Análisis / La Alianza y la región del Pacífico colombiano

Esta es la gran oportunidad para que finalmente el Estado colombiano mire al Pacífico y apoye a sus departamentos costeros, especialmente a la ciudad y el puerto de Buenaventura, y se estructure un plan de desarrollo con visión de largo plazo y acciones de corto y mediano plazo.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
octubre 31 de 2013
2013-10-31 12:45 a.m.

La Alianza del Pacífico, con los objetivos que busca, entre ellos el mayor acercamiento a los países de la zona de Asia Pacífico, así como el tratado con Corea y el que se está negociando con Japón, requieren un plan de desarrollo especial para la región pacífica de Colombia.

Esta es la gran oportunidad para que finalmente el Estado colombiano mire al Pacífico y apoye sus departamentos costeros, especialmente a la ciudad y el puerto de Buenaventura, y se estructure un plan de desarrollo con visión de largo plazo y con acciones de corto y mediano plazo.

Este es el gran motivo y la importante coyuntura que debe permitir que Buenaventura supere los lamentables indicadores que tiene de pobreza, desempleo, bajos niveles de educación, cubrimiento y calidad de salud, y dé el paso para convertirse en la ciudad que debe ser, a la altura de otras del país, y especialmente de los puertos a nivel mundial, que son la puerta de entrada y salida del comercio internacional y de la prosperidad de las naciones.

No es posible que puedan darse condiciones favorables para hacer negocios, exportar e importar, en las circunstancias actuales que vive Buenaventura; por tanto, la ejecución de planes de desarrollo en todos los campos económicos y sociales no da espera, si es que de verdad creemos en la Alianza del Pacífico y nos vamos a comprometer con ella, sacando beneficios para el país y, en especial, para la región pacífica del país.

Para el logro de una mayor competitividad, las empresas productoras buscarán facilidades de ubicación en sitios que les permitan ser más eficientes en sus exportaciones, y las empresas de servicios también se localizarán en lugares en donde el mercado las necesite para apoyar los procesos productivos y comerciales.

De la misma manera, compañías extranjeras que piensen en abrir operaciones o sucursales en Colombia, a fin de obtener beneficios de dicho tratado, estarán interesadas en ubicarse en zonas aledañas a los puertos sobre el pacífico, por las mismas razones de competitividad.

Todo esto hace que el Valle del Cauca, con el puerto de Buenaventura, el principal sobre el Pacífico, así como los otros departamentos con costa sobre el Océano Pacífico, sean el foco de atención para los planes que necesita Colombia, con el propósito de poner en ejecución el tratado de la Alianza del Pacífico exitosamente y, al mismo tiempo, que este se convierta en la herramienta que inserte definitivamente el país en el comercio y las relaciones con esa región del mundo y su gran potencial.

Los beneficios de este comercio deben irrigarse a toda la población de los departamentos costeros sobre el Pacífico, alcanzando, por fin, unas condiciones de vida que, por muchos años, el país le ha escatimado.

Esto implica la focalización de políticas públicas sociales y económicas en dicha región.

Es bueno recordar cómo la apertura comercial que se inició a finales de los años 80 y especialmente a principios de los 90, trajo el mejoramiento de los puertos sobre el Caribe y con ello el desarrollo de esta región colombiana y el crecimiento de su participación en la generación riqueza en el país, y, por tanto, en el Producto Interno Bruto. Hoy, la situación de Barranquilla dista muchísimo de la que tenía 20 años atrás, y se ha convertido en una gran urbe.

Los gobernadores de los departamentos colindantes con el Océano Pacífico tienen que hacer un trabajo unificado frente al Gobierno Nacional para definir los planes de acción y hacer seguimiento a su ejecución con eficiencia y transparencia, impidiendo que la corrupción, una vez más, se apropie de todos los recursos y la inercia de unas administraciones encerradas en un eterno letargo y conformidad, dejen pasar esta oportunidad de oro.

El Gobernador del Valle del Cauca, es el llamado a liderar esta empresa, dada la ubicación geográfica de Buenaventura, lo que lo llevaría a pasar a la historia como el gobernante que logró el rescate definitivo del puerto.

El tema de la infraestructura es el más crítico y, por tanto, el más comentado, pero junto a este existen otros, entre los cuales merece especial mención la educación y capacitación de la fuerza laboral.

La educación de toda la población de forma que pueda vincularse a los beneficios del desarrollo y la preparación en profesiones, tecnologías y herramientas atinentes a los trabajos que van a desarrollarse en el área.

Ojalá esta vez sí sea la que abra el futuro a Buenaventura y a toda esta importante región.

María Sol Navia

Exministra de Trabajo

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