Publicidad
Publicidad
Prospectiva / La cuestión argentina
Abril 20 de 2012 - 6:28 pm
Hasta hace muy pocos días, las buenas perspectivas de América Latina eran celebradas por los observadores locales y externos.
Según la visión imperante, la región debería experimentar un desempeño positivo en lo que queda de la década, gracias a la fuerte demanda de materias primas originada en Asia y al buen comportamiento de su consumo interno.
Y aunque tales posibilidades se mantienen, existe ahora menos entusiasmo sobre la marcha de la región.
El motivo del cambio no es otro que lo sucedido en Argentina a comienzos de la semana que termina.
De manera sorpresiva, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner anunció la nacionalización de las acciones que la española Repsol tenía en la petrolera YPF, que había sido privatizada a finales del siglo pasado.
Sin importar que ambas naciones tengan vigente un acuerdo de protección de inversiones, la Casa Rosada argumentó que su propósito es garantizar la autosuficiencia energética, algo que no estaba sucediendo.
Ante el hecho, la compañía ibérica inició varios procesos legales y exige unos 8.000 millones de euros en indemnizaciones.
Por su parte, Madrid decidió ponerle un tope a las importaciones de biocombustibles argentinos, mientras que la Unión Europea expresó su preocupación y dejó claro que puede apretar las clavijas si la contienda sigue.
Pero más allá de lo que pase en los estrados judiciales o ante la Organización Mundial de Comercio -en donde también se han radicado quejas por las prácticas proteccionistas adoptadas por Buenos Aires-, hay un mensaje que es necesario aclarar: que no hay cambios en la política de los principales países de la región sobre la inversión extranjera.
De lo contrario, es probable que paguen justos por pecadores.
Y que los flujos foráneos, que han contribuido a cimentar la buena época actual, se detengan, si se impone la percepción de que los latinoamericanos volvieron a hacer pilatunas, tal como en el pasado.
Todos los comentarios en Portafolio.co son hechos por personas registradas y plenamente identificadas.











