Análisis/ Los cambios de la coyuntura

En el caso de Colombia, debe resaltarse la buena conducción de la política macroeconómica que ha mostrado buenos resultados en materia de inflación y política fiscal. Sin embargo, la reforma tributaria del 2014 contrasta con la del 2012, que buscó la mayor competitividad de los sectores productivos.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 06 de 2015
2015-03-06 01:27 a.m.

La transición del final del año anterior y el principio de este ha traído cambios de importancia, tanto en la economía global como en la economía colombiana, que merecen atención y análisis especial.

Mientras la economía americana viene en un proceso sostenido de recuperación económica, y ha acrecentado su autosuficiencia energética con las nuevas tecnologías que mantienen vivas algunas empresas, pese a la reducción de precios, la economía europea busca salir de un marasmo prolongado, acrecentado por la evolución política en Grecia y las distintas reacciones frente a la decisión del Banco Central Europeo de imitar el proceso americano de flexibilización de la liquidez.

También hay que contar con la persistencia de la guerra inspirada por Rusia en su esfera de influencia, que producen mayores tensiones sobre el suministro de energéticos a Europa.

Simultáneamente, China viene haciendo una transición difícil entre una economía exportadora, basada en incrementos elevados en la inversión, y una con un amplio mercado interno, que le permitiría hacer un aterrizaje suave entre las tasas de crecimiento actuales y tasas menores, pero con efectos sobre el crecimiento global.

Los cambios abruptos en los precios del petróleo están produciendo un enorme efecto positivo sobre el ingreso sostenible de las familias en Estados Unidos y Europa, pero han generado problemas financieros en petroleras que venían financiando sus inversiones con deuda. En algún momento, el Financial Times planteó que este podría ser un germen similar al de las crisis de las hipotecas, pero con el transcurrir del tiempo esta perspectiva parece aminorarse.

Lo más interesante de todo este episodio será evaluar, en el mediano plazo, el resultado en los cambios geopolíticos si algunos países petroleros agresivos políticamente como Rusia, Irán y Venezuela pierden la base de su poder. El papel de Arabia Saudita será y seguirá siendo decisivo en este panorama. Así las cosas, en el escenario mundial habrá países ganadores y perdedores.

En el caso de Colombia, debe resaltarse nuevamente la buena conducción de la política macroeconómica, que ha mostrado resultados exitosos en materia de inflación, crecimiento y política fiscal. Sin embargo, la reforma tributaria del 2014 contrasta con la del 2012, que buscó la mayor competitividad de los sectores productivos, reduciendo el costo del empleo. La última aumenta el costo de capital.

No estará exento el debate económico en el país este año sobre la perspectiva de una nueva reforma tributaria, impulsada por las recomendaciones de la Ocde, junto con una reforma pensional. Lo importante es que se tenga siempre en mente la mejora en competitividad en los sectores productivos y que se eviten cambios traumáticos en las reglas del juego.

Sin duda alguna, la devaluación de la tasa de cambio, que es un fenómeno cuya duración no se puede predecir, podrá producir incentivos a los empresarios del campo y de la industria para fortalecer su eficiencia productiva manteniendo costos bajos, mejorando su productividad y aprovechando el mayor ingreso en dólares de los exportadores.

Tanto el tema tributario como el cambiario tendrán una estrecha relación con la situación de las empresas petroleras en Colombia y es fundamental que se logre mantener niveles altos de producción y un suficiente nivel de exploración.

Otra alerta que tendrán las autoridades se refiere a la posibilidad de financiar los necesarios programas de infraestructura y, en el caso de tener éxito en las negociaciones de paz, las inversiones requeridas, con una programación en el tiempo que se ajuste a este nuevo escenario y en esta dirección debe ir el plan de desarrollo.

Finalmente, debe recordarse que la existencia de una ley inicial de Responsabilidad Fiscal y de otra más reciente sobre la Regla Fiscal, así como el manejo de los contratos petroleros por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, han servido de base para mejorar la posición de Colombia frente a los mercados internacionales. Este es un activo muy importante de proteger.

Si la industria y la agricultura aprovechan la coyuntura que se inicia, de manera proactiva, podría haber desplazamiento de empleo de los sectores que pierden posición relativa para mantener y mejorar la participación del empleo en el PIB.

Luis Alberto Zuleta J.
Consultor empresarial

 

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