Otros Columnistas
columnista

Dicho y hecho

No son pocos los que habrían votado por Trump por ser el ‘candidato diferente’; el retador de la clase política tradicional de Washington.

Otros Columnistas
POR:
Otros Columnistas
marzo 01 de 2017
2017-03-01 10:54 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

Desde sus inicios como precandidato del Partido Republicano, pocos daban posibilidades a que Donald J. Trump pudiera ganar la nominación. Se trataba de una persona ajena al establecimiento político y sin experiencia en las lides políticas de Washington.

Pero fue ese discurso contra el establecimiento y con su estilo poco convencional, que ganó la nominación de su partido, y en últimas, la presidencia de Estados Unidos. Muchos analistas, consideraban que sus anuncios y promesas electorales iban ha ser solo una estrategia para ganar la nominación y luego las elecciones.

Pero Trump ha demostrado, desde que asumió la presidencia, no solo que era ajeno al estilo de Washington como candidato, sino que su estilo antipolítico, también ha significado cumplir, al pie de la letra, con lo anunciado. Esto se demostró con algunas nominaciones al gabinete. Un estratega en la Casa Blanca (Bannon) que representa la extrema derecha, y un Fiscal General (Sessions) con antecedentes racistas.

A estos se suman un nominado director de la agencia ambiental (Pruitt), que la ha demandado 14 veces por lo que ha considerado una política ambientalista inaceptable; y una ministra de Educación (DeVos) que rechaza el esquema público de escolaridad.

A esto se han sumado decretos presidenciales que vienen buscando implementar a lo que se comprometió. En especial, la prohibición de entrada de viajeros de siete países con población mayoritariamente musulmana. Se rechaza a inmigrantes y visitantes de países de los que hay más de 23.000 estudiantes en Estados Unidos, y muchos dirigentes empresariales, diplomáticos y científicos. Tanto así, que las empresas líderes en tecnología, han demandado el decreto.

La decisión de un juez federal de requerir la reversión de esta decisión, es solo el comienzo de una batalla entre el Ejecutivo y la Rama Judicial, que se profundizará con varias de las políticas del nuevo gobierno que parecieran no coincidir con el marco jurídico y constitucional de la Unión Americana. Pero, a pesar de que el gobierno, por ahora, se tuviera que retractar, la intención de limitar a ciertos inmigrantes ha quedado manifiesta.

Anuncios de combatir la política de China, la renuncia al Acuerdo de Libre Comercio del Pacífico, discusiones con el Primer Ministro de Australia sobre los compromisos de Estados Unidos con respecto a la política migratoria, y el famoso muro en la frontera con México, son otros ejemplos de cambio. Trump ha insistido, además, que por este muro se pagará con los impuestos cobrados a las empresas americanas que tengan o trasladen sus operaciones al vecino país.

Otras políticas con las que se había comprometido el candidato Trump incluirán la renegociación del Nafta, y la reforma de la Otan. Y en lo doméstico, el fin del sistema universal de salud conocido como ‘Obamacare’, y muy probablemente reformas a la ley del aborto, y ajustes a los esquemas tributarios y regulatorios, reduciendo la intervención del Estado en la economía.

No son pocos los que habrían votado por Trump por ser el ‘candidato diferente’; el retador de la clase política tradicional de Washington. Votaron por él por representar un nuevo aire, una nueva versión de grandeza americana. Pero muchos, creyeron que sus anuncios radicales eran simples lemas de campaña. Ahora, se ven sorprendidos y arrollados por ese candidato, que precisamente por no ser ‘político tradicional’ ha cumplido con sus promesas de campaña.

Rafael Hertz
Vicepresidente Ejecutivo de la ACP

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado