Brújula /Calma es la consigna

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
abril 05 de 2015
2015-04-05 09:44 p.m.

Los augurios no eran los mejores, pero existía la esperanza de que la inflación en Colombia tuviera cierto respiro en marzo. Lamentablemente, no fue así.

Y es que tal como lo reportó el Dane el sábado pasado, el aumento en el Índice de Precios al Consumidor el mes pasado llegó al 0,59 por ciento. Con este resultado, el acumulado anual de la carestía llega al 4,56 por ciento, cifra que supera por cierto margen el punto más elevado del rango definido por el Banco de la República como meta.

Puesta de esa manera las cosas, el país sigue por una senda que genera más de una inquietud. El nivel referido es el más elevado desde mayo del 2009, lo cual despierta la atención de propios y extraños.

La razón del aceleramiento reciente está atada a los alimentos, que tienen un peso cercano al 28 por ciento en las ponderaciones de la canasta familiar. De hecho, la escalada de la comida supera el 7 por ciento, en términos anuales, como consecuencia de renglones específicos como la papa, el arroz y algunos bienes importados.

Curiosamente, hay una circunstancia que vale la pena destacar. Esta es que los analistas tenían apuestas aún más altas sobre lo que podía pasar, por lo cual no faltará quien interprete de forma positiva lo sucedido.

Todo depende, claro está, de que las expectativas de quienes intervienen en el mercado de títulos valores y toman decisiones dependiendo del ritmo inflacionario, se mantengan sin mucha variación.

Y es que desde hace meses, las autoridades han venido advirtiendo sobre la llegada de un fenómeno que tendría más carácter temporal que permanente.

Sin entrar en explicaciones detalladas, tanto el Emisor como el Ministerio de Hacienda confían en que durante el segundo semestre las cosechas permitan un abundante abastecimiento que llevaría los precios de ciertos alimentos básicos a la baja. Bajo esa lógica, vendría una especie de calma después de una tempestad que se había pronosticado.

Por cuenta del escenario referido, todo apunta a que el Banco no piensa cambiar su política con respecto a las tasas de interés. Si bien los más ortodoxos quisieran ver un apretón de tuerca, dado el clima de desaceleración del crecimiento y las perspectivas de relativa moderación en los precios durante la segunda mitad del 2015, los llamados a la calma se deberían escuchar más que los gritos de pánico.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

 

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado