Alzas y caídas de la inflación en 2015

Redacción Portafolio
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junio 05 de 2015
2015-06-05 11:27 p.m.

Entre diciembre y abril la inflación se aceleró pasando de 3,7 por ciento a 4,6 por ciento, superando los pronósticos de muchos analistas. BBVA, por ejemplo, estimó a finales de 2014 que la inflación se iba a ubicar ligeramente por encima del cuatro por ciento (el techo de la meta) entre el primer y segundo trimestre como consecuencia de la fuerte devaluación registrada entre agosto y diciembre del año pasado. Sin embargo, no contábamos con que el costo de los alimentos subiera súbitamente.

Algunos productos como el arroz, la papa y otros productos perecederos presentaron alzas en sus precios de cerca del 30 por ciento en promedio en los primeros meses de 2015. El caso particular del arroz ha sido determinante para elevar la inflación de 2015 dado que pesa 1,7 por ciento en el IPC. El encarecimiento del arroz obedece a una caída sostenida de la producción nacional del grano (entre 2008 y 2014 pasó de 2,4 a 1,7 millones de toneladas), la cual ha estado asociada a  un deterioro de la productividad y, particularmente en 2014, a una caída en el área sembrada. 

Ahora bien, la devaluación también ha sido otro factor, aunque menos importante, detrás del alza del precio de la canasta.  Su efecto se sintió particularmente con fuerza en febrero y marzo, debilitándose ligeramente en abril. Hay dos productos que han sido particularmente afectados por la devaluación: uno de ellos es el precio de los vehículos (representa el 4,4 por ciento del IPC), el cual se ha incrementado en ocho por ciento entre noviembre y abril; el otro es el servicio del gas (representa el 0,9 por ciento del IPC) cuyo aumento en este mismo periodo de tiempo ha sido del 8,2 por ciento (si bien no es un producto importado, su tarifa se actualiza mensualmente teniendo en cuenta las variaciones de la tasa de cambio).

El grueso de la transmisión de la devaluación a los precios se ha sentido naturalmente en los productos transables (el cual participa con 26 por ciento en la canasta total), cuya inflación se aceleró entre diciembre y abril, pasando de crecimientos de 2,0 por ciento a 3,6 por ciento.

En el resto de los productos de la canasta no observamos nada atípico. La inflación de los productos no transables (pesan 31 % en el IPC) se ubica en promedio en 3,5 por ciento en 2015, tasa ligeramente superior al crecimiento de 3,4 por ciento promedio de 2014. Por su parte, la inflación de los productos y servicios regulados (pesan 15 por ciento en el IPC) presentan una desaceleración explicada por la reducción del precio de la gasolina y por las menores tarifas de energía registradas en algunas ciudades como Cali.

Estos dos eventos han transcurrido dentro de lo esperable como consecuencia de los menores precios del petróleo y por la alta exposición que tienen algunas empresas de energía a los precios de la bolsa, los cuales han bajado significativamente en los últimos meses.

A futuro esperamos una desaceleración de la inflación. Por un lado, el precio de los alimentos debe corregirse a la baja: los altos precios de los productos perecederos registrados durante el primer semestre deben incentivar la producción, aumentando la oferta agrícola en el segundo semestre; así mismo, la importación de arroz desde Ecuador y Estados Unidos deberá aumentar la oferta del producto, aliviando los precios, aunque no esperamos correcciones significativas debido a los altos niveles de la tasa de cambio.

Por otro lado, creemos que un porcentaje alto de la transmisión de la tasa de cambio a los precios ya ocurrió, por lo que el alza que vimos en algunos productos debería moderarse.

Adicionalmente, los costos de producción, medidos por el Índice de Precios de Producción, muestran una reducción en los primeros meses del año y esperamos a lo largo del año  reducciones en los precios de algunos productos.

Todo lo anterior nos lleva a pensar que el aumento reciente de los precios es temporal, y así lo revela las expectativas de inflación para el próximo año y que la inflación deberá retornar al rango de 3,5 y 4,0 por ciento en el segundo semestre del año.

Fabían García Amado

Economista BBVA Research 

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