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Todavía no estamos al otro lado

Colcap ha tenido una rápida recuperación, pero puede que necesite soportar aún algo más de volatilidad antes de llegar a cielos más despejados.

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abril 10 de 2016
2016-04-10 03:40 p.m.
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Pasada la Semana Santa, llegan brisas de buenas noticias. El Niño ha estado tostando la tierra, pero afortunadamente hay ciertas señales de que ya empieza a atenuar; el petróleo se ha acercado al nivel de $40 dólares el barril, la última lectura de inflación estuvo más baja que la esperada y lo que es aún mayor motivo de ánimo, el Colcap, que había abierto el año de manera tan débil, está ahora en territorio positivo y es uno de los índices de mejor desempeño en la región, habiendo de hecho superado lo que algunos analistas esperaban que avanzara en todo 2016.

Adicionalmente, algunos datos macroeconómicos han tomado un carácter más positivo con la lectura de la producción industrial para enero en 8,2%, una cifra pocas veces superada en los últimos ocho años.

Así mismo, la lectura de las ventas del comercio de 2,2% para el mismo mes estuvo bastante por encima de las expectativas y si se excluyen los vehículos la cifra es todavía más alta. Estas no son lecturas aisladas, sino variables que han estado mostrándose fuertes durante varios meses ya.

Volviendo al Colcap, el índice está ya un 20% por encima de sus niveles más bajos recientes, lo cual se considera oficialmente territorio de ‘bull market’, o mercado optimista al alza, con los fondos locales habiendo estado especialmente activos desde el lado comprador durante los meses de apertura del año.

Sin embargo, todavía falta un 25% para regresar a los niveles más altos de 2014 y sería un error pensar que este mercado está barato, o bien que está en camino a situarse en los 1.800 puntos, pues todavía queda mucho por hacer.

En primer lugar, para aquellos que se concentran nada más que en el Colcap podríamos decir que estamos en niveles atractivos versus nuestros propios niveles históricos; no obstante, mientras que hay cantidad de compañías muy exitosas con un potencial al alza que vale la pena mirar, hay otras que se están acercando a su valor justo.

Una razón para esta ligera desconexión con el potencial al alza del Colcap es que desde su punto alto, a comienzos de septiembre de 2014, mucha parte del daño ha sido causado por el declive de 60% en Ecopetrol tanto en términos del índice como de la confianza.

Aunque el precio del petróleo se ha recuperado, aún no hay mucha transparencia respecto a qué tan alto llegaremos; las opiniones de los analistas son mixtas –en el mejor de los casos– y dado que la acción se ha recuperado 50% desde sus niveles más bajos en enero, es difícil que contribuya mayor cosa hacia el rally encaminado a los 1.800 puntos.

En segundo lugar, aunque los sucesos en Brasil han probado ser favorables recientemente para la región, puesto que de nuevo están atrayendo hacia Colombia la atención de los inversionistas en mercados emergentes, el país todavía tiene trabajo por hacer para atraerlos. Puede que se esté viendo barata localmente en términos históricos, pero para los inversionistas extranjeros ese no es el caso.

Colombia siempre ha tenido un problema de imagen en términos de valoración; aunque uno podría argumentar que esos precios están justificados debido a las posiciones dominantes de mercado de muchas de las compañías, el factor más básico en esta coyuntura de la historia de los mercados de capitales locales es que en términos de dólares el Colcap ha subido 30% desde enero.

Aunque el precio más alto del petróleo les ayuda mucho a las arcas del Gobierno y a los importadores, a medida que el peso se fortalece actúa en contra de la bolsa local en términos de valoraciones.

Como vemos, el Colcap puede que necesite soportar aún algo más de volatilidad antes de que lleguemos a cielos más despejados y esa turbulencia es probable que vaya a ser causada por la situación macroeconómica.

Como sabrán quienes leen esta columna regularmente, ella apoya la creencia general de los extranjeros de que Colombia está en una situación mejor que la mayoría de los locales quieren creer.

Sin embargo, este será un año definitivamente duro a medida que la economía se ajusta a la nueva dinámica. Pese a ello, un 2016 considerado aquí como malo, por decir con un crecimiento del PIB de 2%, sería un paraíso para Brasil.

La clave sigue siendo la disciplina y mientras que las tasas de interés pueden haber llegado ya a su tope en 6,5%, si la inflación no da muestras de estar cediendo, entonces José Darío Uribe y su Junta del Emisor deberán hacer lo que sea correcto para defender la reputación monetaria de Colombia.

Las agencias calificadoras de riesgo mantienen su mirada vigilante todo el tiempo, y estarán dispuestas a bajar la calificación si se llegan a trancar el proceso de paz o la muy necesaria reforma tributaria.

No sería un evento tipo ‘Cisne Negro’, precisamente puesto que se está discutiendo como una posibilidad, pero el efecto sobre el mercado accionario podría ser similar.

Estos eventos se salen de las manos de quienes trabajan o invierten en el mercado accionario y todo lo que pueden hacer es esperar y rezar que los que sí controlan tales eventos den los pasos correctos.

Rupert Stebbings
Vicepresidente de Renta Variable Grupo Bancolombia

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