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miguel fernando escobar

¿Un impuesto que adelgaza?

Gravar a las bebidas azucaradas tendría enorme impacto negativo. El sector emplea a 40.000 personas y la industria representa el 1 % del PIB.

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septiembre 23 de 2016
2016-09-23 07:24 a.m.
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Crece el rumor de que dentro de la reforma tributaria el gobierno incluirá una propuesta de gravar a las bebidas azucaradas. El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, ha señalado que este impuesto busca frenar el creciente problema de obesidad de los colombianos y los costos que éste genera.

El sector de la salud requiere recursos, pero el Ministerio debe tener claro que con el recaudo de un gravamen de este tipo no va lograr resolver esa necesidad. Análisis internacionales concluyen que el recaudo de un impuesto a las bebidas azucaradas en ningún caso alcanza a ser el 0,1 por ciento del PIB, lo que muestra que las cuentas del Ministerio de Salud se alejan sustancialmente de la realidad.

En cambio, su impacto negativo es enorme. El sector de bebidas emplea a más de 40.000 personas directamente y genera 140.000 empleos indirectos. La industria representa cerca del 1 por ciento del PIB Nacional, y, además, ha sido uno de los sectores dinamizadores de la economía colombiana.

Colombia cuenta con unos 400 mil tenderos que obtienen hasta el 33 por ciento de sus ingresos de la venta de bebidas no alcohólicas, que verían afectados sus ingresos con un tributo a estos productos.

En México se cerraron 30 mil tiendas y se perdieron más de 10 mil empleos en la industria y su cadena de valor, en solo un año, a causa de este impuesto.

Como si esto no fuera suficiente, un gravamen a las bebidas azucaradas sería altamente regresivo, ya que castiga mayoritariamente a los segmentos de la sociedad con menores recursos, pues es a quienes más les pesará asumir ese costo extra.

El impuesto no solo afectaría a las empresas de bebidas directamente, sino a toda su cadena de valor. Esto incluye sectores como envases, empaques, transporte, plásticos, medios de comunicación y la agricultura.

En este momento, cuando se habla de apoyo al campo, el tributo afectaría la industria del azúcar y de la fruta, que, en el caso de Postobón, representa a cerca de 3.600 agricultores que trabajan con nosotros sembrando mora y lulo en nuestro programa Hit Social. En caso de materializarse este impuesto, la meta que tiene este proyecto, que es generar más de 15.000 empleos, no podría cumplirse.

Postobón es una empresa comprometida con el país desde sus inicios. Además de su generación de empleo de calidad, solo en los últimos 4 años ha realizado inversiones en infraestructura y nuevos negocios por cerca de 1 billón de pesos.

Anualmente, hace contribuciones sociales por más de 10.000 millones de pesos en proyectos propios como Oasis, Mi Bici, Mi Pupitre y Litros que Ayudan, entre otros, y a proyectos de terceros.

Postobón ha invertido más de 150.000 millones de pesos en los últimos cinco años en apoyo a las selecciones nacionales de ciclismo, patinaje, béisbol, clubes de fútbol y nuevos talentos deportivos. Inversiones como estas sufrirían por el impacto del impuesto.

Es fácil culpar a un producto y pensar que existe una fórmula mágica –en este caso un impuesto– que resuelva la obesidad. Un gravamen a las bebidas azucaradas no adelgazará a los colombianos, pero sí generará unos costos económicos importantes al país.

Ojalá el Ministerio de Hacienda tenga esto en cuenta cuando presente la reforma tributaria.

Miguel Fernando Escobar
Presidente de Postobon

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