Análisis/Obesidad: pandemia de talla mayor

El tema en el país es preocupante. Según datos de la Encuesta de la Situación Nutricional del 2010, uno de cada dos colombianos de 18 a 64 años tiene exceso de peso -la tasa pasó de 45,9 en el 2005 a 52,2 en el 2010-.

Redacción Portafolio
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mayo 28 de 2013
2013-05-28 12:48 a.m.

Ya no vale hacer más alertas, es una realidad. Nos enfrentamos a una verdadera pandemia mundial, que cada vez afecta más la calidad de vida de miles de millones de personas en el mundo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas en el planeta padecen sobrepeso –paradójicamente, casi la misma cifra de personas que sufre hambruna–, y, aproximadamente, 300 millones de personas son obesas. Si no se toman correctivos, advierte la OMS, se podría llegar a los 1.500 millones en el 2015. Cerca de 2,6 millones de personas mueren cada año por obesidad y sobrepeso. Hoy, hay 42 millones de niños (casi la población de Colombia), padeciendo sobrepeso y obesidad. Estos niños tienen altísimas probabilidades de convertirse en adultos obesos y de presentar varias enfermedades derivadas de este problema a más temprana edad.

La obesidad y el sobrepeso, son patologías que dimanan de cambios en los patrones culturales y económicos del mundo de hoy. Vivimos en una sociedad que cada vez realiza menos actividades físicas y es atiborrada de publicidad que afecta los hábitos de consumo y, sin duda, el sector de los alimentos no es ajeno a esto. Todo lo anterior incrementa las posibilidades de que más personas aumenten sus tejidos grasos de forma peligrosa, acrecentando el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares y respiratorias, diabetes, cáncer, entre otras. La OMS sostiene que estas patologías son responsables del 63 por ciento del total de las muertes que se producen en el mundo, y que estas no solo afectan la salud, sino que, quienes las padecen, enfrentan problemas sociales ligados a la discriminación.

¿Cómo está Colombia en este tema? La situación es preocupante. Según datos de la Encuesta de la Situación Nutricional en Colombia del 2010, uno de cada dos colombianos de 18 a 64 años tiene exceso de peso, con lo que la tasa pasó de 45,9 en el 2005 a 52,2 en el 2010. A su vez, también revela que uno de cada seis niños y adolescentes entre 0 y 17 años presenta esta situación. Dicha encuesta, igualmente, señala que los hábitos saludables son poco divulgados dentro de la población colombiana.

¿Qué se ha hecho para contrarrestar esta problemática? Diversas entidades del Gobierno Nacional, como el Ministerio de Salud, Coldeportes, el Ministerio de Educación y el ICBF, entre otras, han diseñado políticas para impulsar cambios en los comportamientos de los colombianos. Organizaciones como Funcobes han promovido campañas preventivas para llamar la atención del Gobierno y de la ciudadanía, en pro de focalizar acciones para atender esta situación. En el 2009, se logró aprobar, producto de un amplio debate en el Congreso, la Ley 1355, que reconoce la obesidad como un problema de salud pública. Aunque en este momento existen algunos decretos y varias acciones del Gobierno que han tenido como referencia la Ley 1355, vale decir que esta aún no ha sido reglamentada integralmente. Otro aspecto importante a tener en cuenta es que la mayoría de personas que tienen sobrepeso u obesidad no es atendida de forma adecuada, bien porque la mayoría de las EPS no tiene ‘programas’ para ellos o porque no se han diseñado las guías de atención integral de obesidad, tarea que debe realizar Colciencias.

Lo anterior demuestra que se requiere una mayor decisión de parte de las entidades públicas para elaborar políticas e incentivar cambios en el sistema de salud.

Ahora bien, esto es un problema cuya solución involucra a todos. Esta no es una tarea que solo le atañe al sistema de salud o al Estado, sino que precisa del trabajo del sector privado, de la academia, de los ciudadanos, etc. Primero, se requieren políticas multisectoriales que traten esta problemática directamente. Segundo, se necesita un compromiso de parte del sector industrial y comercial de alimentos, y de los medios de comunicación para promover buenos hábitos alimenticios y físicos. Y tercero, las personas deben tener conciencia sobre los riesgos del sobrepeso y cambiar sus patrones de comportamiento hacia unos que les garanticen una buena salud.

Este es un tema de suma importancia que plantea serios retos a los gobiernos de turno para formular políticas públicas destinadas a afrontar lo que seguramente constituirá uno de los problemas más graves en materia de salud en las próximas décadas. Por consiguiente, es un asunto que debe estar entre las prioridades en la agenda nacional de salud. No podemos esperar que la obesidad llegue a los niveles de países como México, que posee una tasa de exceso de peso y obesidad estimada en el 70 por ciento, y cuyos costos de atención de estas patologías ascendían en el 2008 a cerca de 3.500 millones de dólares. Se estima que para el 2017 esta cifra supere los 8.000 millones de dólares. Aún se está a tiempo de tomar correctivos y prevenir que se acrecente el problema, pero se requieren de decisiones ágiles y acertadas.

Jorge Ballesteros

Presidente de la Comisión Séptima del Senado.

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