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Humandad dividida

Teorías como la de Einstein dividieron al mundo científico. Hoy las divisiones continúan en el planeta. 

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noviembre 20 de 2016
2016-11-20 04:28 p.m.
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Albert Einstein no solo fue un científico, también sus ideas reposaron en los periódicos de la política europea y estadounidense por más de 20 años, con críticas al desarme internacional, con numerosas cartas enviadas a los líderes y presidentes del mundo, en las que exponía sus teorías políticas de las armas de destrucción masiva, el pacifismo, racismo, comunismo y el fascismo. Incluso le ofrecieron la presidencia de Israel en 1952 ,pero declinó esta propuesta por motivos familiares.

Fue líder de varias comisiones internacionales científicas con carácter político y utilizó sus inquietudes sobre la física aprendidas en la oficina de patentes de Suiza, su primer trabajo, con el fin de conocer celebridades para socializar más tarde sus estudios sobre la electrodinámica y cuerpos en movimiento. Muchos saben quién fue Einstein, y varios identifican su famosa ecuación E=MC2 como parte de su trabajo científico, pero pocos entienden qué es lo que significa la teoría de la relatividad y su relación con el magnetismo, la luz, el tiempo, el espacio, la masa, la velocidad y la aceleración, sobre todo con la política.

El 2 de agosto de 1939, Einstein escribiría una carta al presidente F. D. Roosevelt sobre las armas atómicas y aquellas de destrucción masiva, mostrando su preocupación por cómo ciertos colegas suyos que habían sido, incluso, sus amigos estaban estudiando, trabajando y desarrollando teorías con base al estudio del átomo, que en vez de convertirse en beneficio para la humanidad podrían ser armas para su destrucción.

Einstein había salido de Alemania, y luego de Suiza, para establecerse finalmente en Estados Unidos, muchas veces huyendo de persecuciones políticas que se convertirían en militares, y sabía muy bien cómo una teoría científica podría evolucionar en un arma política. Los trabajos a los que Einstein se refería en la carta eran los de Niels Bohr y Enrico Fermi, dos excolegas suyos, los cuales durante su vida científica habían tenido una cantidad suntuosa de debates teóricos, tanto púbicos como privados, en las mejores universidades de Estados Unidos y Europa.

En la carta, Einstein no solo le solicitaba al presidente tener cuidado con los trabajos relacionados al estudio del átomo basados en el Uranio y cómo estos podrían convertirse en una reacción en cadena por la generación de enormes cantidades de energía. Einstein recibió el Premio Nobel de física en 1921 y Bohr en 1922. Ambos, fueron amigos, colegas, enemigos científicos y terminaron su vida compartiendo escritos y debates notables.

La comunidad científica internacional se dividió en dos. Los seguidores de Einstein y los de Bohr. Los que creían que las teorías de Einstein, con su relatividad, podrían aportarle más a la humanidad que las teorías de Bohr. Finalmente, ambos científicos, aportaron enormes obras al desarrollo de la física cuántica, el magnetismo, la electricidad e incluso sus teorías han sido utilizadas en las relaciones colectivas e individuales del ser humano en la sicología moderna.

Al final, y en desacuerdo, estos científicos lograron dividir a la humanidad, inconscientemente, tal vez, como nos está pasando, a los colombianos. Un país dividido en dos por la política que se hace con la cabeza, pero unido por el fútbol que se juega con los pies.

Luis Felipe Chávez Giraldo
Historiador
lfch1978@yahoo.com

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