Brújula / Si por acá llueve...

Las naciones industrializadas no han dejado atrás el fantasma de la recesión, pero eso no se ha convertido en un impedimento para que las principales bolsas del planeta alcancen máximos históricos.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 08 de 2013
2013-05-08 03:23 a.m.

Así quedó demostrado ayer en Nueva York y Fráncfort, cuando sus respectivos índices accionarios alcanzaron niveles sin precedentes.

En el caso de Wall Street, el índice Dow Jones franqueó la barrera sicológica de los 15.000 puntos, al cerrar en 15.056, con lo cual completó, además, cuatro sesiones de récord consecutivos.

La combinación de buenos reportes corporativos con la expectativa de que la economía más grande del mundo ha comenzado a avanzar a un paso más rápido, ha sido fundamental para devolverle la confianza a los inversionistas.

Por su parte, en la plaza alemana el índice Dax también logró un nuevo máximo.

El buen comportamiento de los pedidos industriales en marzo sorprendió a los analistas que esperaban una caída. Por cuenta de lo sucedido, mejoran las perspectivas de la nación de mayor peso en el Viejo Continente.

El entusiasmo visto en esas latitudes también se sintió en Asia o América Latina, con la notoria excepción de Colombia.

Tal como ha sido la norma desde febrero, las acciones nacionales siguen deprimidas, en parte, por el comportamiento de las cotizaciones internacionales del petróleo que ha golpeado las posibilidades de las compañías del ramo.

Hecha esa salvedad, el optimismo en la mayoría de las bolsas se mantiene.

Tanto los positivos reportes empresariales, como la abundante liquidez existente que ha deprimido las tasas de interés, hacen atractiva la opción de la renta variable. No obstante, los más cautos advierten que mientras los países que están en problemas sigan en crisis, el mejor consejo es la prudencia.

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