¿Fin del bloqueo a Cuba?

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
noviembre 21 de 2008
2008-11-21 01:16 a.m.

 Las expectativas de cambio que hoy carga en sus hombros el recién electo presidente de Estados Unidos, Barak Obama, son enormes. Desde el ascenso al poder de John F. Kennedy en 1961, no se veía una euforia y una esperanza tan grande en ese país.

Y fuera de él. En todo el mundo la elección de este joven Senador afroamericano, fue seguida con inusual atención. En Colombia, por momentos muchos sentimos la emoción de una elección propia, de un candidato cercano. "En este momento decisivo, el cambio ha llegado a América", dijo en su discurso de triunfo en Chicago.

¿Qué es lo que va a hacer? Está por verse. En el hemisferio occidental, en la América que va de Alaska a Patagonia, el cambio no ha llegado. Y queremos que llegue, queremos que el liderazgo de Estados Unidos se transforme. Que deje de estar centrado exclusivamente en los temas de terrorismo, narcotráfico y democracia. Queremos cooperación económica para el desarrollo, apoyo para la producción, transferencia de tecnología.

En este continente seguimos viviendo dentro del espíritu de la Guerra Fría a pesar de que se desplomó la URSS, tumbaron el muro de Berlín y finalizó el enfrentamiento entre capitalismo y comunismo. Aquí se mantiene el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Una política rechazada por todas las naciones del mundo y sustentada por unos pocos que siguen aferrados al pasado.

Si Obama quiere cambio en el liderazgo de Estados Unidos, aquí tiene una medida popular que se constituiría en el mayor revolcón político en las Américas: el levantamiento del embargo comercial, económico y financiero que pesa sobre Cuba desde hace 46 años.

¿Imposible? No creo. ¿Qué dijo Obama en su campaña sobre Cuba? Tres cosas. Primero que flexibilizaría ciertas medidas como el viaje de nacionales entre ambos países y el envío de remesas hacia la isla. Segundo, que estaba dispuesto a sentarse a conversar con Raúl Castro. Y tercero, que cerraría la prisión (la de las torturas) que hoy funciona en la base militar de Guantánamo.

Con esto, podría iniciarse el levantamiento gradual del bloqueo. Obama en este frente tiene otra ventaja: con sus ideas liberales ganó las elecciones en el Estado de Florida donde están los más duros enemigos de la Revolución Cubana. Esto le da margen de maniobra para tomar decisiones audaces.

No tengo cómo sustentarlo, pero mi percepción es que la mayoría del pueblo estadounidense y, sin duda, la mayoría de los empresarios y hombres de negocios de ese país, estarían de acuerdo con esta medida. La cuestión es sencilla: ciudadanos y empresas del planeta entero -de Europa, China, Canadá, Latinoamérica- están hoy invirtiendo en Cuba y millones de turistas viajan cada año a disfrutar de sus playas y su oferta cultural.

Cuba ya no es una amenaza para la seguridad nacional de ninguna nación. Objetivamente, Estados Unidos no tiene argumentos para defender el embargo. Si fuera por el socialismo, tendría que aplicárselo a naciones como China o Viet Nam.

Con una política como esta, y defendiendo los postulados de la democracia, los derechos humanos y la libertad de prensa, que son la esencia de Estados Unidos, Obama convertiría en realidad el cambio prometido. Él no llegó a administrar el pasado y las viejas políticas, sino a recomponer el liderazgo internacional de Estados Unidos.

rsantamaria@gravitascomunicaciones.com

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