Un poco de afloje

Diversos factores de impacto sobre la economía nacional, como un debilitamiento en la inversión extranjera; metas del sector de petróleos, que no se alcanzarán y cifras menores de crecimiento, han ido cambiando los estimativos frente a los resultados de un año de altibajos como el 2012.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
agosto 01 de 2012
2012-08-01 02:55 a.m.

Nuestra expectativa de debilitamiento económico global se ha ido cumpliendo, pero se ha intensificado más allá de lo que anticipábamos, resultando en un mayor impacto a la baja en la actividad local.

De esta forma, revisamos nuestra proyección de crecimiento para 2012 de 4,8% a 4,4%, principalmente debido a una menor dinámica de exportaciones, dificultades imprevistas en la producción de petróleo, mayor incertidumbre frente a la ejecución de inversión pública, y alguna disminución en la demanda interna frente a nuestro pronóstico anterior.

Internamente, anticipábamos una desaceleración de la economía debido al cierre de la brecha del producto, y una estabilización en menores tasas de crecimiento ante los aumentos en la tasa de intervención desde el 2011.

Adicionalmente, estimábamos que la adversa situación externa tendría algún impacto adicional sobre el PIB local.

Siempre fuimos escépticos frente al ambiente positivo que reinó durante 1T12, pues considerábamos que los mejores datos económicos en EE. UU. serían transitorios y que la debilidad retornaría en 2T12, y que la crisis Europea estaba lejos de ser resuelta y que habría nuevos episodios de fuerte volatilidad.

Siempre hemos sostenido que la economía global se debilitaría (incluyendo las emergentes), que los precios del petróleo tendrían menor soporte que el que tuvieron en 2011, y que los principales bancos centrales adoptarían medidas de relajamiento más agresivas.

Los acontecimientos del primer semestre confirmaron el grueso del escenario que anticipábamos.

Sin embargo, el frustrante lento accionar de la política monetaria en Europa ha contribuido a debilitar aún más la situación externa.

A pesar de que esperábamos una importante desaceleración en la dinámica de las exportaciones colombianas, las últimas cifras reflejan una ralentización más pronunciada, afectando a la baja nuestro pronóstico de PIB.

Por otro lado, el menor crecimiento en la producción de petróleo está afectando nuestros pronósticos de PIB.

Nosotros estimábamos una menor dinámica minera, asociada a cuellos de botella que se hacían evidentes en la medida que la producción se acercaba al millón de barriles diarios.

A ello, se han sumado otros factores: retrasos en otorgamiento de licencias ambientales y un aumento importante en atentados contra oleoductos (67 voladuras en el primer semestre, frente a 19 en el mismo periodo de 2011).

La producción de petróleo creció 2,0% a/a en 2T12, inferior al 7,7% a/a en 1T12 y al promedio de 16,5% a/a en 2011.

A nivel del PIB industrial, esperábamos un crecimiento menor al de 2011, debido a la moderación de la demanda interna, al debilitamiento externo, y a una tasa de cambio apreciada.

El contexto externo ha sido aún peor del que esperábamos y la tasa de cambio ha sido más resistente a los episodios de volatilidad que anticipábamos.

Nuestra expectativa de mayor apreciación en 2012 incorporaba episodios de devaluación en momentos de alta tensión en los mercados globales; pero éstos han sido cortos y poco significativos, así que los efectos adversos de la revaluación han sido más intensos de lo que anticipábamos.

La producción industrial creció 0,6% a/a hasta mayo, muy inferior al 4% a/a en el mismo periodo de 2011, impactando nuestra proyección de PIB a la baja.

No obstante, las pobres cifras industriales se deben principalmente a choques de oferta en la producción de productos químicos y refinería de petróleo: excluyendo estos rubros, el crecimiento hasta mayo fue 2% a/a, frente a 2,7% a/a en el mismo periodo de 2011.

Además, la generación de empleo industrial ha mejorado frente a 2011, al aumentar 1.6% a/a hasta mayo (el permanente aumentó 3,1% a/a), superior al 1,1% a/a en el mismo periodo de 2011 (-0,8% a/a para el permanente). Estas cifras sugieren una expectativa relativamente favorable para lo que resta del año.

Igualmente, las cifras de comercio al por menor para 2T12 han sido más débiles de lo que anticipábamos, pero las encuestas de confianza y el ritmo de generación de empleo comercial siguen sugiriendo un dinamismo importante.

El empleo comercial aumentó 6,8% a/a hasta mayo (el permanente aumentó 9,5% a/a), mientras que en el mismo periodo de 2011 creció 5,4% a/a (5,1% a/a para el permanente).

Finalmente, aún somos optimistas frente al aporte positivo que la construcción de obras civiles brindará al PIB en 2012. La pobre dinámica de 1T12 estuvo afectada por factores transitorios como la lenta ejecución por la posesión de gobiernos locales y por el nuevo sistema de regalías.

Adicionalmente, la ejecución de inversión pública gubernamental también ha sido baja: en 1T12 sólo se ejecutó 5,8% del presupuesto de 2012 y en el semestre sólo se llegó a 20,4%.

Esta dinámica es similar a la de 2011, cuando la ejecución se recargó en el segundo semestre, así que esperamos una recuperación en estos meses, pero reconocemos que obras civiles es lo que introduce mayor incertidumbre a nuestro pronóstico.

Bajo este escenario, revisamos a la baja nuestras proyecciones de PIB para 2012, de 4,8% a 4,4%, y de inflación para finales del año, de 3,2% a 3,1%.

El cambio en inflación es mínimo porque creemos que los precios de aquellos rubros que más ayudaron a reducir la inflación en el primer semestre (alimentos y energía), pueden haber agotado la mayor parte de su contribución a la baja.

La caída de los precios internacionales de alimentos desde mediados de 2011 contribuyó a la moderación en la inflación local de alimentos, pero la tendencia ha cambiado desde junio: el Índice CRB de precios internacionales de alimentos ha aumentado 10,5%, ante nuevas preocupaciones de problemas climáticos.

Por su lado, los precios del petróleo han rebotado desde sus mínimos recientes y no esperamos caídas adicionales permanentes por debajo de 80 dpb en los próximos meses.

Ante estas revisiones, ahora estimamos que la tasa de intervención cerrará 2012 en 4,75% (un recorte más en agosto).

Este nivel sería ligeramente expansivo, pero no muy lejano al neutral, otorgándole soporte adicional a la economía, aunque simultáneamente le sigue dando espacio a BanRep para tomar medidas más agresivas en caso de un impacto externo adverso mayor al actual.

Andrés Pardo Amézquita

Gerente Investigaciones Económicas Corficolombiana

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