Análisis/ Evolución de los valores y capacidades gerenciales

Las empresas se enfrentan a escenarios inciertos, emergen otros modelos de negocio y es necesario adoptar nuevos valores y desarrollar las habilidades de gestión avanzadas.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
junio 18 de 2015
2015-06-18 12:04 a.m.

La última década se caracteriza por una transformación acelerada en el contexto empresarial. Las organizaciones se enfrentan a escenarios inciertos, emergen otros modelos de negocio y es necesario adoptar nuevos valores y desarrollar las habilidades de gestión avanzadas. Las multinacionales latinas (multilatinas) están experimentando una evolución de sus valores corporativos y de las competencias que tienen que fortalecer en sus equipos directivos. Las escuelas de negocio deben acompañar este proceso y encontrar la mejor forma de desarrollar dichas capacidades.

Una de las tendencias que han tenido lugar en la región es que algunas compañías, con presencia en Iberoamérica por origen o por inversión, se han consolidado como líderes regionales, aumentado su influencia global. Estas grandes empresas han llevado a cabo procesos transnacionales, desarrollado nuevas líneas productivas globales, captado inversión extranjera e iniciado la búsqueda de oportunidades en economías emergentes.

La presencia internacional de las multilatinas y de aquellas mundiales que invierten en la región no es homogénea, como tampoco lo son los países intervinientes. Pese al tener similitudes, deben gestionar las diferencias propias de cada país, acortando la brecha cultural para hacer efectivas las estrategias de expansión internacional.

Como fruto de esta realidad, estas empresas han sufrido cambios vertiginosos en sus estructuras y modelos de expansión, evolucionando para afrontar estos requerimientos globales. Del mismo modo, se ha hecho urgente desarrollar nuevos modelos de gestión del talento por la reestructuración global de las relaciones de poder y la heterogeneidad de los países y equipos.

Partiendo de la constatación de que las competencias que se necesitaron para lanzar estos emporios empresariales no son las mismas que se requieren para gestionarlos a nivel internacional, muchas de estas compañías están revisando, igualmente, su declaración de valores como palanca de transformación y adaptación a la competitividad global. Estos constituyen el pilar fundamental sobre el cual construir las nuevas culturas corporativas necesarias para afrontar el proceso de internacionalización. Asimismo, los valores tienen un impacto directo en las estrategias de recursos humanos, específicamente en lo que tienen que ver con el talento, su atracción y desarrollo.

Analizando las declaraciones de principios, encontramos algunos valores esenciales presentes en las multilatinas con éxito demostrable. Entre ellos: integridad, 45 por ciento; enfocarse en el cliente, 35; excelencia, 25; humildad y austeridad, 20; innovación y medioambiente, 15. Los valores como integridad y humildad están intrínsecamente ligados a la aspiración de construir un conjunto de reglas de buena gestión, que trasciende las fronteras nacionales y denota la preocupación existente en la región por la construcción de modelos de gobierno corporativo en expansión y su impacto en el acceso a mercados internacionales de financiación.

También, llama la atención la poca presencia de valores relacionados con comunidad y medioambiente, en una región tan sensible a aspectos referentes a las relaciones sociales y comunitarias, así como el bajo valor en innovación, con solo 15 por ciento, por cuanto estas empresas están inmersas en un proceso de transformación y crecimiento que requiere de este valor.

Claramente, las experiencias que están marcando este proceso de internacionalización ponen de manifiesto la necesidad de reformular las capacidades gerenciales de los equipos directivos. Se precisa saber gestionar los cambios en la estructura de propiedad, los procesos de reestructuración, y competencias avanzadas de negociación multilateral, planificación y proyección, ejecución con equipos multidisciplinares y la gestión de proyectos en consorcio. Asimismo, es necesario reforzar el conocimiento de instrumentos financieros avanzados, adaptados a entornos globales volátiles e interrelacionados, de cara a proteger el impacto en el negocio y la red mundial. Ante acontecimientos políticos, económicos y sociales, cambios regulatorios demandan lo que se puede denominar ‘diplomacia corporativa y capacidades políticas’, que ayudan a la adaptación a escenarios inestables.

Para abordar este reto se necesita la consolidación de nuevos líderes, éticos y responsables no solo con el accionista, sino con la comunidad. Capaces de rodearse de innovadores e integrar esas ideas en su estrategia global, manteniendo la esencia de sus valores, punto clave para la diferenciación en un mundo que tiende a estandarizar.

Margarita Velásquez Mejía
Directora de Relaciones Corporativas España y Latinoamérica de IE Business School.

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