Academia/ ¿La economía va bien?

A pesar de que algunos analistas dicen que la economía colombiana pasa por un buen momento, al evaluar los datos oficiales se encuentra una realidad muy diferente a la versión oficial.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
diciembre 08 de 2014
2014-12-08 05:17 p.m.

Algunos analistas aseguran que la economía colombiana pasa por un buen momento. Basados en la literatura del discurso oficial califican su desempeño, durante el tercer trimestre, como una colección de “logros muy importantes”. Pues bien, varios datos que dicha literatura no registra, pero que están ahí, y que son construidos por la propia institucionalidad, muestran una realidad diferente. Veamos.

El mejor indicador de la solidez y sostenibilidad de la economía de un país es la forma en que evolucionan los precios de sus activos. Ello porque el precio de cualquier activo refleja el valor presente de su flujo de caja previsible. Así pues, si el precio de los activos de una economía desciende, se infiere que ha caído el sendero de ingresos presentes y futuros atribuible a dichos activos. Es decir, esos activos ya no se muestran tan productivos como antes.

Pero, además, el precio de los activos es importante porque no solo refleja ese sendero, sino que también incide en los niveles de gasto de la economía. Las personas consumen en función de su nivel de riqueza. Gastan en cada período un monto cercano al rendimiento de su stock de riqueza o patrimonio. Como prefieren mantener niveles de gasto relativamente estables al consumir algo aproximado a lo que sería el retorno de su riqueza logran mantener un sendero relativamente estable de consumo. Se deduce entonces que una caída en el precio de los activos de una economía, al contraer el nivel de riqueza, que perciben las personas, deprime automáticamente el nivel de gasto en dicha economía.

El precio de los activos en una economía no solo es indicativo de lo que se espera en torno a los ingresos que han de generar dichos activos, sino que, además, determina el nivel de gasto y consumo al que están dispuestos a apostarle las personas. Es menester entonces estudiar lo que nos dicen los precios de los activos en la economía colombiana para ver si “la economía va bien”.

Es simple. Si el precio de los activos viene aumentando, habrá que aceptar que “la economía va bien”.

En contraste, si el precio de los activos viene descendiendo, esa hipótesis pierde validez y habrá que concluir que la economía colombiana no va tan bien.

El Índice de Precios de Vivienda Nueva del Banco de la República también exhibe resultados interesantes. Después de julio de este año, el índice muestra (con corte a agosto - último dato disponible) caídas en el precio de la vivienda nueva en Bogotá y sus alrededores de 0.35 % y 0.43 % respectivamente. En el agregado nacional la caída en el precio de la vivienda nueva en sólo ese mes (agosto) es de 0.19 %, pues hay ciudades como Cali que exhiben reducciones en el precio de dicho activo cercanas a 1 %.

El precio de diversos activos empresariales, financieros e inmobiliarios, en la economía colombiana, viene cayendo desde el tercer trimestre del año. Luego, la economía no puede ir tan bien como lo proclama la literatura oficial. Los datos sobre el precio de los activos están ahí y nos señalan que la economía colombiana no viene tan bien (tercer trimestre + octubre + noviembre)

La misma literatura oficial y sus analistas reconocen tangencialmente varios lunares en el desempeño del aparato productivo. No son pocos los aspectos preocupantes. Son múltiples y protuberantes señales adversas sobre el desempeño de la economía. Veamos algunas.

En materia de industria:

–Entre enero y septiembre la producción y las ventas industriales sólo crecieron 2.1 % y 2.7 %, respectivamente (ANDI).

–Entre enero y septiembre la producción y las ventas industriales sólo crecieron 1.6 % y 1.3 %, respectivamente (DANE).

–Entre enero y septiembre el personal ocupado en el sector industrial cayó 0.4 % (DANE).

–La demanda de energía no regulada en el sector industrial cayó 1.4 % en septiembre y cayó otro 3.3 % en octubre (ISA).

–El Índice de Confianza Industrial de Fedesarrollo se desplomó de 9.3 % en julio a 2.7 % en octubre.

En materia agropecuaria:

–Entre enero y octubre el crédito de Finagro para inversión y capital de trabajo en el campo cayó –en términos reales - 2.6% (datos Finagro e IPC DANE– para ajustar por inflación).

–Entre enero y septiembre el volumen de carne en canal por sacrificio de ganado vacuno cayó 1.1% (DANE).

–La demanda de energía no regulada en el sector agropecuario cayó 0.2% en septiembre y sólo creció 0.5 % en octubre (ISA).

En materia de construcción:

–Entre enero y septiembre el área licenciada para construcción sólo creció 1.9 % (DANE).

–Durante el tercer trimestre el volumen de desembolsos para compra de vivienda cayó 17.3 %, con caídas de 12.3 % y 22.3 % en vivienda nueva y usada, respectivamente (DANE).

En materia mineroenergética:

–Entre enero y octubre la producción de petróleo ha caído 1.99 % (Ministerio de Minas y Energía).

En materia externa (Balanza de Pagos):

–Entre enero y octubre la inversión extranjera directa cayó 6.3 % (Banco de la República).

–Entre enero y septiembre las exportaciones cayeron 1.9 % (DANE).

En fin, son muchos los datos que muestran una realidad muy diferente a la que la literatura oficial quiere presentar. Porque los datos puros y duros revelan todo lo contrario. Todo ello, sin tener en cuenta los nubarrones, fiscales, tributarios y la evolución del sector externo, los cuales dejaron de estar en un horizonte lejano y ya están aquí con sus primeros goterones.

Javier Delgado
Economista 

 

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