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COYUNTURA

Hay que impulsar el relevo generacional en el campo

El país tiene la oportunidad de aprovechar las facultades extraordinarias que arrojó el proceso de paz.

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febrero 02 de 2017
2017-02-02 06:56 p.m.
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Los resultados recientes del censo agropecuario indican que la proporción de la población mayor de 60 años es superior a los jóvenes, en la mayoría de las zonas rurales, como resultado del envejecimiento de los productores rurales y de la alta migración de los jóvenes a las ciudades por la falta de oportunidades en el campo que llevan a que el relevo en la gestión productiva agropecuaria sea escaso.

Si el propósito es potenciar el desarrollo del sector rural, es hora de que seque reconozca la necesidad de hacer atractiva la actividad agropecuaria y rural y que se creen las condiciones para aprovechar plenamente todo el potencial que tiene el campo colombiano de ser una despensa mundial de alimentos, es necesario, entre otros programas, desarrollar un Programa Nacional de Relevo Generacional en el campo que, por una parte, incentive a las nuevas generaciones a quedarse en el campo, pero por la otra, a brindar condiciones dignas a los mayores que lo han entregado todo en medio de condiciones poco favorables de bienestar.

Es una oportunidad para transformar el campo, pagando la deuda a los que han soportado las inclemencias de la vida rural, entre ellas la dura violencia armada.

El programa propuesto debe orientarse a incentivar a que jóvenes formen empresas y compren tierra, construyan infraestructuras modernas de producción, adopten tecnologías de punta, y cuenten con financiación suficiente y oportuna de capital de trabajo para desarrollar sus proyectos productivos de manera rentable y sostenible.
Así mismo, que toda la institucionalidad se oriente a mejorar las condiciones de vida rural como la educación, salud, recreación, vías de comunicación, y la asistencia técnica, entre otros aspectos claves.

Generalmente, los pequeños productores mayores de 60 años han tenido que reducir su capacidad de producción, no solo por el agotamiento que genera lo duro de la actividad sino también por la escasez de mano de obra en la finca.

Así mismo, al faltar ellos o relegarlos en la práctica de la actividad productiva, se genera un proceso de fraccionamiento mayor de las parcelas en la medida que lo que constituía una unidad productiva se convierte en varios microfundios, seguramente improductivos.
Una forma de resolver esa tendencia de fraccionamiento de la tierra es que a través del Programa propuesto se incentive y facilite a los hijos del productor constituir una empresa rural que cuente con la financiación necesaria para comprarle la tierra e incluso comprar parcelas aledañas que permita constituir una unidad productiva sostenible.
Igualmente, que se acompañe esa gestión con distintos instrumentos tecnológicos y financieros que apoyen esta nueva visión del desarrollo rural a través de empresas agropecuarias lideradas por jóvenes.

De otra parte, con el producto de esa venta de la propiedad rural debe motivarse a depositar dicho capital en un Fondo que deba crearse para tal fin, a manera de pensión, que les permita a los antiguos dueños mantener una vida digna en la vejez, recibiendo un ingreso mensual y afiliación al Sistema de Salud.

Al fallecer el beneficiario, los ingresos sobrantes se devolverán a los herederos de Ley. De esta forma, el relevo generacional es posible sin que se deteriore la calidad de vida de los mayores.

Bien podría el Estado aportar unos recursos a este Fondo para incentivar el esquema, haciendo que por cada peso aportado por los productores el Estado aporte otro para asegurar que dispongan de ingreso mínimo mensual. Es una forma de contribuir en el pago de la deuda histórica con el campo.

Como puede verse, el Programa propuesto puede tener impacto en varias direcciones:
1.Generar las condiciones apropiadas para que los jóvenes se queden o regresen al campo a transformarlo y modernizarlo.

2.Reconocer y apoyar a los agricultores mayores de 60 años para que puedan pensar en su retiro de la actividad productiva en condiciones dignas, asegurándoles un ingreso y la seguridad social.

3.Ejecutar acciones concretas de desarrollo rural que permitan contribuir en el mejoramiento de la infraestructura y de la educación técnica para aprovechar de manera competitiva la vocación del suelo, haciendo atractiva la vida en el campo.

Estamos en un momento excepcional para crear las condiciones adecuadas para que el relevo generacional en el campo pueda darse. Hoy tiene el país la oportunidad de aprovechar las facultades extraordinarias que arrojó el proceso de paz para construir los programas que se orienten a mejorar la calidad de vida de los productores rurales.

Jesús Antonio Vargas Orozco
economista - Administrador Público
jesusvargas.orozco@gmail.com

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