Brújula/ La brecha aún no disminuye

Redacción Portafolio
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septiembre 20 de 2015
2015-09-20 04:22 a.m.

A medida que pasan los meses y los datos relativos al comercio exterior colombiano evolucionan, queda claro que hay un fuerte ajuste en marcha, pero que este se siente mucho más sobre las ventas que sobre las compras. Debido a esa circunstancia, el déficit comercial continúa alcanzando nuevos máximos históricos.

Así lo comprueba el reporte que entregó el Dane ayer, según el cual las importaciones del país disminuyeron 18 por ciento en julio. En todas las categorías se presentaron reducciones, comenzando por los combustibles y llegando a las manufacturas y los alimentos.

Dicha tendencia se ha vuelto más inclinada a medida que avanza el calendario. En lo que va del 2015, la disminución es del 12 por ciento, que equivale a algo más de 4.400 millones de dólares frente a igual periodo del año pasado.

El problema es que el golpe para las exportaciones ha sido mucho más fuerte. En el lapso anotado, la caída asciende al 33 por ciento, equivalente a casi 11 mil millones de dólares, consecuencia directa del desplome en los precios del petróleo y de otras materias primas.

Ante lo sucedido, el saldo en rojo en materia comercial cada vez es más grande. Entre enero y julio este llegó a 8.475 millones de dólares, una cifra que no tiene precedentes y que inquieta a los especialistas. El motivo es que Colombia registra un elevado desequilibrio en sus cuentas externas, que se ve acentuado por lo que pasa en este campo.

Al respecto, los expertos debaten sobre cuándo podría empezar a cerrarse la brecha. Si la teoría funciona, el salto en la tasa de cambio, que se acentuó en agosto, debería contribuir más a disminuir el apetito por importaciones y, eventualmente, a incrementar los despachos enviados al exterior.

Sin embargo, quienes saben de estas cosas sostienen que la reacción no es inmediata. La mayoría de los pedidos se hacen con meses de anticipación, por lo cual hay un rezago de meses. A su vez, así hayamos ganado competitividad afuera, la mejora en las exportaciones también toma su tiempo, y lo más posible es que se note en el 2016.

Debido a ello, es poco probable que el déficit comercial se reduzca en el futuro cercano. Todo apunta a que este superará con facilidad el nivel simbólico de los 10.000 millones de dólares, un número impensable hasta hace poco. Por eso, el reto que queda para el año que viene es uno: cerrar la brecha comercial actual.

ricavi@portafolio.co

@ravilapinto

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