Otros Columnistas
SERVICIO AL CLIENTE/ OPINIÓN

Presencia del Gobierno Central para defender al cliente

Electricaribe es un símbolo del maltrato, desorden, inoperancia y lejanía de las necesidades de sus clientes y nadie hace nada.

Otros Columnistas
Opinión
POR:
Otros Columnistas
septiembre 07 de 2016
2016-09-07 09:47 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

La semana pasada estaba viendo un noticiero esperando las noticias sobre Nairo y la Selección Colombia, y en un momento determinado apareció un informe desde diferentes ciudades de la Costa Atlántica reportando las terribles muestras de ineficiencia operativa, de desgreño en la administración de la red eléctrica y, peor aún, del maltrato a sus 2.5 millones de clientes en los 7 departamentos que cubre por parte de Electricaribe.

He estado viendo y leyendo las noticias sobre esta empresa y no he necesitado mucho tiempo para constatar que ella, como proveedora del servicio de energía, es una noticia recurrente en los noticieros nacionales y locales, siempre por el pésimo servicio que prestan y las quejas, cada vez más violentas de sus clientes.

• Caso 1.
Septiembre 2, barrios Nueva Granada, Nuevo Bosque y tres barrios más de Cartagena, vías bloqueadas porque Electricaribe les quitó la luz durante cinco días con cortes de hasta 9 horas. Los clientes son sorprendidos con la interrupción del servicio de energía sin previo aviso y por supuesto, los daños en sus electrodomésticos son enormes y miles de aparatos quedan inservibles debido a los altibajos en los voltajes.

La empresa se limita a contestar que se trata de mantenimientos preventivos de la red, pero, ni en su página web, ni en Facebook, se informa nada al respecto. Si se tratara de mantenimientos preventivos, los clientes deberían conocer los días y horas en que será cortado el servicio para que estén preparados, pero Electricaribe prefiere no avisar, para no generar un malestar mayor del que mantienen con las comunidades a las que “sirven”.

• Caso 2.
El 31 de agosto desde las 10 de la noche empezó a llover sobre Barranquilla y ello originó que seis barrios de la ciudad y tres en Soledad se quedaran sin luz. Lo más curioso es que no se habla de lluvias huracanadas ni precipitaciones con tormentas eléctricas, solo de lluvias y, aun así, los cortes en el servicio son inevitables.

• Caso 3.
El 11 de agosto los habitantes de muchos barrios de Barranquilla decidieron protestar en la calle contra esta empresa de energía que definitivamente, no tiene forma de prestar el servicio y oculta detrás de los supuestos mantenimientos de la red, la imposibilidad de garantizar la prestación del servicio ya que sus deudas con el sector eléctrico del país superan los 40.000 millones de pesos y en consecuencia, cada día se vuelve más inminente la suspensión definitiva del servicio porque sus proveedores de la materia prima -las electrificadoras- no podrán seguir haciéndolo.

• Caso 4.
En mayo 21, un vehículo de Electricaribe fue retenido por los habitantes del Barrio Villa Blanca de Barranquilla debido a que un poste de la luz, de madera y agrietado, se encontraba amarrado con cabuyas a las paredes de una casa y por ello, lo habitantes retuvieron el carro con la condición de que solo lo dejarían marchar cuando hubieran arreglado este esperpento de evidente peligro para la comunidad. Además, ellos llevan más de dos años solicitando a la empresa de energía que proceda a cambiarlo, pero no ha sido posible que lo hagan. Parece inaudito e increíble que, en esta época del siglo XXI, una empresa proveedora del servicio de energía en la cuarta ciudad del país, mantenga postes de madera y, además, los amarre con cabuya a las casas.

En el mes de agosto, Electricaribe recibió multas de la Superintendencia de Servicios Públicos por más de $5.000 millones y debió atender 7 audiencias por incumplimientos en 79 proyectos de electrificación de los cuales 66 son de normalización de redes. La empresa atribuye el alto nivel de desatención, a los problemas de cartera en consideración a la enorme cantidad de deudas impagadas de los entes territoriales las cuales alcanzan la impresionante cifra de $18.000 millones. Sin embargo, sorprende el hecho de que mientras la Comisión de Regulación de Energía y Gas afirma que la empresa está cumpliendo, ninguno de sus clientes percibe lo mismo y las protestas son permanentes originadas en el mal servicio que prestan.

Desde la perspectiva de cliente, este es un problema que parece interminable debido a que la empresa atribuye todos sus problemas al alto número de conexiones ilegales, a la cartera morosa tan alta que mantiene, pero lo anterior parece poco sustento para la tesis ya que, Unión Fenosa, la firma española que asumió el control de toda la operación de suministro de energía en la costa caribe en diciembre de 2007, conocía plenamente los problemas que enfrentaría como el estado de la infraestructura, los altos niveles de conexiones irregulares y la propensión del cliente a la mora.

Con todo ese conocimiento decidió comprar la compañía y, fusionó Electricaribe y Elecrocosta “para consolidar la operación y garantizar la prestación de un mejor servicio” (sic)o, lo cual no ha cumplido. Parece increíble que una empresa de servicios públicos permanezca en el tiempo, cuando todo lo que muestra ante sus clientes es: despreocupación por sus necesidades, falta de cercanía con sus problemas y desinterés por atender oportunamente sus requerimientos.

Ninguna importancia tiene para Electricaribe que sus clientes vean como, debido a los altibajos en el voltaje, acaben sus electrodomésticos, los niños y jóvenes tengan que hacer tareas en la oscuridad de sus hogares porque en pleno 2016, si llueve, se va la luz por tiempo indefinido, que los adultos tengan que pasar días enteros en el calor sofocante de la costa sin ayuda de un simple ventilador porque la infraestructura no soporta una simple lluvia.

La verdad es que, mi gran denuncia es para el Gobierno Central único capaz de dar una solución definitiva a este problema suspendiendo a esta empresa por ser incapaz de garantizar el suministro permanente de energía, por seguir atropellando a sus clientes y acumulando deudas con los proveedores de energía.

Es que, en este caso específico, el cliente raso solo podría contar, con la autoridad del Estado y sus entes de control, para solucionarle su problema y para evitar los atropellos de esta empresa que, aunque se comprometió a prestarles un buen servicio -básico, fundamental e irrenunciable-, no ha sido capaz de garantizarlo y cada día se deteriora más. El cliente de la costa no puede estar sometido a la mala administración, la pésima gestión de la infraestructura, el perverso servicio al cliente y la nula capacidad para responder a los imprevistos que una operación tan delicada como el suministro de energía, tiene. Hagan algo ¡Por favor!

Luis Fernando Botero C
director@service7x24.com
Twitter: @lfboteroc

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado