No botemos corriente para enfrentar al Niño

Reenfoquemos nuestra manera de enfrentar los desafíos, pensemos fuera del molde, cambiemos nuestro chip y simplifiquemos las soluciones a los grandes problemas: la eficiencia energética disminuirá los impactos de este fenómeno.

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
agosto 21 de 2014
2014-08-21 12:48 a.m.

En la agenda empresarial aparece con relevancia el costo de la energía eléctrica como una de las variables claves en la competitividad. Importante dilema que se presenta al ser Colombia un exportador significativo de energía eléctrica para la región, con 103 millones de dólares vendidos durante el 2013 y 258 millones de dólares solo entre enero y mayo de este año, pero con la contracara de ser, a la vez, uno de los países con mayor costo para los empresarios que usan dicha energía.

Consciente de esta situación, el Gobierno Nacional le asignó la tarea al Programa de Transformación Productiva (PTP) de adelantar un estudio nacional de competitividad del sector de energía eléctrica, para encontrar caminos que hicieran posible unas tarifas que respondan a un mercado competitivo. Para su realización contamos con la participación activa y la financiación de gremios como Andi, Acolgen, Andeg, Asocodis y Andesco.

Este análisis, que se conoce como ‘El Estudio Ecsim/PTP’, arrojó 30 recomendaciones puntuales hacia la regulación y promoción de modelos de consumo eficientes, el uso de fuentes no convencionales y alternativas de energía y el fomento del uso productivo y la venta de excedentes por parte de los empresarios que la generan.

La idea es facilitar que la negociación de energía eléctrica opere como un mercado en competencia. Estas recomendaciones ofrecen oportunidades no solo a las empresas del sector de energía eléctrica sino a todas las industrias del país.

Adicionalmente, iniciamos una gran cruzada nacional por la ‘eficiencia energética’ como instrumento para mejorar la productividad y, en ese sentido, hoy contamos con la Ley 1715 de 2014 que permite la venta de la energía autogenerada por la industria y faculta el uso de fuentes no convencionales (renovables), las cuales se declaran como asunto de utilidad pública, interés social y conveniencia nacional, en vista de la importancia que tienen en la protección del medio ambiente. Todo ello, en un escenario de avance hacia la eficiencia energética.

La nueva legislación promueve, además, la generación distribuida, permitiendo a la industria que genera energía, vender sus excedentes, viabilizando pasar de megaproyectos energéticos al desarrollo de proyectos en menor dimensión y en sitios estratégicos, bien sea por parte de la industria o de la cadena de energía.

Otras nuevas reglas del juego son la incorporación de conceptos como la gestión de la demanda, la desconexión voluntaria o el uso eficiente de la energía de acuerdo con tarifas diferenciadas de horario, cuando este servicio sea regulado como más económico, promoviendo nuevos esquemas para la producción y el trabajo en horarios favorables, tal como sucede en otros lugares del mundo.

Estos pasos animaron al Gobierno Nacional a continuar trabajando para que la eficiencia energética sea parte del sistema de gestión integral de las empresas, incorporando certificaciones internacionales como la ISO 50001.

Por otro lado, entendemos las dificultades de la cadena de energía (generación, transmisión y comercialización) y los retos en el desarrollo de los megaproyectos, así como la realidad colombiana de contar con un consumo de energía per cápita muy bajo. Superar estos retos nos permitirá ampliar el mercado energético para hacerlo más competitivo.

Nos hemos propuesto, con los empresarios y gremios del sector de energía eléctrica, bienes y servicios conexos, que Colombia sea líder en soluciones energéticas que integren su producción y uso eficiente.

Es el momento de hacer un esfuerzo conjunto y coordinado, en el cual todos tenemos que enfocarnos en aportar un grano de arena para no dejar crecer este Niño desde nuestro campo de acción. En especial los empresarios e industriales del país nos han iluminado con su capacidad, creatividad, innovación y un trabajo en equipo para enfrentar este desafío.

Es sabido que toda dificultad puede ser una oportunidad. Me pregunto, cuántos empresarios e industriales están implementando modelos de eficiencia energética, cuántos son o están en camino de ser cogeneradores, cuántos industriales aún no han solicitado el desmonte de la sobretasa de energía eléctrica.

Hoy, gracias a la tarea adelantada por todos (empresarios, gremios y gobierno) hemos construido un nuevo escenario de acción que no es cosa de ‘niños’.

Reenfoquemos nuestra manera de enfrentar los desafíos, pensemos fuera del molde, cambiemos nuestro chip y simplifiquemos las soluciones a los grandes problemas: la eficiencia energética disminuirá los impactos de este fenómeno.

 

Camilo Montes Pineda

Gerente general del PTP.
 

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado