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COYUNTURA

Choque de trenes en la inflación mundial

El panorama de inversión en los próximos meses va a experimentar grandes cambios, como consecuencia de los ajustes en precios varias partes del mundo.

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octubre 06 de 2016
2016-10-06 10:31 p.m.
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La inflación está convergiendo en el mundo. Si quieren tener presente un solo movimiento económico por venir en el 2017, mejor que sea éste.

Los precios en economías emergentes están bajando aceleradamente, comportamiento acompañado por indicios de rebote en sus contrapartes desarrolladas.

Esto, al punto que es muy probable que gran parte de las inflaciones en el mundo se encuentren en un rango entre 2% y 5% en pocos trimestres.

De ser esto cierto, es mejor (re)abrocharse los cinturones ya que el panorama de inversión va a volver a cambiar.

MÁS REAL QUE LA FICCIÓN 

Es entendible, especialmente en Colombia, tener dudas acerca del desplome en la inflación. Sin embargo, gracias a la caída del dólar y el rebote del petróleo, la baja en los precios es una realidad en una gran mayoría de economías emergentes.

Primero, las inflaciones de dos dígitos desaparecieron. En pocos trimestres el indicador de 12 meses pasó en Ucrania de 52% a 9%, en Rusia de 16% a 7%, Brasil de 11% a 9% y Turquía de 10% a 8%.

Comportamiento sumado al de economías con precios menos explosivos como India que pasó de 6% a 5%, Indonesia de 7% a 3%, Chile y Perú ambas del 5% al 3% y México que se mantuvo estable en el 3%.

Esto debería dar un voto de confianza a las predicciones locales. La inflación colombiana, aunque un poco tarde, se va a unir a la tendencia de los emergentes.

Al punto que el debate hoy en el país es entre quienes pensamos que bajará bastante, del 7,24% actual hasta el rango 4% - 5%, y quienes argumentan que será mucho más.

MURIÓ LA INFLACIÓN, QUE VIVA LA INFLACIÓN 


Mientras tanto, en países desarrollados la persistente inflación cercana al 0% tiene a muchos con ganas de reescribir la teoría económica. Pero no deberían.

La conexión tradicional entre crecimiento e inflación en estos países está siendo interrumpida por una caída en materias primas y petróleo, situación solo vista un par de veces en 200 años.

No obstante, también gracias al rebote del petróleo, las conexiones se están recuperando. Nuestros cálculos indican que, con un barril alrededor de los US$ 40, la inflación en EE.UU. podría comenzar el 2017 rebotando desde el 1% actual hasta el rango 2% - 3%, similar a la proyección del Banco de Inglaterra para fin de este año del 2%.

Tardando un poco más en aparecer en Europa y Japón, economías que presentan mucho menor crecimiento.

EL PETRÓLEO ES AUTODESTRUCTIVO

Como se puede leer entre líneas, tanto la separación actual entre inflaciones y la convergencia que esperamos, dependen en gran parte de la sostenibilidad del precio del petróleo y las materias primas.

Su colapso expandió las inflaciones emergentes y contrajo las desarrolladas, todo esto a través de la tasa de cambio.

Mientras en Colombia pagamos productos importados 50% más caros, los americanos pagaban 30% menos por los suyos y hasta 50% por materias primas, producto de la misma crisis.

Así que cuidado con lo que desean. Las inflaciones van a converger rápidamente con el barril a US$ 40 y ya eso será difícil de manejar para la economía mundial.

A quienes les gustaría mejor un petróleo cerca a los US$ 60 por barril, si bien podría significar dólar a 2.800 pesos y Ecopetrol al norte de los 1.400 pesos, también indicaría el fin abrupto de las políticas extraordinarias en el mundo.

En otras palabras, no solo una, sino varias subidas en la tasa de la FED y una desvalorización general de los portafolios emergentes.

LAS BUENAS MALAS NOTICIAS 

Mientras los trenes chocan, hay recomendaciones importantes.

Lo más importante es entender que el mundo durante los últimos doce meses ha navegado sobre la premisa de que “las malas noticias son excelentes para los portafolios”.

El estancamiento del petróleo, el bajo crecimiento mundial, la baja inflación y el Brexit, todos han impulsado la valorización de activos colombianos y la liquidez mundial.

Por lo tanto, la “mejor peor” noticia que podríamos recibir es el regreso de la inflación en EE. UU., dándole finalmente a la FED la razón para subir libremente su tasa en un momento inmejorable, justo después de elecciones.

Sumado a las altas tasas internacionales, la reducción en las locales disminuirá el atractivo relativo de Colombia frente al resto del mundo.

Esto, debería moderar flujos hacia el país, dar mayor libertad del dólar al alza, aumentar volatilidad en acciones y bonos de largo plazo.

Particularmente para finales de este año y primer trimestre del próximo, Alianza pronostica un dólar alrededor de 3.400 pesos.

Finalmente, no todo son preocupaciones. La baja inflación y la disminución de tasas del Banco de la República, evento que ocurre solo un par de veces por década, no solo estimulará la economía sino que traerá una rara oportunidad de poder hacer inversiones de bajo riesgo en bonos de corto plazo buscando retornos anuales entre 9% y 10%, justo el doble de lo que se espera termine la inflación el próximo año.

Felipe Campos Salazar,
Gerente Estrategia e Investigaciones Económicas
Alianza Fiduciaria - Alianza Valores

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