Análisis/ Innovación, emprendimiento y competitividad

Colombia debe dejar de competir por bienes y servicios de menor valor agregado, y pasar de una economía relativamente cerrada a una moderna, abierta y de competidores más sofisticados.

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
julio 02 de 2014
2014-07-02 02:56 a.m.

En el marco de la pasada campaña presidencial, Fedesarrollo adelantó cinco interesantes investigaciones para enriquecer los debates presidenciales y para que las propuestas contenidas en ellas sirvieran de insumo al Plan de Desarrollo 2014 - 2018. Dado que estos debates se centraron principalmente en el proceso de paz, no hubo lugar al análisis de las mismas, solo los asesores económicos de las campañas tuvieron oportunidad de referirse marginalmente a ellas.

Una de esas investigaciones, elaborada por Hernando José Gómez y Daniel Mitchell, considera que la innovación, el emprendimiento y la competitividad deben convertirse en una de las grandes apuestas del Gobierno. La investigación presenta una visión proyectada al futuro y formula varias recomendaciones de políticas para alcanzarla.

Compartiendo los aspectos esenciales de estas, nos vamos a referir separadamente a algunas de ellas y hacer recomendaciones tendientes a su mejoramiento.

En cuanto a la visión de futuro, se pone de presente que Colombia debe dejar de competir por bienes y servicios de menor valor agregado y de contar con una economía relativamente cerrada, para pasar hacia una economía moderna, abierta y de competidores más sofisticados.

Para dar este paso, considera que hay que fomentar la innovación, ya que ella es fundamental para el aprendizaje, la acumulación de capital, así como para nutrir una cultura empresarial y de emprendimiento entre los agentes tomadores de decisiones y la ciudadanía en general.

Si bien esta visión es adecuada, podría ser más ambiciosa y tener como meta avanzar hacia la sociedad del conocimiento. Dentro de este enfoque, el ‘Programa marco para la innovación y la competitividad de la Unión Europea’ comprende dos subprogramas que no se limitan a la innovación, sino que se extienden a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC):

1. El programa para la iniciativa empresarial y la innovación: comprende acciones para promover la iniciativa empresarial, la competitividad industrial y la innovación. Se dirige a las pymes, desde las compañías ‘gacela’ (las de crecimiento rápido) de alta tecnología, hasta las microempresas y empresas familiares, que son la gran mayoría de organizaciones europeas.

2. El programa de apoyo a la política en materia de TIC: busca la incorporación y explotación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, que son el eje de la economía del conocimiento. Su incorporación tanto en el sector privado como en el público, permite mejorar el rendimiento europeo en materia de innovación y de competitividad.

De esta forma, en el caso colombiano habría que incluir en este programa de innovación y competividad el Plan Vive Digital 2014-2018, que está elaborando el MinTIC.

En materia de políticas aplicables, aunque el estudio de Fedesarrollo reconoce que en Colombia ha habido avances en los seis ejes que conforman la estrategia de CT&I (capital humano, ciencia y tecnología, innovación y emprendimiento, instituciones, financiamiento y entorno de competitividad), considera que las acciones adelantadas han sido desordenadas y descoordinadas al interior del Estado y en su relacionamiento con el sector privado, las regiones y la academia.

Ha faltado mayor priorización en la asignación de los recursos públicos, en la orientación de las políticas y en el enfoque de los programas estatales, especialmente en la distribución de las regalías para ciencia, tecnología e innovación.

Con el objetivo de abordar estos desafíos, se presentan 15 propuestas. A aquí solo nos vamos a referir las que tienen que ver con los aspectos institucionales.

Se propone separar las tareas de Colciencias de las de innovación, las cuales quedarían a cargo de iNNpulsa, para lo cual se le asignaría recursos permanentes del presupuesto nacional. Colciencias, por su parte, se limitaría a promover la investigación teórica y aplicada y la generación de conocimiento científico.

La idea es buena, podría discutirse: a) la vinculación de iNNpulsa a Bancóldex tendría sentido en la medida en que reciba recursos del mismo, pero si los va recibir del presupuesto nacional sería preferible que actuara como una entidad independiente. b) No hay que olvidar que Colciencias es un Departamento Administrativo que depende directamente de la Presidencia de la República, y que, por lo tanto, iNNpulsa debería tener la misma naturaleza jurídica. c) Se requiere definir la relación de iNNpulsa con el Sena, reforzando el papel de este último para capacitar el recurso humano y al trabajador del conocimiento.

Es adecuada la propuesta de crear una sola Comisión Nacional de Competitividad y Ciencia, Tecnología e Innovación como órgano rector del sistema de CT&I, dado que estos temas de competitividad y tecnología están hoy en comisiones separadas, pero en ella debería incluirse el tema de las TIC. A los tres comités propuestos para formar parte de esta comisión (ciencia y tecnología, competitividad e innovación), debería agregarse el comité TIC. Para el adecuado seguimiento de la agenda, las reuniones de la comisión no deberían ser solo dos veces al año, sino por lo menos cuatro.

Se propone reformar la Ley de Regalías para modificar la destinación de los recursos del Fondo para ciencia, tecnología e innovación, así: 50 por ciento de los recursos se destinarían a un fondo regional de ciencia y tecnología, y el 50 por ciento restante a un fondo nacional de ciencia, tecnología e innovación, y dar más injerencia a iNNpulsa y Colciencias en la preparación de las propuestas y ejecución de los proyectos. La iniciativa es interesante y exige un manejo cuidadoso en el Congreso para que salga adelante.

Manuel José Cárdenas

Consultor internacional

 

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado