Análisis / Grecia, pivote geopolítico

El últimatum de Europa socava la recuperación y agrava los desequilibrios sociales, fragmentando el mercado laboral, recortando las pensiones, reduciendo salarios públicos, a la vez que aumenta el IVA en alimentos, restaurantes y turismo, con eliminación de deducciones fiscales en las islas.

Redacción Portafolio
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julio 12 de 2015
2015-07-12 07:25 p.m.

Pese a que el plebiscito fue visto por los europeos como una ruptura por parte de Grecia del proceso de negociación, tras la amplia victoria del NO, que expresa la voluntad de la mayoría de seguir perteneciendo a la Unión Europea y monetaria, François Hollande (Francia) y Angela Merkel (Alemania) se apresuraron a invitar al primer ministro Alexis Tsipras a hacer una nueva propuesta. Con el resultado del referendo, este llega con mayor margen de negociación.

El regreso a la mesa está determinado, además, por factores geopolíticos, pues aunque China ha dicho que desea que Grecia permanezca en la Unión, tras la visita de Tsipras a Moscú, los líderes de los Brics advirtieron que siguen atentos a la evolución de las negociaciones del país heleno con Europa y que estarán dispuestos a ayudarlo. Después de Crimea, Europa no podría justificar la pérdida de un miembro por la aplicación de una política errada.

En entrevista al periódico Die Zeit, ThomasPiketty ha dicho que “los alemanes están siendo hipócritas en la forma de tratar a Grecia, pues están en fuerte posición económica porque se beneficiaron del perdón por sus vecinos después de la Segunda Guerra”. Recordó que los alemanes obtuvieron un masivo perdón de sus deudas y ello los convirtió en un gran poder económico. Y como Grecia fue uno de los países que perdonó su deuda, le pide hacer hoy algo recíproco.

En 1953, Alemania debía US$7 billones (62 billones de hoy) y España,Francia y Grecia se los condonaron, buscando construir una Europa estable y una Alemania fuerte.

Vicenç Navarro ha relatado la declaración que rindió Phillipe Legrain ante el parlamento griego. Este exasesor de José M. Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, declaró que las instituciones europeas se movilizaron para salvar a los bancos alemanes, franceses y españoles, que habían comprado deuda griega.

Además, cuestionó por qué no se habla de reducir el gasto militar –el más alto de Europa, después del Reino Unido– si Grecia tiene 1.260 tanques blindados, más que Francia Alemania e Italia unidas. Tsipras ha llamado a reducir la tensión con Turquía, que ha sido la justificación para la comprar de armas.

Por su parte, el nobel Joseph Stiglitz ha recordado que el PIB de Grecia descendió 20% (no 5% como preveía el FMI), el desempleo juvenil sube a 60% y aun si aceptara el nuevo ajuste, no podría pagar su deuda de 177% del PIB. Más grave es su afirmación de que “no se trata del dinero –que Europa no necesita–, sino de arrodillar a Grecia para prevenir que su rebeldía contagie a otros”. Pero las victorias del partido Podemos, en unas regiones de España, y los anuncios del Partido Socialista portugués, en el sentido de que si gana las elecciones reversará el ajuste, pueden estar generando una tendencia.

El nobel llamó esas condiciones impuestas a Grecia como ‘indignantes’, y ha sostenido que la verdadera naturaleza de la disputa es mucho más sobre el poder y la democracia que acerca del dinero y la economía. Además, ha recordado que ninguna depresión ha sido jamás tan deliberada, ni ha tenido consecuencias más catastróficas; y es alarmante que la troika se haya negado a aceptar su responsabilidad.

Otros críticos de la política de la troika sostienen que casi nada del dinero prestado a Grecia ha llegado allí, pues ha ido a pagar a los acreedores del sector privado, incluidos los bancos alemanes y franceses. Como concluye Stiglitz, “Grecia no ha recibido más que una mísera parte de ese dinero, pero ha pagado un alto precio para proteger a los bancos de los países acreedores”.

De otro lado, Paul Krugman ha dicho que si bien Grecia gastó más de lo que podía, también es cierto que recortó el gasto y aumentó los impuestos. Y advirtió que “más austeridad es un camino sin salida: después de cinco años, Grecia está esta en peor forma”.

Igualmente enérgico se mostró Jeffrey Sachs, quien afirmó que las demandas de Europa “son petulantes, ingenuas y fundamentalmente autodestructivas. Al rechazarlas, los griegos no están jugando, están intentando sobrevivir”.

Reiterando sus críticas, en entrevista a Efe, Pikerty ha dicho que: “hay una especie de amnesia y de ignorancia históricas por parte de nuestros dirigentes, que es absolutamente chocante porque Europa se construyó en los años 50, precisamente sobre el perdón de las deudas públicas del pasado para invertir en infraestructuras y en crecimiento”.

Al convocar el referendo, Tsipras dijo que el ultimátum europeo contraviene los principios fundadores y los valores de Europa, pues socava la recuperación y agrava los desequilibrios sociales, fragmentando el mercado laboral, recortando las pensiones, reduciendo salarios públicos, a la vez que aumenta el IVA en alimentos, restaurantes y turismo, con eliminación de deducciones fiscales en las islas.

Y habló de la defensa del honor histórico, recordando la resistencia de Aníbal en las Termópilas. Cuando el persa Jerjes, en abrumadora superioridad en hombres y armas, le exigió entregarlas, el espartano respondió: “vengan por ellas”.

Ya no se trata solo de la permanencia de un país en la unión monetaria, sino que un mal manejo por parte de Europa puede significar un realinderamiento geopolítico, en una zona estratégica, en un momento de especial inestabilidad.

Beethoven Herrera Valencia

Profesor de las universidades Nacional y Externado.
 


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