Análisis/ La revolución demográfica

Un nuevo informe, dado a conocer el pasado primero de octubre por la Organización Mundial de la Salud, confirma que la población mundial está envejeciendo cada vez más rápidamente. La gente tiene menos hijos, la mortandad infantil se ha reducido drásticamente, y las personas en todo el mundo viven cada vez más.

Redacción Portafolio
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octubre 06 de 2015
2015-10-06 02:20 a.m.

Cuando los jóvenes me preguntan cuáles serán los trabajos del futuro, mi respuesta –contrariamente a los actuales dictados de la industria del marketing– es muy simple: cualquier actividad relacionada con las personas mayores.

De hecho, un nuevo informe, dado a conocer el pasado primero de octubre por la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirma que la población mundial está envejeciendo cada vez más rápidamente. La gente tiene menos hijos, la mortandad infantil se ha reducido drásticamente, y las personas en todo el mundo viven cada vez más.

A nivel mundial, el número de personas mayores de 60 años se duplicará para el 2050. En América Latina, la población mayor de 60 años aumentará todavía más rápidamente: se duplicará para el año 2025, de acuerdo con el estudio de la OMS.

El estudio, titulado ‘Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud’, dice que mientras había 50 millones de personas mayores de 60 años en América Latina y el Caribe en el 2006, la cifra aumentará a 100 millones en el 2025.

“América Latina es una de las regiones del mundo que está envejeciendo más rápidamente”, me dijo Enrique Vega, experto de la Organización Panamericana de la Salud, la oficina regional de la OMS.

Cuba, donde hay más muertes que nacimientos, será uno de los 10 países del mundo con la población más vieja en el 2050, según cifras de Naciones Unidas. La población de mayores de 60 años en Cuba crecerá del 7 por ciento en 1950 al 34 por ciento en el 2050.

En Brasil, el porcentaje de mayores de 60 años aumentará del 5 por ciento en 1950 al 27 por ciento en 2050, y en México el incremento será del 7 por ciento a 24 por ciento en el mismo periodo. Esta revolución demográfica hará que muy pronto América Latina tenga el mismo problema que las naciones europeas: muy pocos trabajadores jóvenes para mantener a demasiados jubilados.

No es ninguna coincidencia que un artículo de la revista Forbes sobre los empleos del futuro, dice que el trabajo más requerido en el 2020 en Estados Unidos será el de enfermeros, seguidos, muy de cerca, por los “asistentes de salud en el hogar”.

Aunque los robots y la automatización eliminarán muchos puestos de trabajo actuales –un estudio de la Universidad de Oxford, dice que hasta el 47 por ciento de los puestos de trabajo actuales no van a existir en dos décadas– aquellos relacionados con la salud, que requieren un toque personal, serán los más necesitados. Entre otros, harán falta cada vez más trabajadoras sociales, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos y terapistas de todo tipo.

Las encuestas muestran que las personas mayores quieren cada vez más pasar los últimos años de su vida en su casa, lo que requerirá una legión de asistentes personales, desde entrenadores físicos, masajistas y consejeros mentales hasta ayudantes financieros, para asistir a las personas a pagar sus cuentas y gestionar sus ahorros.

Nuevas industrias van a prosperar, desde el turismo médico hasta la arquitectura y el diseño de casas para gente mayor, con nuevos materiales, como pisos no resbaladizos.

Y la obsesión actual de las empresas por venderles productos a los jóvenes podría cambiar pronto, al menos en parte. Más compañías van a producir cosas como teclados de computadora con letras más grandes, o los controles remotos de televisión con cuatro botones, en lugar de decenas.

“En Estados Unidos, los mayores de 55 controlarán el 70 por ciento de todo el ingreso disponible en 2017”, dice el informe de la Organización Mundial de la Salud. “En Francia, los mayores de 55 serán responsables de dos tercios de todo el aumento del consumo entre el 2015 y el 2030”.

Mi opinión: los países tienen que empezar a prepararse para esta revolución demográfica. Y los jóvenes que están eligiendo una carrera, o pensando iniciar una empresa, tienen que tener en cuenta más allá de venderles únicamente a los veinteañeros. Como muestran las cifras de la OMS, el mundo está envejeciendo.

Andrés Oppenheimer

Periodista - Columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald

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