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Estrategia: del dicho al hecho

Además del liderazgo, es vital contar con una cultura organizacional que sirva a la estrategia escogida.

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marzo 09 de 2017
2017-03-09 09:11 p.m.
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“Logra mejores resultados una mala estrategia bien ejecutada que una buena con una pobre ejecución”. Esa afirmación, tan popular como controversial, motiva esta mirada desde la orilla de lo gerencial a aquello que expertos, en forma prescriptiva, nos sugieren a los gestores de las organizaciones como factores claves para llevar la estrategia de los planes teóricos a la generación de valor tangible.

Un elemento fundamental es tener claridad sobre la estrategia en sí misma para poderla comunicar de forma efectiva, lo cual motiva a la acción, genera identidad y sentido de pertenencia en quienes la ejecutan. Las personas valoran que su trabajo tenga sentido, y el conocimiento sobre el norte de la empresa y su forma de generar valor les permite reconocer la relevancia de su contribución cotidiana. Una condición necesaria para lograr una buena ejecución es comunicar apropiadamente la estrategia, y para hacerlo con efectividad, esta debe ser simple y clara. En estrategia empresarial también la simplicidad es la mayor sofisticación: de ella deriva la claridad, y de esta última los resultados.

Otro factor indispensable al momento de pasar de lo imaginado a la realidad tiene que ver con el talento humano y la forma en la cual está organizado. Además del necesario liderazgo, es vital contar con una cultura organizacional que sirva bien a la estrategia escogida, tener a disposición las personas con las competencias necesarias y ensamblar una estructura pertinente que privilegie los procesos claves, y en la cual haya una plena definición de responsabilidades y derechos de decisión.

Un vacío crítico al momento de ejecutar la estrategia es la falta de recursos suficientes, bien sean económicos o de infraestructura, y más comúnmente de talento. Las estrategias formuladas en términos poco realistas, más desde el deseo y con el foco puesto solo en el largo plazo, se encuentran muy fácilmente con ésta realidad al momento de ponerse en marcha. Al largo plazo, se llega después de transitar exitosamente el corto y el mediano plazo. Las empresas que sobresalen por su ejecución, enfocan en primera instancia sus recursos, siempre escasos y costosos, en los temas críticos que les permitan victorias tempranas para darle una inercia positiva al proceso, construyendo así confianza en el mismo desde todas las partes interesadas.

Otra recomendación común al poner en marcha la estrategia es definir las métricas o indicadores que permitirán monitorear acertadamente el progreso en su ejecución. Y aparece acá uno de los retos más significativos. Para medir lo relevante, lo realmente estratégico, hace falta tener plena claridad, precisamente sobre la estrategia, esto es, sobre los objetivos definidos y la forma elegida de competir, etc. La calidad de los indicadores de gestión es función para visualizar con nitidez la realidad y progreso de los negocios de acuerdo a la ruta escogida para desarrollarlos.

Finalmente, es de la mayor relevancia la identificación y remoción de los obstáculos que normalmente encontramos en el camino. En general, los estudiosos de estos temas reconocen que la cultura y la estructura de la organización son generadores muy importantes de dificultades al ejecutar la estrategia.

Así mismo, las camisas de fuerza que le imponen a las empresas algunos activos o negocios en los que participan, y los apegos, muy humanos, que dificultan desprenderse del pasado para trascenderlo y dar paso al futuro. Una estrategia formulada a conciencia encontrará, por lo general, las mayores barreras y oportunidades para hacerse realidad en el ámbito de las personas.

Cuando en las empresas lo que esperamos no resulta como deseamos, bien vale la pena hacerse preguntas alrededor de todos estos asuntos. Identificar, reconocer y gestionar las brechas en la ejecución de la estrategia, acorta el camino en el proceso de pasar del dicho al hecho.

Carlos Tellez
Consultor empresarial
ctellez@bexco.co​

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