Análisis/Los retos por los precios bajos del petróleo

Es el momento de que el Gobierno impulse políticas que den viabilidad económica y logística a las operaciones. Es necesario retomar el proceso de fortalecimiento de las instituciones gubernamentales, empezando por el Ministerio de Minas y Energía que debe repensar sus metas.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
noviembre 06 de 2014
2014-11-06 02:59 a.m.

Es importante que en el país tengamos clara la compleja situación que se presenta en el sector petrolero con la declinación en la producción interna acompañada de la disminución en los precios internacionales, que llegó para quedarse por tiempo indefinido.

No solo porque hoy más que nunca se deben redoblar esfuerzos para que no se pierda el interés que las petroleras -parece- mantienen por invertir en Colombia, sino porque llegó el momento de pensar en serio cómo disminuir los altos costos de operar en el país. Vamos punto por punto.

En materia de precios la situación no pinta bien: desde el mes de junio, el precio Brent ha bajado de 115 a 85 dólares por barril (26 por ciento menos). Esto se presenta porque en el mercado internacional hay sobreoferta de crudo y un menor crecimiento de la demanda esperada. Son varias las razones que explican la sobreoferta: Estados Unidos sigue creciendo su producción, Libia incrementó en 40 por ciento el bombeo en septiembre y Arabia Saudita también la aumentó, abandonando su tradicional papel de ‘balancín’ para mantener precios altos.

Desde el lado de la demanda, China presenta las tasas de crecimiento más bajas desde el 2009, Japón está recuperándose lentamente y Europa continental es fuente de gran preocupación, al punto de que pareciera que está al borde de la tercera recesión en los últimos 6 años.

Estados Unidos, el gran consumidor, avanza hacia su autosuficiencia energética.

¿Cuánto tiempo durará el precio bajo? Es bien difícil predecirlo. En materia de producción, Arabia Saudita ha asumido una posición de largo plazo: sabe que los precios bajos sacan del mercado a los campos petroleros costosos. En EE. UU., con precios inferiores a 80 dólares/bl., empiezan a no ser viables inversiones nuevas para mantener los niveles de producción de no convencionales y esto conviene a los países de la OPEP.

En cuanto a la demanda, no se ve una recuperación en el corto plazo de la economía europea, que además necesita derroteros comunes que le han sido esquivos.

Así las cosas, Colombia como país exportador está en el peor de los mundos: su producción declina en un escenario de precios bajos. ¿Qué hacer? En primer lugar, preservar lo que ya se obtuvo: el interés de las empresas por invertir en el país. Los hechos deben ser contundentes, las empresas deben poder operar.

No es suficiente con anuncios o nuevos decretos, hay que hacer gestión que muestre resultados tangibles en materia de viabilidad de las inversiones. Esto implica, aunque sea reiterativo, coordinación gubernamental alrededor de una estrategia común para viabilizar las inversiones en las regiones petroleras.

Esto de la mano del sector empresarial que está cumpliendo su parte para gestionar los retos que surgen del entorno social, para mitigar el impacto de los ataques terroristas y para manejar las demoras injustificadas y las incertidumbres del licenciamiento ambiental.

Pero a estos retos se debe sumar la insuficiente infraestructura en el país y los retos de logística por atender: carreteras, puertos, zonas francas, instalaciones de almacenamiento crudo, así como de suministro y tratamiento de agua, medios económicos de transporte de crudo.

Todo ello hace que operar en Colombia sea muy costoso aún para las operaciones en zonas petroleras con gran presencia empresarial petrolera como los llanos orientales o el Putumayo.

Ni qué decir de los costos para los no convencionales o de las operaciones en el mar Caribe, que además requieren disminución en el government take.

Esto dentro del contexto de que en México y EE. UU. se está concentrando la atención de las empresas petroleras, y allí los costos de las operaciones son mucho más bajos que en Colombia: tienen toda la infraestructura y la logística a su disposición.

En todos los foros petroleros esto sale a relucir y es el momento de que el Gobierno impulse políticas que den viabilidad económica (y logística) a las operaciones. Para ello es necesario retomar el proceso de fortalecimiento de las instituciones gubernamentales del sector, empezando por el Ministerio de Minas y Energía que ha cumplido una extraordinaria labor pero que debe repensar sus metas, recursos y estructura para que pueda atender estos nuevos retos y oportunidades.

Alejandro Martínez Villegas

Exviceministro de Minas y Energía


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