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Estudio de caso

Tecnología con propósito

La transformación digital no es un término para dar discurso a gerentes y consultores. Su finalidad es un desarrollo genuino.

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febrero 26 de 2017
2017-02-26 05:50 p.m.
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“Los académicos se sienten amenazados por los técnicos; a los técnicos les parece que los académicos hablan mucho y no saben hacer nada, y en medio de esa pelea los practicioners, para quienes la transformación digital es una suerte de moda pasajera, no saben a quién hacerle caso”. Este fue el escenario que encontró el ingeniero manizaleño Sandro Jiménez en todos los países que visitaba, cuando inició su vida como consultor y estructurador de proyectos.

Por eso, decidió unir talentos para desarrollar una iniciativa que juntara esos tres mundos, un laboratorio de innovación social y para el emprendimiento que nació oficialmente en enero del 2015 bajo el nombre de AcademyTic, una start-up de base tecnológica orientada hacia temas de gestión de conocimiento de la innovación y el emergente campo de la transformación digital de la educación, tanto del mundo formal como de la educación para el trabajo.

Sin embargo, AcademyTic no surgió porque sí. Es el resultado de dos décadas de trayectoria profesional e híbrida de Jiménez, que empezó con un pregrado en ingeniería industrial.

Tan pronto se graduó, vivió una experiencia corporativa internacional que incluyó a Comdial Corporation, en el inicio del boom de la industria de las telecomunicaciones en Estados Unidos. Fue la época de la ingeniería pura para él, en el campo de nuevas tecnologías y en estructuración de proyectos para toda Latinoamérica, posicionándolo como pionero en Colombia en estos temas.

Tras renunciar a Comdial, regresó al país y decidió explorar la dimensión socio-empresarial que, como universitario, ya había vivido, gracias a su activa participación en AIESEC, la organización internacional de estudiantes más grande del mundo.

Abandonó entonces el mundo corporativo y se vinculó con la Universidad de San Buenaventura, donde dirigió el Centro de Investigaciones, que al retirarse para hacer su doctorado en ciencias sociales dejó con 15 investigadores de planta y $2.000 millones en recursos de cooperación internacional.

Ayudó a convertir dicho centro en un laboratorio de testeo de tecnologías de la información y la comunicación.

Al culminar su doctorado, se dedicó a la docencia en algunas universidades de Bogotá, actividad que, posteriormente, dejó para concentrarse en su tesis. Dicha experiencia lo sumergió en un trabajo de archivo y de recuperación de todos los proyectos con tecnologías digitales en los que había participado, y que reposan en KolaborAcción, su plataforma personal, por la que luego terminó siendo reconocido e invitado para hacer consultoría alrededor de la gestión del conocimiento apoyada en tecnologías digitales y proyectos de inclusión digital.

De esta manera, y con todo este background, llegó AcademyTic, en principio orientada a la incorporación de tecnología en ámbitos de transformación social, pero ahora dedicada a fomentar la innovación alrededor del emprendimiento privado.

Su foco está en la creación de soluciones que abordan las necesidades de inclusión digital, e-learning, gestión del conocimiento, innovación social y promoción del emprendimiento dinámico, con base en un liderazgo colectivo y una convergencia virtuosa entre lo tecnológico, lo académico y lo empresarial.

Algunos de los proyectos más importantes en este último periodo han involucrado personajes que la gente considera distantes de la tecnología: campesinos, profesores rurales, etc., evidenciando que si se cambia la perspectiva no hay nadie por definición desinteresado en este mundo.

Para Jiménez, el mayor reto de este emprendimiento ha sido que en el país todo mundo canta sobre la innovación, pero cuando se la ponen en frente, la mayoría se asusta. “Y el argumento es: ¿Eso quién más lo ha hecho? Hablamos de innovación, pero siempre mirando hacia atrás”.

La realidad nos puede estar atropellando si seguimos anclados en nuestras viejas costumbre. Las requeridas capacidades digitales en el contexto actual están generando ciclos de reconversión profesional y ajustes en la curva de aprendizaje de las personas a velocidades nunca antes vistas.

La base acumulada de experiencia y conocimiento se está convirtiendo en valor a través de la optimización y transformación de las prácticas de entrenamiento y aprendizaje digital para el mundo del trabajo. Así que revisemos de qué lado estamos, ¿de líderes activos, o de espectadores de la transformación digital?

Pero, ¡ojo! La transformación digital no puede reducirse a un término para descrestar a noveleros, darles discurso a gerentes que no la concretan, o para ser adoptada por consultores con apetito de contratación. Es una oportunidad de desarrollo exponencial para quienes la definen e implementan en su negocio como garante de competitividad.

Germán A. Mejía A.
bmLab Latam
germanmejia@bmlab.co

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