Análisis/ La humildad de David Luna

Hay que entrar a revisar el tema de la creación de la superintendencia de las TIC. Necesitamos un solo ente que regule y maneje a los operadores y sea capaz de ponerlos en cintura.

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
mayo 29 de 2015
2015-05-29 12:00 a.m.

En los últimos 15 años, Dios y la vida me permitieron dar un vuelco profesional y aterricé en el mundo académico, y he convertido en una máxima una paráfrasis de la famosa frase de Sócrates: “solo sé que nada sé”, y la mía es “de lo único que estoy absolutamente seguro hoy día es de mi infinita ignorancia”. Este prolegómeno personal para entrar a referirme al matoneo que sufrió el designado ministro de las TIC, David Luna, por aceptar que no es un experto en el tema, como lo es el saliente, Diego Molano.

Cuando Isaac Newton recogió, en carta dirigida a Robert Hooke, la frase “he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes” –de autoría original del filósofo Bernardo de Chartres–, quería decir lo mismo expuesto arriba. Si hay algo que caracteriza a un verdadero intelectual y académico es la humildad con la que aborda cualquier discusión, porque parte del principio de que todo hay que aprenderlo y de que nada está aprendido. Siempre hay algo nuevo que aplicar, todos los días, acerca de todo.

Quizás David Luna no sea ni intelectual ni académico, pese a tener una exquisita formación académica, con un magíster en Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Externado y de Columbia University. Es posible que no sea un político tradicional, a pesar de venir de un hogar con padre en carrera pública, muy ligada al extinto expresidente Julio César Turbay Ayala. Pero, y esto es muy bueno para el sector, David Luna no viene de trabajar en ninguno de los grandes operadores de telecomunicaciones del país o de un conglomerado de medios, que ya hay más de uno, por si no lo habían notado. Y digo lo anterior, porque eso hace que no traiga una agenda marcada por los intereses de sus antiguos jefes, como le pasó a Diego Molano, que nunca se quitó la camiseta de empleado de Telefónica.

No voy a desconocer los logros de Molano, pero, en un país acostumbrado a la ineficiencia y corrupción en el sector estatal, el hecho de que haya un buen funcionario no puede ser magnificado como una excepción, debería ser la regla. Otra cosa es gastarse 200.000 millones de pesos anuales en mermelada publicitaria y arrodillar a los medios de comunicación y a los columnistas de opinión para que nadie vea el vaso medio vacío y todos exalten el vaso medio lleno que él quería mostrar.

Sí, ministro Luna, aún hay muchas cosas por hacer. El mundo de las TIC y telecomunicaciones no nació con Diego Molano. Él ‘caminó en hombros de gigantes’.

Lo primero que debería hacer es cambiarle el nombre al Ministerio. Hable con Julián Cardona, de la Asociación Colombiana de Ingenieros (Aciem, órgano consultivo de la Nación) y entenderá el porqué de mi sugerencia. El nombre debe ser de TIC y telecomunicaciones.

Y lo otro, más importante, es entrar a revisar el tema de la creación de la Superintendencia de las TIC. Necesitamos un solo ente que regule y maneje a los operadores y sea capaz de ponerlos en cintura. ¡Qué bien que llegue un usuario, común y corriente, de las TIC y telecomunicaciones al Ministerio! Quienes hemos padecido sus abusos sabemos del inmenso poder que manejan, donde siempre, por lo general, terminan teniendo la razón, así sea por cansancio de uno ante los pésimos servicios de atención al cliente que tienen.

Ministro Luna: démosle uso a la malla de fibra óptica puesta por TV Azteca. Ya es hora de hacer menos bulla y más con esa red. Alguna fórmula debe inventarse el Estado para que los operadores la utilicen y para que acepten que TV Azteca pueda, también, funcionar como una telco. ¿Por qué no? La fibra óptica llegó, pero no la banda ancha. Vea mi artículo ‘¿Publicidad estatal engañosa?’.

Y, ojo, ministro Luna, los proyectos de ‘Vive Digital’ en las regiones no pueden ser adjudicados, con presiones de los funcionarios del Mintic o de congresistas, a cinco o cuatro empresas de Bogotá. En el resto del territorio también hay talento. Busque con el MEN y Colciencias una manera concertada de invertir en las regiones. Que no se sigan pisando las mangueras.

Revise las estrategias de ‘Talento Digital’ y ‘Apps.co’, y piense, junto con el MEN, Colciencias y el Sena en revivir el ‘proyecto inteligente’ para tener más certificados profesionales en software y hardware. Lo invito a leer mi artículo ‘¿Se necesita otro proyecto inteligente?’.

Y por último –por ahora–, piense en un plan de banda ancha fija como lo recomienda Aciem. Lo necesitamos, estamos muy lejos de ser una potencia en internet móvil. Hay que repensar la estrategia de conectividad del país.

Nicola Stornelli García
Gestor del Puerto Digital de Valledupar y de Cesar Digital.

 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado