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El momento de la inteligencia aplicada

La inteligencia aplicada, esa mezcla del ingenio humano y la inteligencia tecnológica, es el camino para incrementar el PIB de un país.

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enero 25 de 2018
2018-01-25 08:46 p.m.
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En los últimos años hemos vivido una revolución basada en abundancia y disponibilidad de datos, que son la materia prima fundamental de la economía global. Miles de millones de gigabytes de información, crecen a un ritmo acelerado. Según IDC, se prevé que para el 2025 se alcanzarán los 180 zettabytes. Hasta aquí, nada nuevo.

El punto interesante es que en los últimos 24 meses, los avances exponenciales en inteligencia artificial nos permitirán explorar no solo los datos estructurados (nombres, dirección), sino los datos en conjuntos no estructurados (imágenes, videos y puntos sensoriales) de una nueva manera.

Un ejemplo es nuestra mirada sobre los autos Tesla, que valoramos por ser eléctricos, pero, en realidad, hay un valor mayor asociado a los datos que recolectan todo el tiempo y que alimentan algoritmos de manejo autónomo y patrones de usuarios.

Estamos experimentando la llegada de la inteligencia aplicada: que es inteligencia aplicada a la mezcla del ingenio humano y la inteligencia tecnológica, unión de fuerzas de personas y máquinas trabajando de manera mancomunada y colaborativa para crear experiencias diferenciales para los clientes y encontrar oportunidades de negocio que, a simple vista, no son fáciles de identificar.

Inteligencia aplicada no es comprar tecnología ni reemplazar personas por procesos automáticos. Es la oportunidad de reimaginar el trabajo de cada colaborador en la empresa para que este aproveche los beneficios de tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial en sus labores, incremente su nivel de conocimiento y su interés por aprender. Para que, sin importar su función, participe en la generación de nuevas y mejores experiencias para sus clientes. Un ejemplo interesante es la detección de cáncer, cuando aplicamos AI tenemos una precisión de 92%, mientras un especialista trabajando solo llega a 96%, la combinación de los dos nos permite llegar a 99,5%, como lo publicó LifeScience.

Las empresas que inviertan en inteligencia aplicada y promuevan la colaboración efectiva humano-máquina verán réditos en varios ámbitos. En Accenture estimamos que los ingresos tendrán incrementos de hasta 38% en los próximos 5 años, a la vez que el empleo aumentará cerca del 10%. No obstante, el reto es inmenso, pues solo una cuarta parte de la fuerza laboral actual está preparada para interactuar con máquinas cada vez más inteligentes.

El principal obstáculo es la resistencia al cambio. El miedo a ser desplazado por máquinas y reemplazado por algoritmos, alimentado por noticias que a diario cuentan cómo los robots nos quitarán los trabajos, es palpable.

Pero, así como los Luditas estaban equivocados a comienzos del siglo pasado, y en vez de disminuir, los empleos del sector crecieron exponencialmente gracias a la Revolución Industrial, la incorporación de inteligencia artificial en las empresas y la creación de un modelo de trabajo híbrido en el que los empleados colaboren con máquinas cada vez más inteligentes, crearán productos y negocios que aún no podemos visualizar, abrirán puertas a nuevos mercados y generarán otras formas de interacción con clientes, impulsando las ventas y la rentabilidad.

Así se incrementa el PIB de un país. Con el aumento de las ventas, las utilidades de las empresas. Con el incremento de la productividad. Con la creación de mejores relaciones con clientes. Y con la mejora del conocimiento y del ingreso per cápita de los empleados.

Marco Rivas
Presidente de Accenture

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