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¡El paro camionero nos paró!

En el 2017 debemos tener mucho cuidado con los paros, porque bajo la premisa de que este gobierno 'negocia hasta con la guerrilla'.

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diciembre 12 de 2016
2016-12-12 09:03 p.m.
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Hay que decirlo sin rodeos: el paro camionero fue más grave para la economía en el 2016, que el fenómeno de ‘El Niño’ y la incertidumbre del proceso de paz. Este último nos pasó una cuenta de cobro muy grande en la credibilidad del gobierno y una contención de compra cercana a cuatro billones de pesos entre octubre y noviembre, debido a que los colombianos no saben cómo el proceso afectará sus bolsillos y su estilo de vida, lo que ha hecho que –además de la inflación y las altas tasas de interés– el gasto de los hogares se frenara.

‘El Niño’ impactó de manera importante la inflación en el país, ya que causó una fuerte escasez en los productos agrícolas, elevando el precio de los alimentos; esto debía habernos llevado a una inflación cercana al 8 por ciento en el mes de mayo, no obstante, con el paro caminero, llegó a casi 9 por ciento en julio, causando un punto porcentual más de inflación y dos meses de inflexión del gasto de los hogares, sumado al incremento de tasas del Banco de la República de 75 puntos básicos adicionales.

Es decir, por el paro agrario la inflación subió un punto de más y el Emisor aumentó tres cuartos de punto la tasa de referencia para contenerla, lo que hace que el país acabe con un incremento de precios cercano al 6 por ciento, y con una tasa de referencia de 7,75 por ciento. Los más ortodoxos analistas ponen este impacto cercano a 2 puntos del crecimiento de la economía, ya que un punto de inflación adicional reduce la economía cerca de un punto de crecimiento, más el aumento de tasas y la contención de gasto de los hogares, que bien puede sumar otro punto. En esas pocas semanas el paro camionero hizo perder a todos cerca de 16 billones de pesos, afectando la calidad de vida de los colombianos, en particular la de los menos favorecidos.

La pregunta que queda para el 2017 es: ¿cómo evitar que haya más paros que afecten la inflación de esta manera? La respuesta es nula, porque mientras Juan Manuel Santos sea presidente, diversos grupos se sentirán con el derecho de negociar con el gobierno,
incluso usando mecanismos de facto como los bloqueos de caminos. Nuestras leyes no tienen una clara posición en esto, porque permiten la movilización y la expresión social, y por diversas situaciones, nos hemos acostumbrado a permitir las huelgas en las vías.
El derecho a la movilización social de unos, no puede afectar el derecho a la calidad de vida de todos, y menos de las personas de bajos ingresos. La defensa por mantener las condiciones del mercado a favor de unos pocos, en contravía de los cambios de las economías de ese sector, no solo es un acto incoherente con el desarrollo, sino injusto con los demás agentes del mercado.

En el 2017 debemos tener mucho cuidado con los paros que vienen, porque bajo la premisa de que este gobierno “negocia hasta con la guerrilla”, sumado al comienzo de la campaña presidencial, puede ser un año en el que algunas minorías, defendiendo su status quo, afecten a la mayoría de los colombianos.

Camilo Herrera M.
Presidente de Raddar
camiloherrera@raddar

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