Análisis/ Los retos del directivo colombiano 2015

La caída del precio del petróleo está afectando a las empresas y nos enfrentamos a posibles recortes en nómina y cambios estructurales. El directivo colombiano encara el reto de liderar en un entorno de volatilidad e incertidumbre.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
febrero 05 de 2015
2015-02-05 11:52 p.m.

Colombia se va a consolidar en este 2015 como uno de los destinos principales de negocios en América Latina. Esto genera un aumento del flujo de extranjeros buscando trabajo, mayor competencia entre los candidatos a cargos de dirección y más exigencia en las condiciones laborales; además del posible choque cultural, provocado por el incremento de extranjeros en los equipos.

Simultáneamente, la caída del precio del petróleo está afectando los presupuestos de las empresas y nos enfrentamos a posibles recortes en nómina y cambios estructurales, que van a afectar la motivación y el desempeño de los trabajadores. Entonces, el directivo se enfrenta al reto de liderar en un entorno de volatilidad e incertidumbre.

En este contexto, es importante que los directivos colombianos anticipen los posibles resultados de los retos que se encuentran y realicen una planificación adecuada de los diferentes escenarios. La única regla que hay que seguir es la de ser flexible, ya que, especialmente durante momentos de incertidumbre, es imprescindible saber adaptarse y tener la sensibilidad cultural suficiente como para poder hacer negocios productivos con colegas de otras partes del mundo.

El mercado actual es dinámico, competitivo y global, lo que provoca que los empleadores busquen talento por todo el planeta. Por lo tanto, para tener éxito en nuestras carreras debemos entender cómo creamos valor en el mundo. Tenemos que ser visibles para aquellas personas que toman las decisiones y estar bien posicionados para cuando vayan saliendo proyectos y oportunidades de interés.

El entender qué es exactamente lo que tenemos que ofrecer a veces puede ser un desafío, dado que, a menudo únicamente definimos quiénes somos y lo que ofrecemos, en base a nuestra serie de cargos laborales o áreas de experiencia y conocimiento. Por esta razón, la marca personal es lo que cualquier directivo colombiano debe utilizar para guiar su gestión de la carrera.

La marca personal se caracteriza por definir y comunicar lo que a cada persona la hace diferente, con el objetivo de alcanzar sus metas personales y profesionales. Se trata de destacar sus fortalezas naturales, talentos y cualidades para conseguir un impacto significativo en su empresa y en este mundo.

Uno tiene que ser capaz de definir con claridad y comunicar su valor único, lo cual nos ayuda de forma natural a diferenciarnos de nuestros competidores, ya sea para un puesto de trabajo o para los clientes. El futuro de la competencia es la colaboración, y es su entorno y su propio equipo los que ofrecen una oportunidad de probar su flexibilidad y capacidad para reaccionar a lo desconocido.

En el mercado colombiano actual, diferenciarse de sus competidores en todo el mundo es esencial no solo para prosperar, sino también para sobrevivir. Si su marca personal es el valor único que usted puede crear en el mundo, entonces, por definición, es el valor que nadie más puede crear. No hay nadie en el mundo que pueda hacer exactamente lo que hace de la misma forma que usted.

Cuando se toma el tiempo para identificar lo que es único de su valor, usted se está destacando de la competencia.

En el entorno laboral de Colombia, marcado por cierta inestabilidad, su credibilidad es clave. Por lo tanto, su promesa de valor está, en parte, determinada por sus logros en la empresa. Cuando la gestión de un directivo consigue resultados va a poder liderar y motivar con más facilidad, debido a la confianza generada.

Uno de los mayores retos para las empresas de búsqueda de directivos es encontrar candidatos con los valores y el encaje cultural idóneos. Los directivos colombianos deben tener en cuenta que, en este ecosistema, los potenciales empleadores desean candidatos con fuertes habilidades interpersonales para poder mantener una buena relación con sus compañeros de trabajo y clientes en los diferentes entornos a los que haya que adaptarse.

Los directivos colombianos deben ser ágiles, ya que se enfrentarán a muchas situaciones en el mercado en las que sus mapas mentales y sus formas tradicionales de hacer las cosas podrían ser retados. Para aquellos directivos que buscan un cambio laboral o progresar en sus carreras, al relacionarse con los reclutadores de ejecutivos o empleadores potenciales, hay que saber hablar de momentos en que su flexibilidad o adaptabilidad ayudaron a superar circunstancias difíciles, mencionando los casos en que su habilidad de inspirar confianza logró superar una situación delicada. Y, por supuesto, destacar la experiencia internacional o habilidades multilingües que ya posee. En la Colombia de hoy en día, saber cómo hacer el trabajo no es suficiente. Hay que ser capaz de comprometer a los empleados en un contexto cultural completamente diferente.

Otro reto al que los directivos colombianos podrían enfrentarse es el llegar a aspirar a una asignación como expatriado durante un tiempo, para que cuando vuelva a Colombia en el futuro pueda aportar todos esos nuevos conocimientos. Las experiencias en el extranjero como expatriado añaden una dimensión completamente diferente a la carrera de un ejecutivo y pueden ser una excelente oportunidad para crecer, tanto a nivel profesional como personal.

Amber Wigmore Álvarez
Directora Ejecutiva de Carreras Profesionales IE Business School
 

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