Otros Columnistas
análisis

Búsqueda del petróleo: realidades y expectativas

La evaluación de las reservas en yacimientos no convencionales es una apuesta que Colombia debe emprender con urgencia, para aclarar el futuro energético del país.

Otros Columnistas
POR:
Otros Columnistas
febrero 01 de 2018
2018-02-01 09:03 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

Existe una marcada preocupación por el riesgo que afronta el país de perder la autosuficiencia petrolera en unos cinco años, y el efecto negativo que tendría en las finanzas de la nación. El análisis de esta situación permite identificar algunos indicadores que son preocupantes. La reposición anual de reservas de los últimos 10 años está basada, principalmente, en la adición de reservas por revaluación de los campos maduros, con poca contribución de nuevos descubrimientos. Esto sugiere que, a pesar del esfuerzo, la actividad exploratoria no está dando los resultados esperados.

Para mirar con tranquilidad el corto y mediano plazo, se requiere un nivel agresivo de exploración, que permita evaluar el verdadero potencial de los recursos por descubrir que tiene el país y facilitar así la implementación oportuna de las políticas más adecuadas. Para incentivar la búsqueda del petróleo es necesario encontrar un balance armónico entre la necesidad de adicionar nuevas reservas y las normas ambientales y sociales que aplican las entidades reguladoras para las regiones potencialmente prospectivas.

Frecuentemente, se asume que las actividades de superficie y subsuelo tienen un impacto negativo en el medioambiente, especialmente aquellas relacionadas con los yacimientos no convencionales (YNC). El posible impacto en el medioambiente se magnifica nocivamente, apartándose de lo que realmente podría representar un beneficio cierto para los intereses de la nación, las comunidades y, en general, para el entorno en el cual se realizan las operaciones. La perforación de un pozo piloto para YNC, propuesto por Ecopetrol, podría clarificar los diferentes cuestionamientos sobre este tema y dar luz verde al futuro de esta actividad en Colombia.

El conocimiento del potencial de reservas por descubrir del país permite calibrar las expectativas y volúmenes de futuros descubrimientos, junto a la información geológica colectada en cerca de 100 años de exploración. Las cifras estimadas de este potencial tienen una gran variabilidad y una dispersión muy alta, lo cual afecta la credibilidad de las mismas.

En el 2009, un estudio realizado para la Agencia Nacional de Hidricarburos (ANH) menciona recursos por descubrir que van entre los 34.000 mmb y los 82.000 mmb en las cuencas colombianas. En el informe de la Upme (2013), se menciona que las reservas por descubrir en Colombia para los próximos 20 años, estarían alrededor de 13.000 mmb para un caso base, y para un escenario más optimista, en 38.000 mmb, en el mismo periodo. Por su parte, la ANH en el 2014 consideró este potencial en 41.600 mmb, de los cuales 20.900 mmb estarían en las cuencas fronteras o inmaduras.

La apreciable diferencia entre estos estimativos refleja el alto grado de incertidumbre en la evaluación del potencial, posiblemente como consecuencia de las diferentes metodologías empleadas. Lo anterior amerita una revisión a fondo de estas cifras para darle solidez a las expectativas de nuevos descubrimientos, y a las proyecciones en el corto y mediano plazo.

En el estudio de la Upme (2013), se asume la incorporación anual de nuevas reservas del orden de 552 mmbo/año, para los próximos 20 años, de los cuales 430 mmbo/año deberían corresponder a nuevos descubrimientos en yacimientos, tanto convencionales como no convencionales. Estas metas no se han cumplido en ninguno de los años posteriores al pronóstico.

El conocimiento del verdadero potencial de los yacimientos no convencionales es importante para incluir estos recursos en el balance energético del país y definir el posible desarrollo de las áreas que se consideren más prospectivas. Ecopetrol estima que el potencial de los recursos recuperables en YNC está entre 2.400 y 7.400 mmbe.

En los últimos 10 años (2007-2016), la perforación de pozos exploratorios en Colombia ha estado concentrada en los Llanos centrales, con el 65 por ciento. Pese al éxito exploratorio y al alto número de descubrimientos reportado cada año por la ANH, la adición de nuevas reservas ha estado muy por debajo de las expectativas.

El indicador de éxito exploratorio más importante está dado por el número de barriles de petróleo que se adicionen anualmente al inventario de reservas. La perforación anual de pozos, no siempre está atado a volúmenes de nuevas reservas, como se observa claramente en el gráfico adjunto.

Si analizamos los resultados de la actividad exploratoria en el periodo 2000-2016 (datos de la ANH), vemos que se perforaron 1.067 pozos A-3, de los cuales 438 fueron exitosos (41 por ciento) y solo añadieron 884 mmbo de nuevas reservas, una cifra muy baja frente a la producción de 4.500 mmbo, en el mismo periodo.

Es evidente el esfuerzo que han venido realizado los diferentes operadores, especialmente Ecopetrol, para incrementar las reservas en los campos maduros. El incremento en el periodo 2007-2016, fue de 2.509 mmbo, cifra difícil de replicar en años futuros.

La exploración costa afuera en el Caribe colombiano, con resultados aparentemente positivos, abre la posibilidad de añadir reservas importantes de gas, en el mediano a largo plazo. La evaluación de las reserva en YNC es una apuesta que Colombia debe emprender con urgencia, para aclarar el futuro energético del país.

Jaime Navas Gaona
Consultor E&P

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado