Análisis/ La política agropecuaria ante los ojos de la Ocde

Según un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Colombia es uno de los países que más apoyo entrega al sector agrícola con relación al tamaño de su economía. Sin embargo, los mecanismos de financiación usados no generan los resultados esperados.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
julio 13 de 2015
2015-07-13 11:47 p.m.

En medio de la indigestión de diagnósticos que tiene el sector agrícola colombiano, aparece esta semana un documento de la Ocde con estadísticas comparables sobre los apoyos que los países dan a su sector agropecuario.

Por primera vez este estudio incluye a Colombia, lo cual nos permite compararnos con base en indicadores técnicos e imparciales.

De esta comparación, resultan dos conclusiones generales: 1. Colombia es uno de los países con mayor apoyo a la agricultura. Este apoyo, en términos relativos, es superior incluso al de Estados Unidos y de Europa; y 2. Los países que han tenido éxito en impulsar su sector agropecuario otorgan sus apoyos de manera muy diferente a lo que hace Colombia.

La otra conclusión es que nuestra política, a pesar de lo generosa, no ha generado los resultados que busca, en términos de productividad, competitividad y crecimiento. Es bien conocido que el campo colombiano se ha quedado rezagado ya durante varias décadas frente a los demás sectores.

Según el documento, Colombia es el quinto país de los 42 analizados: 34 Ocde y 12 no Ocde, que más apoyo entrega al sector agrícola con relación al tamaño de su economía.

El monto total del apoyo asciende a 1,7 % del PIB entre los años 2012-2014. Únicamente Indonesia, China, Turquía y Corea del Sur están por encima de Colombia. En la región, siempre por debajo de Colombia, los resultados son así: Estados Unidos, 0,5 %; México, 0,7 %; Canadá, 0,4 %; Brasil, 0,4 %; y Chile 0,3 %.

En los países Ocde este apoyo ha venido disminuyendo históricamente: pasó de 1,5 % del PIB entre 1995-1997 a 0,8 % entre 2012-2014.

¿Qué mide este indicador? A grandes rasgos, éste incluye: ayudas presupuestales al sector (créditos blandos, subsidios directos, etc.); mayores precios pagados por los consumidores originados en mecanismos de protección (aranceles, restricciones en frontera, etc.); y provisión de bienes públicos (investigación, educación, extensión técnica, infraestructura, etc.)

Es necesario reconocer que países como México, Estados Unidos y varios miembros de la Ocde tienen economías muy grandes, razón por la cual sus ayudas al sector parecen insignificantes cuando se les compara con el tamaño de su PIB.

Es por esto que hay que mirar también las ayudas al sector como proporción del ingreso bruto de un agricultor. Con esta medida, Colombia también aparece entre los países que más apoya a su agricultura, con un indicador de 19 %. Es decir, de 100 pesos brutos que le ingresan a un agricultor colombiano promedio, 19 provienen de medidas de apoyo del Gobierno.

Lo sorprendente y revelador es que este mismo valor para Estados Unidos es 8 % y para la Unión Europea 19 %. ¿No se supone que estos países apoyaban a sus agricultores muchísimo más que Colombia? Pues no por lo menos a la luz de datos serios y comparables. Eso seguramente fue cierto en el pasado pero ya no lo es.

En plata blanca, la cosa funciona así para Colombia: en 2013, el valor de las ventas del sector agrícola fueron 52 billones de pesos, de los cuales 11 provienen de la política sectorial. De estos 11 billones, 7,5 corresponden a un extra precio -originado en mecanismos de protección- que pagan las familias colombianas por las compras de estos productos; 1,5 billones corresponden a plata que el Gobierno le entrega directamente a los agricultores (ej., crédito subsidiado, pagos directos como el PIC del café); y finalmente, 2 billones corresponden a bienes públicos.

Como se puede ver, en Colombia el 80 % de todos los apoyos al agro se derivan de mecanismos de protección en frontera.

Colombia es el noveno país -del grupo analizado- que más caro paga por sus productos agropecuarios en relación con los precios de estos mismos en el mercado internacional. Lo anterior no sorprende, pues mientras que el arancel promedio en Colombia es 8,8 %, el arancel para el sector agropecuario es 14,9 %. Pollo, carne de cerdo, arroz, maíz, azúcar y leche, son los productos más costosos para los colombianos en relación con el precio internacional.

La Ocde no recomienda acabar el apoyo al sector agrícola en Colombia ni en ningún país. Tampoco giran sus discusiones en torno al monto de dicho apoyo.

Lo que sí pone sobre la mesa la Organización son los modelos exitosos y fracasados en materia agrícola. En el primer grupo están aquellos países que han apoyado su sector con provisión de bienes públicos y mecanismos eficientes de financiación.

Chile y Brasil, son ejemplos contundentes. En este grupo por ningún lado aparecen países con enormes gastos fiscales o protecciones en frontera y, lo que es claro, estas políticas de protección, con seguridad bien intencionadas, no han logrado traducirse en mejoras en productividad agrícola ni mucho menos en elevar el nivel de vida de los campesinos en ninguno de los países analizados.

Catalina Crane

Relaciones Colombia-Ocde

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