Otros Columnistas
coyuntura

El país debe acercarse más a nuevas tecnologías de pagos

La clave para una integración exitosa de estas nuevas modalidades de pago, es hacer que
los usuarios se apropien de los nuevos avances tecnológicos.

Otros Columnistas
Opinión
POR:
Otros Columnistas
agosto 01 de 2016
2016-08-01 11:12 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

Los avances tecnológicos en los pagos móviles y su uso diario en las prendas de vestir o en el comercio electrónico están teniendo un impacto en la industria de los pagos.
Los consumidores están recurriendo a los teléfonos inteligentes y ahora también a dispositivos que pueden llevar puestos, como las pulseras y relojes inteligentes, para administrar su dinero de una manera más rápida y más eficiente.

El escenario es favorable en el país, ya que cerca del 85% de la infraestructura de terminales para pagos sin contacto está lista y se espera iniciar su implementación a finales de este año.

Pero aún hace falta generar espacios lúdicos que permitan a los usuarios de todas las edades y contextos entender y acceder a estas renovadas tecnologías financieras, comprendiendo que además de ser más eficaces y prácticas también son más seguras.
El tema adquiere cada vez mayor relevancia si se tiene en cuenta que entre 2014 y 2015 más de cinco millones de personas accedieron al internet móvil, de acuerdo con un estudio de la Superintendencia de Industria y Comercio.

Además, la más reciente medición de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico en 2014, anunció que las ventas por internet en el país representan 10.000 millones de dólares, siendo Colombia uno de los países que más crece en este canal en toda Latinoamérica, con porcentajes anuales cercanos al 20% de aumento.

Por ese motivo es clave aprovechar este ambiente favorable hacia la adopción de nuevos mecanismos de pago.

Su uso e integración en la cotidianidad de las personas tiene múltiples beneficios al aumentar la eficiencia, el tiempo libre y la calidad de vida.

Qué mejor que salir a correr, y solo con una manilla realizar pagos en la tienda o el bus sin llevar bolso o billetera; asimismo, desde el celular poder pagar los servicios o transferir dinero a otras cuentas sin tener que soportar largas filas.

PERCEPCIÓN DE SEGURIDAD

Las modernas opciones de pago son aún más seguras que las opciones tradicionales.
Las tarjetas con chip, que han ido reemplazando a las de banda magnética, para resguardar la información que se requiere al procesar cada transacción, han reducido enormemente la posibilidad de duplicar o clonar las tarjetas.

Esta tecnología es conocida como EMV (Europay, MasterCard y Visa) desde 1994, y a partir del chip genera llaves criptográficas secretas para crear códigos únicos por transacción.

Por ejemplo, con un número de tarjeta robado será casi imposible realizar transacciones desde cualquier terminal porque el chip genera una firma única para cada movimiento financiero del usuario.

Estos nuevos sistemas van de la mano con un cambio de mentalidad frente al concepto de la tarjeta y la billetera. Pasamos del tradicional plástico que se deslizaba por el datáfono, a la tarjeta que se inserta en la terminal, ahora también está la tarjeta sin contacto que se acerca a la terminal de pago, para llegar a la tecnología que se vale del celular para realizar los pagos y transacciones.

Sin embargo, la cada vez mayor virtualización de los servicios ofrecidos, presenta un reto en términos de seguridad, y más teniendo en cuenta que cerca del 67% de las personas se preocupa por la seguridad de los dispositivos al usar la banca móvil.

Por eso para Gemalto el tema de la tokenización es un elemento que viene a robustecer la confiabiabilidad de los usuarios en estas nuevas tecnologías de pago.

En términos generales, el token es algo así como una manera de hacerles el trabajo mucho más difícil a los delincuentes para obtener la información relevante de las tarjetas y cuentas de las personas.

La tokenización consiste en sustituir información relevante del usuario como el número de cuenta, número de tarjeta o código de verificación por números dinámicos que pueden ser distintos para cada transacción y canal por el que se realizan estas.
La pérdida del celular tampoco implica un problema en estos casos, pues las aplicaciones pueden asegurarse con pines y se pueden bloquear rápidamente, al igual que cuando se pierde una tarjeta de crédito.

Además, estas tecnologías se están adaptando a los diferentes sistemas operativos que manejan los dispositivos de los usuarios, por eso aparecen servicios como Samsung Pay o Apple Pay, que están trabajando conjuntamente con los bancos, minoristas, mayoristas y empresas proveedoras de soluciones de seguridad en este campo, para garantizar la confiabilidad de estas transacciones.

El tema apenas está generalizándose en Colombia, pero las tecnologías de pagos ya se han desplegado en más de 70 países alrededor del mundo.

La clave para una integración exitosa de estas nuevas modalidades de pago, es hacer que los usuarios se apropien de los nuevos avances tecnológicos. Será sin duda, una ardua labor de educación, basada en la promesa de transacciones más seguras y ágiles.

Daniel Cuéllar,
vicepresidente de Gemalto para el Pacto Andino y el Caribe.

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado