La apuesta de Romney: abstención latina

La clave de estas elecciones en Estados Unidos no será si los latinos apoyan al presidente Barack Obama, sino si salen a votar el día de los comicios.

Redacción Portafolio
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octubre 30 de 2012
2012-10-30 12:25 a.m.

Puede que el presidente Barack Obama se equivoque en varios temas, pero está en lo cierto en este: posiblemente gane las elecciones gracias a que su rival, Mitt Romney, ha ahuyentado el voto latino.

En una entrevista originalmente extraoficial para el diario Des Moines Register, que se hizo pública la semana pasada, Obama dijo: “si soy reelecto para un segundo periodo, una de las principales razones de mi victoria será que el candidato republicano y el Partido Republicano han ahuyentado a la minoría más grande del país, la comunidad latina”.

Como era de esperar, la campaña de Romney respondió de inmediato que Obama está dando por sentado que el voto de la comunidad latina será suyo, y recordó a los hispanos que Obama no ha cumplido con su promesa de aprobar una reforma inmigratoria en su primer mandato.

Sin embargo, un análisis desapasionado de la campaña indica que Romney se ha volcado tan a la extrema derecha en temas como la inmigración, los impuestos y otros asuntos importantes para los latinos, que la mayoría de los hispanos terminará viéndolo como el candidato ‘antilatino’.

Según las últimas encuestas, es probable que Romney –gane o pierda– pase a la historia como el candidato republicano menos votado por los latinos en la historia reciente.

Una encuesta de NBC, Telemundo y Wall Street Journal, publicada la semana pasada, revela que Obama aventaja a Romney por nada menos que 70 contra 25 por ciento entre los votantes latinos.

Si Romney obtiene el 25 por ciento del voto hispano, será el peor resultado alcanzado por un candidato republicano desde 1996. George W. Bush consiguió el 35 por ciento del voto latino en el 2000 y el 40 por ciento en el 2004, y John McCain obtuvo el 31 por ciento del voto latino en el 2008.

No hay que ser un gran experto para entender por qué Romney es tan impopular entre los hispanos. Él mismo se lo buscó.

En su muy difundido discurso ante un grupo de adinerados donantes, en mayo, que fue grabado secretamente por alguien en la sala y hecho público recientemente, Romney dijo que el 47 por ciento de los estadounidenses votarán por Obama “de cualquier manera”, porque “dependen del Gobierno”. Y agregó: “mi tarea no es preocuparme por esa gente”.

Resulta que un enorme porcentaje de los votantes latinos proceden de familias inmigrantes que no podrían haber ascendido a la clase media sin ayuda del Gobierno para pagar sus servicios de salud, educación y vivienda.

Cuando Romney expresó que no era su tarea preocuparse por el 47 por ciento que depende de la ayuda del Gobierno, muchos latinos sintieron que estaba hablando de ellos.

Aunque en las últimas semanas Romney trató de bajar el perfil a sus posturas más extremas contra los indocumentados, pero que sin desdecirse de ellas, lo cierto es que durante las primarias declaró que la draconiana ley antinmigratoria de Arizona debería ser un modelo para toda la nación.

Romney también dijo a principios de este año que vetaría el proyecto de ley Dream Act, que les daría una vía hacia la ciudadanía a más de un millón y medio de estudiantes inmigrantes que fueron criados y estudian en el país.

Además, durante las primarias, Romney defendió la ‘autodeportación’ de casi 11 millones de inmigrantes indocumentados, que muchos entendimos como una propuesta para hacerles la vida tan imposible a estos, que no les quede más opción que devolverse a sus países de origen.

Para la mayoría de los latinos, esa estrategia llevaría a una discriminación racial que afectaría a cualquiera con un nombre o acento hispano.

Mi opinión: Obama está en lo cierto al decir que Romney ha ahuyentado a la minoría más grande del país en su afán por conseguir el apoyo de la extrema derecha republicana.

Pero la clave de estas elecciones no será si los latinos apoyan a Obama, sino si salen a votar el día de los comicios. La estrategia de Romney en estos últimos días, antes de las elecciones, será tratar de disminuir el entusiasmo de los votantes latinos por Obama, recordándoles el alto desempleo entre los hispanos, con el propósito de que se queden en sus casas el 6 de noviembre.

Según la encuesta de NBC, Telemundo y Wall Street Journal, el 68 por ciento de los latinos están motivados como para votar, una cifra menor al 76 por ciento de los latinos que se manifestó motivada a votar en la misma encuesta realizada antes de la elección del 2008.

Obama no ha tenido que hacer mucho para ganar el apoyo de los latinos, porque Romney ya se ha encargado de ello. La gran pregunta –de la que podría depender el resultado de la elección– es si los hispanos que apoyan al Presidente saldrán a votar.

Andrés Oppenheimer

Periodista - Columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald.

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