esta asegura la consolidación de las finanzas públicas en el mediano plazo y la continuidad de los programas de inversión del Gobierno, al tiempo que mejora la competitividad del aparato productivo, simplifica el estatuto tributario y lo hace más equitativo y progresivo.
Gracias a la reforma, Colombia mantendrá su calificación de riesgo, lo cual permitirá a hogares, empresas y Gobierno acceder a financiamiento a tasas favorables. También continuará atrayendo inversión extrajera directa, que alcanzó 11.450 millones de dólares durante el 2016, en parte impulsada por la venta de Isagen, que representó más de 3.300 millones de dólares.

Estos recursos fueron indispensables para financiar la ambiciosa cuarta generación de carreteras y, según Fedesarrollo, resultaron necesarios para mantener la credibilidad de la política económica ante los mercados internaciones y para evitar una mayor devaluación y un menor crecimiento económico.

Para el 2017 se espera que la tasa de cambio se mantenga en alrededor de 3.000 pesos por dólar.

El efecto de fortalecimiento de la divisa estadounidense por la política de alza de tasas de interés de la Fed se verá mitigado por la recuperación del precio del petróleo. Ya se ha registrado un alza que supera los 53 dólares por barril, entre otros factores por el acuerdo de la Opep para reducir su producción.

La recuperación de los términos de intercambio y el dinamismo de nuestros socios comerciales, consolidará el despegue de las exportaciones colombianas, a la vez que una tasa de cambio nominal depreciada desincentiva las importaciones, reduciendo las presiones sobre el déficit de cuenta corriente. Esto reduce la vulnerabilidad de la economía ante choques externos.

Así, se espera que el crecimiento del PIB en 2017 se ubique en 2,5%, una aceleración frente a lo observado en el 2016.

Diversos indicadores económicos demuestran de forma sistemática un fortalecimiento de la actividad productiva. La reducción de la inflación, la recuperación de la confianza de los consumidores y la expectativa de caída en las tasas de interés sugieren mayor dinámica para el consumo de los hogares y el comercio.

Con el panorama fiscal despejado, una estructura tributaria más apropiada para la creación de empresa y la generación de empleo, y la implementación de los acuerdos de paz, durante el 2017, habrá un repunte importante en la inversión.

Aquellas zonas más afectadas por el conflicto iniciarán un proceso de recuperación y convergencia que ofrecerá grandes oportunidades en los sectores agropecuario, turístico, ambiental.

Además continuarán los avances en los programas de inversión en infraestructura de vivienda y vías 4G.

Ximena Cadena Ordóñez
Viceministra de Hacienda

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