Brújula/Abriendo caminos

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
julio 16 de 2014
2014-07-16 05:10 a.m.

Con la adjudicación hecha ayer del proyecto Conexión Pacífico 3, el ambicioso programa de vías de cuarta generación sigue su marcha. No de otra manera puede describirse el que una quinta iniciativa haya sido entregada a un consorcio de firmas nacionales y extranjeras, ante lo cual han disminuido los temores de que el proceso fracase.

Si bien todavía falta un largo trecho antes de que todas las obras tengan nombre propio –en términos de un responsable encargado de concluirlas–, por ahora es posible afirmar que las cosas van bien. Al fin de cuentas, restan cuatro trazados de la primera fase de nueve y, si bien nada está seguro, existe la impresión de que todos tendrán al menos un postor.

El impacto combinado de las iniciativas no es despreciable. Por ejemplo, en la decidida ayer hay inversiones que ascienden a 1,29 billones de pesos en un lapso de cinco años. Aparte de construir 26 puentes, cinco túneles cortos y uno largo e intervenir 146 kilómetros de carretera, se deberían generar más de 4.100 empleos, según cálculos de la Agencia Nacional de Infraestructura.

Pero, sin duda, el resultado más importante tiene que ver con la competitividad del país. En el caso de las Autopistas de la Prosperidad –de las cuales forma parte el contrato adjudicado en la víspera–, se reduciría en siete horas el tiempo de recorrido entre el puerto de Buenaventura y Medellín.

Resta, por supuesto, un tiempo antes de que la maquinaria se ponga en marcha, pues ahora viene la parte del cierre financiero, la firma de documentos y la obtención de permisos. Pero aun así, es posible analizar con optimismo el despegue de una iniciativa que no tiene precedentes y cuyo éxito llegó a ponerse en duda, ante lo cual solo queda expresar el deseo de que termine bien.

ricavi@portafolio.co

Twitter: @ravilapinto

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