Análisis/ Ser o no ser… Presidente de Ecopetrol

Como dice el actual Presidente de Ecopetrol: “dueño es dueño”, y como dueña quiero hablar; no porque sea accionista directa, que no lo soy, sino porque como colombiana, soy dueña comunitaria de la participación de la nación en esta empresa, participación que representa el actual gobierno.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 04 de 2015
2015-03-04 12:09 a.m.

Observando la discusión que se está presentando sobre cuáles son las cualidades que un presidente de Ecopetrol debe tener y ostentar, los análisis se centran en si debe ser independiente o no, independiente de quién? ¿Si debe ser técnico y si debe provenir del sector, o no? Si debe ser exministro o no? ¿Si debe ser un buen gestor o ser mejor estratega? ¿Si debe ser experto en finanzas o en operación? ¿Si debe ser hombre o mujer, si es que esto debe discutirse o no? ¿Si habla inglés o no?

Mi opinión, completamente subjetiva, se refiere al enfoque de esta discusión. En otro momento, hubiera dicho que era independiente y objetiva, pero no ahora. Dada mi experiencia, ya no creo ingenuamente que es mejor no tener acciones directas en esta u otra empresa para mantener un libre criterio y la independencia, en caso de estar involucrada de alguna manera en la dirección de las mismas. La independencia debe ser una opción personal, que estando disponible, se ejerza o no, según se requiera y se estime decisiva.

Como dice el actual Presidente de Ecopetrol: “dueño es dueño”, y entonces como dueña quiero hablar; no porque sea accionista directa, que no lo soy, sino porque como colombiana, soy dueña comunitaria de la participación de la nación en esta empresa, participación mayoritaria que hoy representa el actual gobierno. Por eso creo que en este proceso, estamos perdiendo de vista lo esencial. Por supuesto, un presidente de Ecopetrol debe tener estas, y muchas otras cualidades, pero este no es el debate real.

Ecopetrol debe ser tratada con la trascendencia que amerita y considerando la coyuntura actual. En este momento la situación de esta empresa es seria y la decisión sobre su liderazgo debe ser responsable, responder a una estrategia real y a un análisis inteligente. Si asumimos este compromiso, deberíamos todos entender que lo que necesita Ecopetrol es un apoyo incondicional del Gobierno, de sus accionistas, y de sus grupos de interés. Lo que hace falta es una decisión valiente, responsable, irrebatible, transparente, concluyente y decisiva.

Por eso, lo que realmente requiere Ecopetrol es el compromiso de todos, porque, como cualquier otra empresa del país, no puede avanzar sin el Gobierno y sin la sociedad. Ecopetrol siempre debe cumplir; sin embargo, lo que necesita un presidente de Ecopetrol es contar, por ejemplo, con el Ministerio de Medio Ambiente y el Anla, para con agilidad acometer oportunamente su plan de inversiones, disponiendo de las Licencias y Planes correspondientes para impulsar la tan pretendida mejora en exploración; es contar con el Ministerio de Minas y Energía, para que sus ingresos sean adecuados, claramente establecidos y soporten las actividades asociadas a los hidrocarburos. Esto, por el impacto en sus ingresos de las tarifas de trasporte de crudo, los precios de los combustibles o los efectos de la negociación de precios de gas en la Costa. Para el país, es innegable el efecto económico y social que tiene Ecopetrol, el impacto del manejo de la información en el mercado, donde representa más del 30% de la capitalización del mismo, o en el impacto del comportamiento de los TES.

Lo que requiere Ecopetrol es que el Presidente cuente con la flexibilidad para manejar
oportunamente su financiación, ya que el DNP y el Ministerio de Hacienda y Crédito Púbico deben aprobar y determinar efectivamente su capacidad y proceso de endeudamiento; ejecutar su ajustado Plan de inversiones, terminar la Refinería de Cartagena y cumplir las metas de su crecimiento. El apoyo de la sociedad es indispensable para manejar el impacto de elementos substanciales, como que la Contraloría defina los riesgos establecidos en los controles de advertencia, y valide, entre otros, la aplicación de los procedimientos especiales de contratación. Para que oportunamente el Consejo de Ministros permita el avance en el proceso de enajenación de sus participaciones en EEB e ISA, y que se defina qué pasaría si por solo especular, lo que hubiera que vender fuera precisamente la Refinería de Cartagena; o que se valore en su relación con la ANH el desarrollo de sus reservas concentradas esencialmente en el país, solo para citar algunos casos.

Ecopetrol necesita que le demos el soporte que siempre le hemos pedido y exigido, porque lo dábamos por descontado. Hoy tenemos la oportunidad de que los trabajadores, los socios, los inversionistas, los proveedores, las regiones y sus regalías, y en general la sociedad, le retornemos a esta empresa lo que en otros momentos hemos recibido. Seamos desprendidos para retribuirle a Ecopetrol lo que nos ha venido dando, y permitámosles a nuestros hijos también tener la opción de recibirlo. Por eso, la pregunta no es qué perfil debe tener el Presidente de Ecopetrol, sino si este Presidente tiene el respaldo del Gobierno, de estos accionistas, de sus representantes, y de Colombia.

La discusión debe centrarse en este apoyo irrestricto, innegable, visceral y generoso. El Presidente de Ecopetrol ha demostrado que cuenta con la decisión necesaria para continuar y lo que requiere es acoger el apoyo del país. Mi propuesta es que debe dejarse al actual Presidente de Ecopetrol por un tiempo más, el suficiente. Exijámosle entonces gestión, estrategia y resultados. Pero aceptemos que, en un negocio global como es el de los hidrocarburos, con un inherente riesgo e incertidumbre, en un ambiente no predecible, no puede ser el responsable de la estabilidad fiscal del país.

Sandra Fonseca
Expresidenta de la Empresa de Energía de Bogotá 

 

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