Análisis/¿Se acaba el ciclo petrolero en Colombia?

Redacción Portafolio
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marzo 11 de 2014
2014-03-11 12:06 a.m.

Las cifras del año pasado en materia petrolera muestran contrastes importantes, hacen evidente que el futuro en este sector no está despejado y, por ende, que el balance fiscal del país para los próximos 10 años no está asegurado.

Para el lector desprevenido, los indicadores del 2013 mostrarían un desempeño sobresaliente. Por primera vez tuvimos un año con producción promedio por encima del millón de barriles diarios, la exploración sísmica fue récord y la perforación exploratoria arrojó una cifra de 115 pozos perforados, la tercera más alta en la historia petrolera del país. En materia de reservas se logró un avance, al reemplazar los barriles producidos con nuevas reservas y adicionar barriles a las reservas remanente del país.

Detrás de esos buenos números hay otros que generan preocupación porque muestran que la industria no está pudiendo operar en el país al ritmo que necesita. Se registraron reducciones frente al 2012 en la actividad de exploración sísmica en tierra firme (-63 por ciento anual), en pozos exploratorios (-12 por ciento anual), en contratación de taladros (-10 por ciento anual) y, por ende, en la Inversión Extranjera Directa (-5 por ciento anual). Así que el sector está en franca desaceleración, a pesar de los positivos números del 2013.

Buena parte de las empresas no están ejecutando sus presupuestos programados, debido principalmente a los ataques terroristas contra la infraestructura petrolera, a los bloqueos de las comunidades a las operaciones y a las demoras e incertidumbres asociadas a las regulaciones ambientales.

En la encuesta adelantada por la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP) en julio del 2013, el 71,4 por ciento de las empresas petroleras encuestadas manifestó que en los dos últimos años, no pudo ejecutar de forma óptima sus presupuestos programados; el 28 por ciento, que sí pudo hacerlo, expresó que ello se debió a que pudieron sortear esos inconvenientes.

Esta preocupante situación pone en riesgo las proyecciones del Marco Fiscal de Mediano Plazo. En efecto, el Marco Fiscal de Mediano Plazo supone que el sector tenga en los próximos 10 años una producción anual promedio mayor a 1’140.000 barriles por día. Esto implica aumentar las reservas en más de 5.000 millones de barriles adicionales, lo cual, a su vez, supone un incremento del 60 por ciento en la perforación de pozos exploratorios (190 anuales), además de las inversiones en mejoramiento del recobro en campos existentes.

De superarse los obstáculos que están impidiendo operar en el país, es evidente que se pueden lograr estas metas en la medida en que las empresas mantienen el interés por invertir en el país (y en Latinoamérica), así como por el hecho de que se prevé alza de los precios internacionales del petróleo en el 2014 y al largo plazo.

En efecto, en la referida encuesta de la ACP de mediados del año pasado, el 74 por ciento de las compañías encuestadas manifiesta que pretende aumentar o mantener su inversión exploratoria en el país durante los próximos 2 años, y el 80 por ciento espera incrementar o mantener la inversión en producción. Esto es consistente con el programa de actividad exploratoria y de producción para el 2014: según la información recolectada por la ACP, la industria petrolera espera desarrollar para el 2014 30 mil kms. (eq) de sísmica, 6 por ciento por encima del programa del 2013, y 235 pozos exploratorios (el doble de 2013).

La encuesta realizada por Barclay’s en junio del 2013, también refleja que las compañías de hidrocarburos a nivel mundial incrementarán o al menos mantendrán su inversión en el sector.

En Latinoamérica el crecimiento estaría por encima del promedio mundial (+11,7 por ciento anual), ubicándose como la cuarta región a nivel mundial que más inversión recibe de este sector (69 mil millones de dólares en el 2013).

Con respecto al precio a largo plazo, los analistas esperan una tendencia alcista: la Agencia Internacional de Energía (AIE) estima un WTI a 10 años por encima de 100 dólares por barril. Para el 2014 se esperan menores precios frente al 2013, pero seguirán en niveles altos: el WTI estará en un rango entre 93 a 97 dólares por barril.

Así las cosas, las condiciones de precios internacionales, la competitividad del país y el interés por invertir en Colombia muestran claramente que no se ha acabado el ciclo petrolero, que es posible cumplir las metas fiscales de mediano plazo. Pero para que ello se materialice, es necesario darle viabilidad a las operaciones de las empresas petroleras en el país.

Alejandro Martínez Villegas

Presidente ejecutivo de la Asociación Colombia del Petróleo.

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