La apertura vuelve a ser relevante

Los agricultores colombianos son víctimas de su propio invento: están protegidos por barreras arance

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
abril 19 de 2010
2010-04-19 01:23 a.m.

Los agricultores colombianos hicieron abortar las reformas al comercio internacional que se llevaron a cabo a comienzos de la década de los 90, han presionado para mantener elevados niveles de protección que han inhibido su desarrollo y su productividad con un régimen de franjas diseñado perversamente para descargar en el consumidor el costo de la ineficiencia de muchos artículos de consumo popular. Agremiaciones como Asocaña y Fedearroz, se destacaron entre quienes se opusieron rabiosamente al TLC con E.U. y el Gobierno de Uribe, por ser obsecuente con ellos, sacrificó la oportunidad de brindarle al país ese instrumento.

Uno de los mecanismos utilizados por los grupos de presión para restablecer el proteccionismo por la puerta de atrás, después de la apertura, ha sido el Grupo Andino. Ha servido para que los productores regionales continúen produciendo con altos niveles de protección, proporcionados por el arancel externo 'común' y una relativa libertad de comercio dentro de la región, limitado por un sistema de salvaguardias y otros mecanismos de obstaculización del comercio regional. Colombia se benefició de este sistema, pues fue muy agresivo en la aplicación de mecanismos para impedir importaciones provenientes de los países socios al tiempo que promovía exportaciones a esos mismos mercados.

Este esquema mercantilista se debilitó en las recientes crisis y enfrentamientos con Venezuela y Ecuador. Ahora, los agricultores colombianos son víctimas de su propio invento: están protegidos por barreras arancelarias que pueden llegar hasta el 80% del valor de los bienes importados de terceros países, pero no de los que provienen de sus socios andinos. Uno de ellos, Perú, se beneficia del TLC que no dejaron hacer en Colombia y no está sujeto a las restricciones arancelarias que limitan y favorecen a los productores colombianos.

Puede importar bienes agrícolas de E.U. sin arancel para su consumo doméstico y exportar a Colombia los que produce a mayor costo, pero por debajo del precio del productor colombiano. Los agricultores que sabotearon el TLC y se refugiaron 20 años detrás de las hipócritas distorsiones que no han permitido su desarrollo, son ahora víctimas de la CAN, del TLC de Perú con E.U. y de la mayor eficiencia de productores agrícolas en ese país y en Ecuador.

En una nota que apareció en esta misma sección en julio de 2009 (La apertura ha sido un hecho), decía que en Colombia operan sectores agrícolas e industriales sobreprotegidos que producen para el mercado interno con componentes importados que casi no pagan arancel y con maquinaria que tiene protección efectiva negativa, y coexisten con un sector exportador que explota recursos naturales y productos tradicionales de exportación o utiliza tecnología moderna para producir bienes manufacturados para la región. Este esquema es particularmente pernicioso para el mercado laboral, si se compara con la demanda de mano de obra en una economía más abierta.

Se necesita con urgencia otra reforma integral del comercio exterior. Mauricio Reina ha preparado para Fedesarrollo un valioso documento (Internacionalización de la economía colombiana: comercio e inversión), que está discutiendo con los candidatos presidenciales.

Entre los puntos que recomienda insiste, en primer lugar, en la ratificación del TLC con E.U., en promover el TLC con Asia, abrir nuevos mercados para los bienes desterrados de Venezuela, bajar y uniformar la estructura de aranceles y eliminar regímenes de prebendas como las franjas que benefician al sector agropecuario. Ojalá le paren bolas y privilegien el despegue de la economía y no las rentas de los ricos de siempre, mulas muertas atravesadas que impiden el desarrollo, el empleo y el crecimiento.

rhommesr@hotmail.com

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