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Retos del turismo de la salud

El sector de turismo de la salud en Colombia está en proceso de expansión, con un gasto total de visitantes entre 85 y 90 millones de dólares al 2014.

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septiembre 01 de 2016
2016-09-01 09:07 p.m.
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El turismo de la salud se conoce como el desplazamiento voluntario de pacientes buscando procedimientos médicos invasivos y no invasivos, medicamentos y servicios posprocedimientos, que son escasos en sus países de origen por diversas razones (limitación en cobertura sanitaria, escasez de insumos y personal especializado, altos precios en procedimientos demandados). Entre los procedimientos más demandados a nivel mundial están las intervenciones cardiovasculares, cirugías estéticas con fines reconstructivos y de vanidad, talasoterapia, termalismo y procedimientos no invasivos en centros médico-deportivos.

La demanda variada de procedimientos ejecutados llevaron a diversas firmas consultoras y centros de pensamiento a categorizar el turismo de la salud por su tipo de consumo, resultando en: 1) medicina curativa, 2) medicina preventiva, 3) medicina estética, y 4) medicina de bienestar. Esta última representa más del 85 por ciento del total de procedimientos y bienes utilizados; siendo EE. UU., Alemania, Francia y, en menor medida, Japón sus principales demandantes.

Si bien la movilidad de pacientes por causas médicas no es una práctica nueva, países en vías de desarrollo como Colombia han identificado nichos de mercado y ventajas competitivas que se han traducido en una lenta estructuración de oferta en servicios médico-turísticos. El documento Conpes 3678 de 2010, en el cual se enmarca la Política de Transformación Productiva que identifica sectores no tradicionales de gran potencial en crecimiento, ha incentivado inversiones en bienes y servicios médicos especializados a partir de una estrategia que integre la figura de las zonas francas en salud, la conjunción de una oferta integrada a partir de clústeres en servicios y el crecimiento de la inversión en infraestructura clínica especializada, con alto componente tecnológico.
Sin embargo, el país no cuenta con una lectura correcta para el desarrollo del turismo de la salud, debido a la escasez de estudios técnicos en las categorías mencionadas.

Por ejemplo, a pesar de que el 84,2 por ciento de los turistas de salud se sometió a procedimientos de medicina homeopática o de bienestar (medicina alternativa con productos no farmacológicos), el 85 por ciento de las inversiones directas se destinó a la categoría curativa y estética invasiva. Otro ejemplo es que, si bien uno de los principales atractivos del turismo de la salud en Colombia es la variedad de centros médicos alternativos en talasoterapia, termalismo, spas, centros estéticos y centros medico deportivos, las alianzas público-privadas se dirigen hacia un aumento de la oferta en centros médicos de alta complejidad. Otras debilidades son la limitación de profesionales de la salud que domine el idioma inglés, la necesidad de fortalecer las oficinas internacionales de centros médicos de mediana y alta complejidad para la recepción de pacientes externos y las pocas reproducciones del modelo de clústeres en salud, como estructura de captación de nuevos operadores y clientes.

Sin embargo, el sector de turismo de la salud en Colombia está en proceso de expansión, con un gasto total de visitantes entre 85 y 90 millones de dólares al 2014, y un fortalecimiento institucional de la mano de Procolombia. Las transformaciones de los agentes oferentes e intermediarios de servicios medico turísticos a través de la creación de cadenas productivas, serán indispensables para maximizar el valor agregado y crear experiencias de alta calidad en la atención.

Mario de la Puente Pacheco
Miembro de Redintercol

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