Bogotá como lugar para trabajar

La gestión del ambiente laboral en la capital supone un reto mucho mayor que en otros lugares de Colombia.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
agosto 08 de 2014
2014-08-08 02:49 p.m.

Si bien Bogotá cuenta con la tasa más alta de ocupación del país (65.9 por ciento según el Dane), albergando a distintas culturas, posibilidades de emprendimiento, una economía en crecimiento y, en general, un amplio conjunto de oportunidades para la vida laboral y personal de muchos, estas ventajas no han sido suficientes para que exista, como sería de esperarse, una visión más homogénea y favorable respecto al ambiente laboral que vivencian los colaboradores en la ciudad, en comparación con otras regiones.

Esto lo confirma un estudio desarrollado por Great Place to Work® con base en las opiniones de 324.638 colaboradores, donde en efecto se encontró que en Bogotá la percepción de ambiente laboral es sustancialmente más baja frente a la opinión que se tiene en otros lugares del país.

Esto, en parte, por las diferencias culturales, demográficas y empresariales propias del territorio nacional, donde la capital por su tamaño, complejidad y amplio abanico de posibilidades para comparar y elegir, configura una población más crítica y menos conformista frente a lo que espera de su empleador o entorno laboral.

¿Cuáles son los principales cuestionamientos de los trabajadores en la capital?

Las percepciones más bajas están asociadas al sentimiento de orgullo hacia la empresa, su equipo y su trabajo, y a la Camaradería -aspecto referido a la calidad de la interacción entre compañeros-.

Reconociendo que el sentimiento de orgullo por la empresa está relacionado con el posicionamiento de la misma en el mercado, su compromiso con el entorno, y el impacto positivo que genera en la sociedad, es congruente que en la capital las opiniones de los trabajadores sean más álgidas ya que en otras regiones estos aspectos pueden llegar a ser más evidentes (hay un menor marco de comparación) e incluso más valorados, una empresa puede ser la referencia compartida de toda una ciudad o municipio y pertenecer a ésta considerarse un privilegio.

Ahora bien, la alta exigencia en el lugar de trabajo, propia de la capital, conlleva a que los colaboradores estén más atentos a los esfuerzos y resultados que entregan sus compañeros, sobretodo cuando la organización en general está obteniendo logros superiores, siendo la falta de compromiso por parte de algún miembro del grupo un aspecto duramente cuestionado cuando se habla de orgullo por el equipo.

Respecto a la Camaradería hay un hecho contundente y es la forma como las personas administran el tiempo en la capital, que difiere sustancialmente del manejo que puede hacerse del mismo en otras ciudades o municipios del país.

El tiempo para muchos en Bogotá es apenas justo o incluso insuficiente para cumplir con sus deberes y obligaciones del día a día sumado a las condiciones propias de la ciudad (ritmo de vida acelerado, costos y tiempos de desplazamiento, problemáticas de movilidad…) por tanto los colaboradores privilegian asuntos personales sobre los espacios para compartir e interactuar con sus compañeros dentro y fuera de su lugar de trabajo.

Adicional a esto, las bajas percepciones se pueden explicar por la influencia que tiene la multiculturalidad en las relaciones interpersonales, haciéndolas más complejas.

¿Dónde se concentran las percepciones más bajas en la capital?

En las empresas con menos de 500 trabajadores, especialmente en los profesionales; en las organizaciones del sector de construcción (no profesionales); y en las pertenecientes al sector financiero.

En un entorno de alta competitividad como el de la capital donde las exigencias son cada vez mayores para las organizaciones y por tanto, para sus colaboradores, la búsqueda de talento calificado se ha convertido en una tarea estratégica del negocio, hecho que ha tenido repercusión en las aspiraciones y expectativas de los profesionales, pues en la medida que se han preparado para enfrentar las demandas del mercado, también esperan encontrar un campo de acción más atractivo.

En ese orden, las empresas de menor tamaño pueden dar la impresión de tener menores posibilidades de desarrollo, ascenso e incluso autonomía para desenvolverse como ellos quisieran.

