Análisis/Revolución en la red

Redvolución debería ser un programa del MEN, permanente, con recursos focalizados en el Sistema General de Participaciones para los entes territoriales, y no solo un proyecto del MinTIC.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 30 de 2014
2014-05-30 04:21 a.m.

Natalia Martínez (16 años) y Dora Paula Mejía (15 años), estudiantes del CASD de Valledupar, hoy son algo más que unas nativas digitales. Hacen parte de un novedoso proyecto llamado Redvolución que ha llevado a estudiantes de los grados 10 y 11 de colegios públicos a prestar el Servicio Social Obligatorio (SSO, 80 horas), brindando capacitación en informática a sus círculos cercanos. Natalia, le ha enseñado a su abuela a enviar SMS, tomar fotos y grabar contactos en su celular. Algo que la señora de 73 años y con tan solo tercero de primaria no sabía hacer. Dora Paula, le ha enseñado a una vecina, que es bachiller, pero viene de un pueblo, y no sabía manejar un PC. Ya le sabe lo básico.

No tengo claro de quién fue la idea, pero es original y pertinente. Lo que sí sé es que hoy tiene el acompañamiento de la Fundación de Pedagogía Conceptual Alberto Merani y de una ingeniosa agencia llamada PlasticoLab.

Redvolución tiene mucho que ver con las críticas que en este espacio le he hecho al Ministerio de las Tecnologías y las Comunicaciones (MinTIC), y, por ende, esto no es una ‘sobada de chaqueta’. ‘A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César’. Antes, por el contrario, es un ‘jalón de orejas’, porque parece increíble que el país no sepa de tan maravilloso programa, nacido en el Gobierno de Santos y de la mano del ministro del MinTIC, Diego Molano, de las TIC, quien ha sido blanco de muchas de mis columnas.

No se trata de inundar de tabletas los colegios, de llevar fibra óptica y no brindar banda ancha, de asignar 4G de manera ambigua, sin la exigencia que sea LTE. Se trata de que nuestros jóvenes no sean los reyes del copy/paste y los que más amigos tienen en Facebook, de que los niños y jóvenes hagan un uso y apropiación de las TIC, que les permita convertirse en multiplicadores del conocimiento, incluso entre sus contemporáneos.

Muchos de los chicos que pertenecen al programa han sido monitores en sus colegios, como algunos del CASD, en Valledupar. Apoyan en tareas administrativas, y, sin embargo, aún hay quienes no ven los beneficios del programa.

Para los docentes vinculados al proyecto, también ha sido una oportunidad de retroalimentarse porque muchos de ellos, a veces, se ven alcanzados frente a algunos de sus alumnos, que al ser nativos digitales pueden sorprendernos con que aprendieron solo a programar o a hacer asistencia remota a un PC, como Juan González de 15 años. Ojo, esto no es Japón, y no son los colegios encopetados de Medellín o Bogotá. Estamos hablando de estudiantes de estratos 1, 2 y 3 de un colegio público de secundaria de Valledupar, y lo pueden encontrar en muchos pueblos, porque Redvolución ya está en todo el país. Son chicos que, en muchos casos, no tienen un PC o conexión permanente a internet en sus casas. Que han jugado videojuegos en sitios de alquiler o donde los amigos. Y que han aprendido ‘cacharriando’, en muchos casos, y con las uñas.

Al hablar con ellos, con los chicos, confiesan que antes de conocer Redvolución su tiempo en internet era, en la mayoría de los casos, para Facebook. Hoy, han aprendido que la web es mucho más que una red social convertida en una sala mundial de chismes, y que, incluso, FB puede servir para algo más que ‘chismosear’.

Redvolución está generando una revolución en la red, tal como lo quiere indicar el acrónimo. Algo que veníamos pidiendo a gritos. Los chicos deben contar con esa apropiación de las TIC que están recibiendo y compartiendo, y que los convertirá en unos ciudadanos digitales con las habilidades y competencias para entrar al mundo labora, y para ser los profesionales del siglo XXI que necesita el país. Esos chicos necesitan a gritos el inglés. ¿Qué hacemos, señora Ministra de Educación?

¿Por qué el proyecto no está articulado con brindarles una certificación a los chicos en informática, y no solo la constancia de que prestaron el SSO? Incluso, podría certificarlos el Sena y habilitarlos laboralmente. Sería un salto gigantesco para muchos de esos muchachos.

Una pregunta: ¿por qué siguen pisándose las mangueras el MinTIC y el MEN? Redvolución debería ser un programa del MEN, permanente, con recursos focalizados en el Sistema General de Participaciones para los entes territoriales, y no solo un proyecto del MinTIC, que cuando agote los recursos, seguramente desaparecerá. Mi humilde consejo es que, reitero, debe convertirse en un programa permanente del MEN, articulado con todas las secretarías de educación del país.

Después de muchos años, siento que se está empezando a entender que es más importante el usuario que el cacharro.

Nicola Stornelli García

Gestor del Puerto Digital de Valledupar y de Cesar Digital.

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