Análisis/ ¿Crisis o coyuntura del mercado bursátil? | Opinión | Portafolio

Análisis/ ¿Crisis o coyuntura del mercado bursátil?

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
julio 23 de 2013
2013-07-23 02:52 a.m.

A propósito de las desvalorizaciones presentadas en los principales mercados financieros durante mayo y junio, muchos –inquietos ante la situación– se han preguntado si realmente estamos frente a una crisis o, por el contrario, se trata de un simple ‘respiro’ del mercado tras las declaraciones del presidente de la FED, Ben Bernake, en las que se intuía un endurecimiento de la política monetaria estadounidense.

La realidad económica muestra que existen dos tipos de desvalorizaciones en los mercados financieros: las crisis y las que podríamos llamar coyunturas. Las primeras reflejan el deterioro de la situación económica y, normalmente, conllevan periodos prolongados de desvalorización de los activos. Por otro lado, en periodos de crecimiento económico y de buenos resultados, también pueden presentarse desvalorizaciones que, normalmente, se producen durante breves lapsos y también son conocidas como correcciones o coyunturas del mercado bursátil. Estas últimas pueden reflejar una situación puntual, como por ejemplo una toma de utilidades, en la que los inversionistas deciden vender para capitalizar las ganancias tras una época de excelentes rendimientos. También pueden recoger el efecto de una noticia que genera incertidumbre, como las más recientes, asociadas a decisiones de la Reserva Federal en Estados Unidos.

Ahora, con un panorama más decantado y un cambio de tendencia en los mercados, se puede asegurar, para tranquilidad de quienes estaban inquietos con la incertidumbre de mayo y junio, que las desvalorizaciones de estos meses no parecen corresponder a un periodo de crisis, en especial porque se fundamentan en la posible recuperación de Estados Unidos. El nerviosismo por el posible fin del plan de ayudas financieras de dicho país, sumado a unas extraordinarias rentabilidades en el 2012, que presagiaban una eventual toma de utilidades, fueron las principales causas de una desvalorización coyuntural que en la actualidad estaría llegando a su fin.

De otro lado, así como existen diferentes tipos de movimientos de los mercados bursátiles, los inversionistas también se diferencian en dos grupos: los de corto y los de largo plazo, y como tal deben evaluarse. En el primero de ellos se incluyen aquellos inversionistas que a partir de los movimientos diarios del mercado o de coyunturas como la reciente buscan generar buenos rendimientos con unos niveles elevados de riesgo; en el segundo grupo, también denominados inversionistas estructurales, están los capitalistas que, como los fondos de pensiones, tienen horizontes de inversión suficientemente largos, de forma que sus resultados finales dependen del desempeño de las economías y de las empresas, relegando a un segundo plano coyunturas como la reciente.

Un buen ejemplo de una administración de largo plazo lo representan los fondos de pensiones en Colombia y, en especial, los rendimientos generados en medio de la crisis del 2008. Ese año, los fondos colombianos cerraron con rendimientos superiores a los 2,5 billones de pesos, borrando rápidamente los efectos de la crisis que para finales de octubre presentaba una desvalorización cercana a 1,4 billones de pesos, hecho que había generado una profunda intranquilidad entre inversores y opinión pública. Esta situación ejemplifica muy bien la necesidad de que los inversionistas efectúen sus análisis de acuerdo con sus horizontes de inversión.

La conclusión puede ser la misma al analizar la reciente coyuntura. Pese a las fuertes desvalorizaciones de los activos financieros, los fondos de pensiones a mayo seguían presentando resultados positivos; se estima que para junio las desvalorizaciones serán poco significativas si se comparan con los 17 billones de pesos generados a los afiliados durante el 2012, y se consideran las recuperaciones del mercado observadas a partir de julio.

Pese a los riesgos que presenta la economía colombiana en el 2013, hablando especialmente de los repetidos paros que ha experimentado el país y que no parecen llegar a su fin, la desvalorización de los activos financieros durante mayo y junio parece haber sido una mera coyuntura, resultado de un posible cambio de aire en la política monetaria de Estados Unidos y de un mercado local excesivamente rentable que generó cierto nerviosismo entre los inversionistas.

Por lo tanto, estas desvalorizaciones puntuales de los mercados no deberían preocupar ni a los inversionistas de largo plazo –como los fondos de pensiones– ni a sus afiliados, que han depositado en las AFP la confianza en la administración de sus recursos. ¿Por qué el llamado a la tranquilidad? Porque estas coyunturas normalmente son seguidas de excelentes desempeños que muy rápidamente borran los efectos de desvalorizaciones temporales, un efecto que ya se está viendo reflejado en valorizaciones de julio.

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