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Del derecho romano al colombiano

Estos grupos de estudiosos de la ley fueron creados para orientar los manejos de los asuntos políticos y sociales que tenía el imperio.

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agosto 13 de 2017
2017-08-13 03:54 p.m.
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A propósito de la nueva reforma tributaria, en la que, según el exministro de Hacienda y miembro de la comisión tributaria, Guillermo Perry, se enfoca en temas de simplificación y equidad horizontal y vertical, eficiencia y crecimiento económico, recaudo y sostenibilidad fiscal y el nivel de precios e inflación, recordemos que los procesos fiscales y jurídicos colombianos tienen sus raíz conceptual en el derecho romano.

El primer rey romano, Rómulo, creó las bases del famoso derecho romano con la conformación del consilium, que, en un principio y con cien hombres al mando, se encargaron de estudiar los relatos históricos de los eventos ocurridos en las guerras por la conquista de la república para dar respuesta a un sinnúmero de solicitudes de los asuntos públicos populares, y que más tarde, con el aval de Constantino, se imbricaría con el derecho eclesiástico en el cual reglas como la de San Benito rigieron por años el comportamiento jurídico y fiscal de varios territorios, pasando por épocas como la de la Inquisición. Rómulo creó, en su mandato, los comicios, compuestos por curias y el consilium, que servían para temas estrictamente ligados a los crímenes, y creó el auténtico primeros entre iguales, en el que le otorgaba poder a los jefes políticos, religiosos y militares.

Estos grupos de estudiosos de la ley fueron creados para orientar los manejos de los asuntos políticos y sociales que tenía el imperio, y al poco tiempo sus conclusiones debían ser debatidas frente a otros miembros de la misma rama política conocida como el senado. Más tarde, Tarquino decía que el poder de las leyes debería ser más fuerte que el de los hombres, y por eso dio a un grupo de senadores más poder sobre las leyes de la ciudad, determinándose así los magistrados. Tarquino subió el número de senadores a 300, con mayores beneficios político-territorial.

Lucio Quinicio, debido a la lucha de clases y poderes entre ciudades conquistadas por los romanos, ordenó un control de ley sobre estas ciudades en las que un representante del Senado estudiaría las leyes griegas de las entidades satélites al poder, conformando así los cónsules. Poco a poco, se creó una cantidad de cargos de carácter de ley, que, llegada la época de la República, existían más de 200 cargos jurídicos, que representaban al monarca, príncipe o emperador, con beneficios como territorialidad, poder político y uno muy importante: poder religioso ante el templo de Júpiter, el cual era considerado como mediador entre lo terrenal y lo espiritual.

El emperador no era el único que enfrentaba los poderes soberanos de la política exterior e interior, sino que cada uno de los cargos comandaba a su bien individual, causando una crisis política del imperio que terminaría su existencia por la debilidad consular frente a las invasiones bárbaras en toda la Europa Occidental. Debido a la gran cantidad de cargos políticos con altísimas remuneraciones, sumada a la pérdida de territorios conquistados por los Bárbaros, existió un hueco fiscal imperial que obligó, en algunos territorios, a declararse en crisis política y tributaria.

Al parecer, hoy, la nueva reforma tributaria colombiana podría ser un síntoma de estar acercándonos al fin de un imperio o, tal vez, al comienzo de uno. ¡Qué susto!

Luis Felipe Chávez Giraldo
Historiador

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