Análisis/ Grecia y la economía de Esopo

“Somos un gobierno de salvación nacional, dispuesto a dejar hasta la sangre para recuperar la dignidad griega”, ha asegurado Alexis Tsipras, el nuevo primer ministro griego, quien puso al Viejo Continente ante dos paradigmas contrapuestos frente al problema económico mundial.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
febrero 04 de 2015
2015-02-04 11:40 p.m.

Para explicar la crisis, Yanis Varoufakis, nuevo ministro de Economía griego, ha recurrido a una reinvención de la fábula de Esopo, para refutar la idea dominante en Europa de que “todas las cigarras holgazanas viven en el Sur, en tanto que todas las hormigas laboriosas viven en el Norte”.

Según el ministro, “en realidad las cigarrasbanqueros del Norte y del Sur se aliaron para crear la burbuja financiera. Entre tanto, las hormigas del Norte y del Sur trabajaban, pero cuando ocurrió la crisis, las cigarras del Norte y del Sur se pusieron de acuerdo en que la culpa la tenían las hormigas de ambos lados. Para enfrentar a las hormigas del Norte con las del Sur, dijeron que en el Sur solo vivían cigarras”. (entrevista con Johanna Jaufer para la cadena austriaca ORF-26/01/15).

Este análisis simbólico del profesor de la Universidad de Texas permite prever el tono de las discusiones que ya han comenzado entre la Troika europea y el nuevo gobierno heleno, formado por la coalición entre el partido de izquierda Syriza y los Griegos Independientes de la derecha soberanista, que solicita una renegociación de la deuda (135 % del PIB) y de las medidas de austeridad impuestas en el 2010 a cambio del rescate de 240.000 millones de euros.

El nuevo primer ministro, Alexis Tsipras, ha expresado que “somos un gobierno de salvación nacional, dispuesto a dejar hasta la sangre para recuperar la dignidad griega”. En tanto, el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, insistió en que el nuevo gobierno griego cumpla con los compromisos pactados con sus acreedores internacionales. A este respecto afirmó que “existen todavía los mismos compromisos hechos hacia el resto de los ciudadanos europeos y las instituciones europeas; y esperamos que cumplan todo lo que han prometido que cumplirían” (Portafolio 29/01/15).

El eslogan del nuevo gobierno ha sido “terminar para siempre la Troika y cancelar progresivamente las leyes impuestas por ella”, en referencia al draconiano programa de ajuste que el FMI, el Banco Central Europeo y el Consejo Europeo impusieron a Grecia como condición para el rescate. El nuevo gobierno griego adoptará una política antiausteridad y pretende negociar con Bruselas una solución “viable” y “justa” al problema de la deuda, al tiempo que suspende la privatización de la energía y del puerto de El Pireo. Estos anuncios económicos causaron una caída de la bolsa de Atenas y una corrida bancaria con retiros superiores a los 10.000 millones de euros.

Varoufakis ha calificado las facilidades monetarias anunciadas por Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, como limitadas y tardías, y las comparó con “una pistolita de agua ante un gran incendio forestal”.

Para reunirse con Martín Schulz (presidente de la Eurocámara), el nuevo Primer Ministro explicó a su interlocutor que “estamos dispuestos a emprender reformas muy profundas sin austeridad pero tampoco con déficit y para ello hace falta tiempo” (Portafolio 20/01/15). Según expresó el vocero del gobierno griego, se requiere un new deal europeo que permita relanzar la producción y las inversiones, por ejemplo los sectores farmacéutico e informático. Ello pasa por asegurar acuerdos básicos entre Grecia y las instituciones europeas y multilaterales para poder atraer inversionistas a esos sectores.

Alemania y Bruselas han advertido a Grecia que deberá tener en cuenta los intereses de sus socios europeos, si quiere negociar una salida de la política de austeridad y reducción de su deuda. Según lo expresaba Sigmar Gabriel, vice canciller alemán, “cualquier demócrata debe aceptar el derecho del nuevo gobierno griego a definir una nueva dirección… y los ciudadanos europeos tienen el derecho de esperar que los cambios en la política griega no se hagan en su detrimento”(ibid).

Con la perspectiva de un eventual triunfo en España del movimiento Podemos, de inspiración similar a Syriza, el resultado de la confrontación entre el gobierno griego y Europa sentará precedentes: no solamente está en juego la sostenibilidad de la economía griega, sino que está en cuestión la supervivencia de la unión monetaria.

Como ha expresado el nuevo responsable de la economía griega, habrá que buscar un acuerdo que haga sostenible la economía social griega al tiempo que se minimicen los costos para los demás países de la eurozona.

En su reunión con el liderazgo griego, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en Atenas, declaró que “los problemas de la economía griega no desaparecieron con las elecciones” y los emplazó a proseguir con las reformas exigidas por la Troika y enfatizó que “los griegos han pasado por muchas dificultades en estos años, se han hecho muchos progresos y es importante no echarlo todo a perder”.

Pero el nuevo liderazgo griego se muestra decidido a mantener sus propuestas de la campaña y, en esa línea, Varoufakis ha proclamado que “el gobierno griego fue elegido en las urnas con una plataforma que rechaza el actual programa de rescate y el pago de la deuda”. En reacción a esa dura posición, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha advertido a Grecia que Alemania “no puede ser chantajeada”.

Estamos en presencia de dos paradigmas contrapuestos y no es improbable que se produzca una suspensión o retiro de Grecia de la Unión Monetaria.

La pelea apenas comienza…

Beethoven Herrera Valencia
Profesor de la Universidad Nacional y Externado
 

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