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Cooperar para avanzar

En la Edad Media, campesinos, artesanos y comerciantes formaron comunidades independientes para la acción común y cooperaración recíproca.

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julio 10 de 2017
2017-07-10 09:11 p.m.
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En Edad Media existieron tres ocupaciones que reflejaban la sociedad civil, aparte de la militar, religiosa y política. Estas tres actividades enmarcaban un estatus social propio por medio de su labor profesional. Representaban la fuerza laboral de una sociedad que, indiscutiblemente, estaba ligada al trabajo de la tierra y la agricultura, los animales y el mar como herramienta de trabajo.

Primero encontramos a los artesanos, quienes se encargaban de manufacturar, dentro y fuera de las ciudades, todo lo relacionado a las necesidades diarias como orfebrería, carpintería, herrajería, construcción, candelería, tejido, pesca, carnicería y pollería. Los artesanos, generalmente, estaban en las villas y se encargaban de promover sus productos mediante el trueque en ferias anuales o semestrales, aprobadas por el rey y el arzobispo de turno, a las cuales asistían personalidades de todo el país. Las ferias de Milán, Barcelona, y Oxford fueron algunas de las más famosas y grandes que se realizaban entre los siglos X al XIV.

Segundo, estaban los comerciantes. Este grupo de truequeros o ‘feudos libres’, como lo llama el autor de economía medieval, Michael Postan, buscaban refugio económico en las exportaciones e importaciones, para lo cual necesitaban grandes caravanas de caballería o embarcaciones para traer materia prima para los artesanos, que venían de territorios como Oriente, el Mediterráneo y África.

Y tercero, los campesinos, quienes se encargaban del trabajo de la agricultura. No disponían de tiempo para el ocio, y su preocupación siempre era la alimentación para épocas difíciles como el invierno y la guerra, y su matemática se enfocaba en el orden astrológico y climático para obtener buenos productos. En algunos casos, esta comunidad, era mínima frente a las adversidades de la Edad Media, y en la mayoría de los casos pertenecía al señorío feudal, quienes funcionaban como un tipo de ‘arrendamiento’ por la tierra trabajada.

Tanto los artesanos como los comerciantes y los campesinos, se enfrentaron a los duros tiempos de la Edad Media, como la peste, las duras condiciones climáticas y la poca operación activa de carácter económico, que hizo que se gestara una tremenda crisis medieval, dando como resultado una disminución de la población y la creación de estrategias de control para los costos y ventas de los pocos productos producidos.

Esta regulación y control del mercado produjo reuniones privadas de líderes entre los gremios de campesinos, artesanos y comerciantes, quienes decidieron unirse en forma de comunidades independientes para la acción común y cooperación recíproca en cuestiones relativas al control de precios de productos y el monopolio comercial, que permitiera hacer una economía planificada. Estos grupos, pese a la proliferación del poder medieval, fomentaron derechos y deberes individuales, los cuales, en la historia de la humanidad, se han ido blindando de los poderes monárquicos y eclesiásticos, convirtiéndose en grupos poderosos llamados ‘gremios’.

Finalmente, no sería sino hasta el siglo XIX, en Inglatera, con los pioneros de Rochdale, que estos gremios se reconocerían como cooperativas, anunciando un aporte al desarrollo activo de la economía y la sociedad.

Luis Felipe Chávez Giraldo
Analista

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