Esto podría explicar que la calificación de los colaboradores en Bogotá –en una escala de 0 a 100- sobre la gestión del desarrollo en su empresa sea, en promedio, 14 puntos más baja que en los lugares de trabajo distintos a la capital.

Para las empresas del sector de construcción, la alta rotación derivada entre otros factores por el boom inmobiliario, podría tener influencia en las bajas percepciones, considerando además que la capital alberga el mayor número de proyectos en comparación con otras zonas.

En la medida que los colaboradores tienen la posibilidad de elegir entre una amplia oferta de empleo, sus exigencias son cada vez mayores, por ejemplo, en temas relacionados con los riesgos para su integridad (la calificación frente al Cuidado del entorno y la vida personal en las empresas del sector en Bogotá es, en promedio, 40 puntos más baja que la calificación de los equipos que operan fuera de la ciudad). Entonces, ¿qué hay por hacer?

Velar cada vez mas por mejores condiciones de trabajo que minimicen los niveles de accidentalidad y promover con mayor decisión el balance de vida.

Y en el caso de las entidades financieras, la baja percepción de los trabajadores está originada en primer lugar, en la mayor dificultad para conciliar su vida laboral y personal; cuando se pregunta a los colaboradores en Bogotá si su empresa los anima a equilibrar su dimensión personal con el trabajo, la calificación es, en promedio, 18 puntos más baja que en otras regiones del país.

En segundo lugar, resultan álgidos asuntos asociados a la equidad en la remuneración, considerando en este punto la complejidad que engloban sus sistemas de retribución, que no tienen simil con ningún otro sector.

¿La edad influye?

Sí, pues el grupo de colaboradores entre los 37 y 47 años que trabaja en Bogotá, es el que presenta mayores cuestionamientos si se compara con el mismo grupo que trabaja en otras geografías.

Es natural que por su experiencia sean más críticos acerca del ambiente laboral, además de tener algunas prevenciones sobre la adopción de nuevas políticas empresariales que puedan afectar su autonomía o participación en la organización; esto, sumado a las características habituales de las personas en este rango de edad: usualmente ya cuentan con un núcleo familiar propio que marca dinámicas y exigencias particulares, por ejemplo, la formación de los hijos, cuyo impacto económico es importante, más aun, si se considera el elevado costo de vida en la capital, siendo ésta la quinta ciudad más costosa de Latinoamérica.

¿En qué se ha trabajado bien?

En el sector comercial, los colaboradores en Bogotá resaltan de manera positiva temas relativos a la delegación, disponibilidad de recursos, cuidado y seguridad física de las instalaciones (conjunto de aspectos cuyas calificaciones son, en promedio, 18 puntos más altas que las registradas en otras geografías), lo cual está dado desde el compromiso que tienen estas organizaciones por brindar las condiciones más propicias a sus trabajadores, de tal forma que su satisfacción se vea reflejada en el servicio al cliente. En general, en el sector existe una conciencia importante sobre la relevancia que tiene la gestión del recurso humano, en los resultados del negocio.

Otro hecho que podría explicar estas percepciones, es la presencia de numerosas casas matriz en la ciudad que proporcionan mejores condiciones de inducción, desarrollo y capacitación, a través de prácticas que incentivan no sólo la productividad y las ventas que exige la dinámica económica de Bogotá, sino también que motivan a los colaboradores con mejores beneficios.

Finalmente, el mensaje es claro para empleadores y colaboradores en Bogotá, por un lado está fortalecer el sentimiento de orgullo no sólo por el trabajo sino por la ciudad, reconociendo que desde cualquiera que sea el rol -somos constructores de un mejor país-. Y por otro, hacer de las relaciones interpersonales un mecanismo para generar cultura ciudadana y mejores ambientes de trabajo. ¡Estos pueden ser valiosos regalos para Bogotá, a propósito de su cumpleaños 476!

Great Place to Work Colombia
 


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