Brújula/ Una ‘amarga’ bien dulce

Redacción Portafolio
Opinión
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octubre 14 de 2015
2015-10-14 02:01 a.m.

A la quinta va la vencida. Así podría parafrasearse el conocido refrán para describir el cierre del negocio de fusión entre las cerveceras AB InBev y SABMiller, que fue anunciado este martes. Como resultado de la operación, nacerá un verdadero gigante que controlará un tercio de las ventas de la bebida en el planeta.

Los amantes de las estadísticas señalan que los cerca de 106.000 millones de dólares que se pagarán por la firma anglosurafricana, que es propietaria de Bavaria en Colombia, es una de las transacciones más grandes en la historia del capitalismo. El nivel de ingresos superará los 64.000 millones de dólares anuales, gracias a marcas tan conocidas como Budweiser, Peroni o Stella Artois.

Falta, claro está, el permiso de los reguladores, el cual podría demorarse meses. Desde ya los analistas señalan que para evitar abusos de posición negociante, no todo el portafolio podrá ser integrado, comenzando posiblemente con MillerCoors en Estados Unidos.

Pero más allá de tales especulaciones, todo indica que a los vendedores les fue bien. No solo la cantidad ofrecida es un 50 por ciento más alta que el precio de cierre de la acción de SABMiller, cuando la puja comenzó el mes pasado, sino que la estructuración financiera permitirá limitar el pago de impuestos.

Esa circunstancia aumentará la fortuna de la familia Santo Domingo, que posee una parte importante del capital de la firma, a la cual habían entrado hace diez años, y que tendrá la posibilidad de llegar a la junta directiva de un verdadero gigante global.

En cuanto a los consumidores colombianos, estos podrían ver una oferta de marcas más amplia. No menos importante es que los planes de producir más ingredientes de la cerveza, hecha localmente, continúen, y que el nuevo dueño esté de acuerdo.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

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