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Competitividad en un sector estratégico, el petrolero

El transporte de hidrocarburos resulta altamente costoso para las compañías del sector.

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agosto 17 de 2016
2016-08-17 10:32 p.m.
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El sector petrolero sigue siendo el principal motor de la industria colombiana, no solo por el reinicio de operaciones de la Refinería de Cartagena, sino por los empleos y las inversiones que se desprenden de cada descubrimiento de crudo.

Según información consultada por el equipo de investigaciones de Valora Inversiones, el oleoducto Caño Limón-Coveñas tiene una capacidad de transporte de 198.000 barriles de petróleo diario provenientes del campo Caño Limón, operado por la empresa Occidental, y el petróleo que llega a través del Oleoducto Bicentenario (Ver mapa anexo).
El oleoducto ha sido objeto de múltiples atentados. En lo corrido del 2016 ha estado fuera de operaciones durante 112 días (es decir, el 50% del año).

Esta circunstancia, que el Gobierno espera que se revierta una vez firmados los acuerdos de paz con los grupos guerrilleros, obliga a las empresas usuarias del Oleoducto Bicentenario a recurrir al Oleoducto Central (Ocensa) como método alterno de transporte, así como los carrotaques hacia otros destinos del país.

El problema en realidad se presenta porque las compañías deben pagar US$12 diarios por cada barril por el uso de los oleoductos Bicentenario y Caño Limón-Coveñas aunque no puedan transportar el crudo por allí. Esto se debe a que los contratos están firmados para la modalidad de “take or pay”, que significa que deben pagar lo pactado sea que estén en funcionamiento o no los oleoductos.

Adicionalmente, al tener que transportar el petróleo por Ocensa, las compañías deben pagar US$8 diarios adicionales por barril. Esto significa que en total se están pagando US$20 diarios por el transporte de cada barril costo que al final terminando afectando todas las cadenas económicas que allí intervienen.

De esta manera, con los costos de transporte prácticamente duplicados, las empresas operadoras -incluyendo a Ecopetrol-, han pagado más de US$490 millones por servicios no prestados desde que inició operaciones el Oleoducto Bicentenario a finales del 2013.
Las empresas que transportan a través de Caño Limón-Coveñas son: Canacol Energy, Ecopetrol, Hocol, Pacific Exploration & Production, Occidental y Vetra.

¿CUÁL ES EL EFECTO PARA EL PAÍS?

Los datos recopilados por Valora Inversiones indican que por cada atentado terrorista contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas que supere los 10 días, la capacidad de almacenamiento del campo Caño Limón se copa y, por ende, su producción se ve afectada en 60.000 barriles diarios que se dejan de explotar.

Esta situación contribuye a la disminución en la producción del país, que actualmente está por debajo de la meta de 921 mil barriles por día.

Como consecuencia de los altos costos de transporte, sumados a los bajos precios internacionales del petróleo, las compañías petroleras se están viendo obligadas a suspender las operaciones en algunos campos en los que la producción de un barril se hace cada vez más costosa.

Por otro lado, por cada 100.000 barriles que se dejen de producir por las condiciones actuales, son cerca de US$19 millones en regalías mensuales que deja de recibir la Nación, es decir, aproximadamente US$100 millones menos en impuesto sobre la renta de las empresas petroleras y miles de empleos directos e indirectos que desaparecen.
Adicionalmente, todo lo anterior impacta los niveles de reservas de petróleo del país, llevando a que en aproximadamente en seis años Colombia se podría ver obligado a importar crudo para abastecer las refinerías locales, a menos que se logre un gran hallazgo que le permita la autosuficiencia.

Camilo Silva Jaramillo
Valora Inversiones
@CamiloSilvaj

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